De la diosa Isis a la mortal Agnódice
Con este post iniciamos la sección Mujeres en la Medicina.

El camino que tendrá que recorrer la mujer para conseguir su cualificada presencia actual en todos los ámbitos de la Medicina es, más que un camino, una carrera de obstáculos.
Un recorrido de siglos en los que una sociedad masculina dominante, no dará muchas facilidades para la incorporación de la mujer al ejercicio profesional.
Esta particular historia, como todas las historias, tiene un principio, en este caso, un impreciso “kilómetro cero”, que vamos a situar en las primeras civilizaciones que van a surgir en esa tierra que Heródoto llamó, equivocadamente, Mesopotamia.
En Mesopotamia como también sucederá en Egipto y otras culturas primitivas, la lucha contra la enfermedad estará encomendada a ciertas divinidades femeninas. Entre ellas se encuentra Isis, la diosa hermana y esposa del gran Osiris, que recibía las invocaciones de las mujeres y los niños, o la diosa Teris, protectora de las mujeres embarazadas, o Ameretap la "farmacéutica divina" que se encargará de la búsqueda de toda clase de plantas medicinales.
El mito griego también nos habla de una Medicina con nombre de mujer. De mujeres-diosas como Circe, o Hécate, que recibía el sugerente nombre de Pharmakis, y a la que Hesíodo atribuye un especial papel protector en el parto y en la salud de los recién nacidos. O la diosa Artemisa, hermana de Apolo, que junto a éste enseñará medicina al centauro Quirón, "maestro de médicos".
Pero pronto la cultura griega va a aportar una importante novedad: a la medicina hecha por dioses y centauros va a suceder, por fin, otra ejercida por seres mortales -aunque algunos de ellos sean posteriormente divinizados-, como Asclepio -Esculapio para los latinos- y sus hijas Hygea y Panacea, protagonistas de lo que será el juramento hipocrático.
La primera de ellas será la encargada del cuidado de los instrumentos quirúrgicos de su padre y maestro, mientras Panacea se dedicará a recolectar las hierbas y plantas medicinales que se precisan para la curación de los enfermos que llegan a los asklepias -mitad templos mitad hospitales- de Epidauro y Pérgamo.
Será preciso esperar a la época de esplendor de la Escuela Médica de Alejandría para contar con noticias, de cierto rigor histórico. respecto a la presencia de la mujer en el arte de curar.
Se sabe -de ello ha quedado constancia en un medallón que se conserva en la Sorbona de París-, que una mujer llamada Agnódice, ejercía la Medicina, vestida de hombre, en la Grecia del siglo III a.C.
Agnódice, era discípula y colaboradora de una de las grandes figuras de la Escuela de Alejandría, Herófilo, al que debemos, entre otras cosas, la distinción entre arterias y venas, la primera descripción de la próstata, del duodeno -al que puso nombre- del ojo , de las meninges, etc.
Pero dado que las mujeres griegas no podían ser iniciadas en los misterios de ningún arte( Shyrock, 1959) y las leyes vedaban la mujer, bajo pena de muerte, el ejercicio de la medicina, Agnódice, por sugerencia de Herófilo, se disfrazaba de hombre para salvar la prohibición y poder ejerce la Ginecología y la Obstetricia entre las mujeres helenas.
De estas leyes da testimonio Eurípides en un diálogo de Fedra:
Si sufres de un mal que no debes mencionar, aquí hay mujeres para ayudarte…pero si es un accidente que se puede revelar a los hombres, habla para que tu caso se notifique a los médicos.
Los médicos griegos alarmados por la notoriedad y los éxitos profesionales de Agnódice buscarán una enferma que se preste a acusarla de intentar seducirla y nuestra heroína, para salvarse del castigo, tendrá que revelar su condición femenina mostrándose desnuda ante los ancianos del Areópago. De su gesto ha quedado un testimonio de indudable valor en el medallón que se conserva en la facultad de Medicina de París.
Cuenta la historia que la intervención a su favor de Herófilo y la manifestación de las enfermas agradecidas, presionó al Consejo de Ancianos, que no tuvo otra opción que perdonarla y permitirla continuar el ejercicio de la Ginecología.















Curioso como se destapa Agnódice gracias a su éxito, y como se tapa a Virginia Apgar por el suyo. Virginia Apgar fue la primera especialista en anestesiología, y en 1949 la primera mujer catedrática de anestesiología y primera catedrática de la Columbia University.
Cuentan y no se si es cierto que su famoso test de Apgar lo escribio en una servilleta ante un alumno suyo tras una discusión sobre los métodos de valoración de los recién nacidos.
Hoy en día ha pasado a la posteridad su test, que ha tapado sus enormes logros personales. En unos días, que como en la antigua Grecia, la medicina estaba monopolizada por los hombres.
José:
Tristemente tienes toda la razón.
A la Dra. Apgar se la ” despacha” con una simple cita de su apellido en el capítulo de evaluación de la vitalidad del recién nacido en la Historia Universal de la Medicina que dirigió el Prof. Laín Entralgo.
Gracias por tu comentario y trataremos de desagraviarla en un futuro próximo.
saludos
Gracias Miguel Angel por esta sección.
Siempre es interesante e instructivo ir a los inicios de la historia para ver el camino que han llevado las mujeres en la medicina. .
Seguro que nos llevaremos muchas sorpresas con el recorrido por la historia de la medicina de la mano de las mujeres.
Me ha gustado mucho el dato revelador de cómo ya en Mesopotamia, eran las mujeres las que recolectaban plantas medicinales, y me imagino que ensayarían las propiedades curativas de las mismas.
Todo ello de gran ayuda para el desarrollo de la medicina en aquellos tiempos de transición de los médicos ‘dioses’ a los ‘humanos’.
Por cierto, no sabía que Apgar era una mujer!.
Saludos
Bianchi:
Durante el “camino” encontraremos alegrías y sinsabores, pero como dice el poeta la mujer “hará camino al andar”.
Bianchi: (continuación)
Y durante ese recorrido la mujer llegará al Nobel.
Saludos
Hay que destacar el hecho de que el acceso de la mujer a la medicina sea dificil, ya que este mundo en la antiguedad estaba reservado a los hombres. Me ha resultado curioso el hecho de que en algunas culturas primitivas, en su lucha contra la enfermedad se encomendaran a ciertas divinidades femenimas como por ejemplo: Isis, Osiris, etc.También me resulta cuanto menos curioso que tengamos que esperar a la época de esplendor de la Escuela Médica de Alejandría para contar con noticias, de cierto rigor histórico, referentes a la presencia de la mujer en la medicina.
Pero lo que más me ha llamado la atención es el hecho de que a las mujeres griegas no se las permitiera iniciarse en los misterios de ningún arte, por lo que Agnócide, gracias a la que debemos entre otras cosas, la distinción entre arterias y venas, la primera descripción de la próstata, del duodeno, de la meningitis, en resumen a una mujer de sus capacidades, tuviera que disfrazarse de hombre para poder ejercer su profesión de Ginecologa y Obstetricia entre las mujeres helenas. Lo que me parece peor es el hecho de que sus compañeros varones buscaran alguna enferma con la que obligar a Agnócide a revelar su condición pero por suerte, les sale mal y la permiten continuar con el ejercicio de Ginecología.
Este hecho es uno de los que más ha llamado mi atención que como he dicho con anterioridad, una persona con esas capacidades tubiera que esconderse para dedicarse a la medicina y que sus compañeros en vez de agradecer sus aportaciones con las que puder salvar más vidas, intentaran terminar con sus carrera profesional de esa forma, pero es de agradecer que el tribunal no se dejara llevar y la permitiera seguir desarrollando sus capacidades en el campo de la medicina.
http://www.voltairenet.org/article125698.html.
http://www.mincyt.gov.ar/cientificas.htm.
http://tinglado.net/?id=agnodice.
Estimada Beatriz:
Gracias por tu comentario.
La figura de Agnódice es uno de los más hermosos episodios de la lucha de la mujer por ejercer la medicina.
En sucesivos post trataremos de recordar casos muy similares al de la ginecóloga ateniense.
Saludos.
Miguel Angel
Parece que el curso de las mujeres en la medicina como en otras ciencias está lleno de dificultades. El no tener en cuenta a más de la mitad de la población para fines cientificos, o como en este caso médicos, es una importante pérdida de talentos y de recursos que seguramente hubieran aportado puntos de vista y capacidades que los hombres probablemente pasaban por alto. La demostración de esto es Agnódice, una sola mujer se infiltró en la medicina y resultó ser toda un especialista…imaginemos entonces si se hubiera tenido en cuenta a muchas otras, que al igual que ella tendrían buenascapacidades, sólo que no tuvieron un maestro comprensivo con su condición de género. Por que es dificil entender como nunca se había ontado con mujeres para fines ginécologicos, ya que una mujer cuenta con la ventaja de un conocimiento mayor que el hombre sobre este tema, aunque simplemente sea instintivo y autoexploratorio.
La pregunta que me asalta ante esto es: si en la mitología eranen su mayoría diosas las que se encargaban de la sanación, el cuidado de los enfermos etc…por qué negarselo a las mortales, acaso su condición femenina no les hacía más semejantes a esas diosas. Siempre pensare que el hombre de estas épocas temía la potenciabilidad de mujer, temía que le quitara su puesto, por eso la relegaba de todo lo que podía, o como en este caso, la intentaba motivar para abandonar y ser ejemplo para otras del fracaso, lo que en el caso de agnódice, parece que no funcionó.
http://www.lacoctelera.com/rincones/categoria/femenino-singular
www.bookrags.com/biography/agnodice/
http://perso.wanadoo.es/arielmercader/la_medicina_griega.htm
Estimada Mª Teresa.
Más que dificultades, lo que tendrá que recorrer la mujer para ejercer la medicina será una auténtica ‘carrera de obstáculos’.
Son problema similares a los que encontrará la mujer en el uso de otros muchos derechos.
Gracias y un afectuoso saludo
Miguel Angel
Yo me he hecho preguntas similares a Mª Teresa en lo que se refiere a lo desconcertante que resulta que se adjudicara a nombres de diosas diversos tipos de actividades curativas, medicinales, etc. y que en la práctica las mortales no llegaran a ejercer dichas actividades. Creo que se puede salir del desconcierto si se aprecia que se trata de diosas egipcias. Efectivamente, creo que la civilización de Egipto es una de las que se debería tomar ejemplo, porque en ella la mujer no estaba discriminada, sino todo lo contrario: divinizada. Desconozco si hay nombres de mujeres egipcias que hayan pasado a la Historia como mujeres de ciencia. De hecho creo que tampoco tenemos gran constancia de hombres egipcios que ejercieran la Medicina… Pero yo me atrevería a afirmar que en medio de esta cultura es posible que hayan existido mujeres que ejercieran la Medicina; o al menos, si no es así, es posible que no hubiera supuesto ningún problema que una mujer se dedicase al mundo científico.
A veces la historia se parece a un péndulo y sufre retrocesos que tardan siglos en recuperarse.
Un saludo a todos.
He aquí un enlace donde se afirma que en Egipto había mujeres médico llamadas Sunnt.
http://132.248.157.160/wiki/index.php/Egipto
http://www.ucsg.edu.ec/catolica/secundarias/html/facultad_medicina/carrera_medicina/tutoria/materias/histomedicina/datos/historiadelamedicina5.htm
http://www.egiptologia.com/content/view/355/41/
Estimada Mª José:
A pesar de que no tenemos constancia documental de la presencia de la mujer en la medicina egipcia, es posible aventurar–conociendo la mentalidad de este pueblo–que detrás del nombre de las muchas diosas protectoras de la salud, se encontraran mujeres de ‘carne y hueso’.
De lo que si nos han llegado noticias es de la existencia de conocidas comadronas como la propia diosa Isis, o la ‘mortal’ Nefthys.
Los egipcios eran muy proclives a divinizar a personas que destacaban en el ejercicio de su profesión. Cómo uno de los muchos ejemplos que se conocen está el de Hesy-Ra (3000 a.C.) o del famoso Imhotep (2700 a.C.). Este último fue un célebre arquitecto y destacado médico de la Corte, y fue proclamado Dios de la medicina egipcia.
Si hay datos respecto a los nombresde médicos que destacaron en distintos campos de la medicina. El propio Hesy-ra era un famoso oftalmólogo y Ir-en-akhty II ostentaba el título de Médico del Vientre y Decano de los médicos de la Gran casa del Faraón.
Un afectuoso saludo
Miguel Angel
Hola de nuevo, Miguel Angel.
Me ha gustado mucho tu contestación. Tus aportaciones me parecen muy interesantes y han despertado más fascinación en mí sobre el mundo egipcio. Ahora entiendo más el sentido y el significado de los dioses egipcios, tal vez era una manera de explicar lo espectaculares que eran algunas personas por lo que eran capaces de llevar a cabo. Es oportuno que tengamos en cuenta que en Egipto se divinizaba a algunas mujeres por sus habilidades científicas y que ello sirva de ejemplo para nuestros días. Por otro lado, no había oído nunca nombres de egipcios que fueran oftalmólogos, etc., ya sé algo más. Todas tus aportaciones al blog me parecen muy interesantes y muy amenas para leer. Creo que la forma más bonita de aprender historia es conociendo hechos concretos como los que aquí expones y, muchas veces, a través de ellos se ven de forma más clara situaciones actuales que contando una gran visión general de la historia o de grandes acontecimientos. También quería agradecer tu atención y tus contestaciones. (Espero que no esté metiendo la pata al tutearte)
Un saludo.
http://www.pamplonetario.org/expo/2005/0509-la-estirpe-de-isis-mujeres-en-la-historia-de-la-ciencia/index.html
http://www.institutoestudiosantiguoegipto.com/medicina1_velasco.htm
http://www.egiptomania.com/ciencia/medicina.htm
Estimada Mª José:
Soy yo el que te está agradecido. Haces muy bien en tutearme, yo lo vengo haciendo así desde el principio.
Celebro que a través de estos correos podamos dar respuesta a las dudas e ir completando lo que es imposible tocar en un reducido post.
La medicina egipcia estaba muy especializada. De ello da testimonio el gran historiador de la Antigüedad, Heródoto :
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Si tienes alguna otra pregunta o deseo de ampliar algún aspecto determinado no dudes en hacerlo.
Un afectuoso saludo
Miguel Angel
María José.
Se ha escabullido la cita de Heródoto. Ahí va.
‘ Cada médico trata de un único trastorno y nada más. Así el país rebosa de médicos ocupados algunos en curar enfermedades de los ojos, otros de los dientes, de la orina, otros de la cabeza, otros de los intestinos y algunos de aquellas enfermedades que son invisibles'’
saludos
Miguel Angel
He comenzado a conocer este blog de mujer y ciencia, tras acudir al evento “Las mujeres trabajan en ciencia” del 10 de marzo.
La sección donde habla Miguel Angel Arribas sobre la trayectoria a lo largo de la historia de la mujer en el campo de la medicina me parece muy interesante, ya que creo que una parte importante para considerar el papel de las mujeres en la ciencia y la tecnología sería la reescritura de la historia para recuperar del olvido a mujeres o tradiciones típicamente femeninas, que pese a haber hecho contribuciones destacables en el ámbito científico-tecnológico, han sido silenciadas por la historia tradicional.
En medicina, como habéis comentado, la mujer tenía su desarrollo profesional en el campo del cuidado a la mujer, al niño y al anciano, contribución en modo alguno al desarrollo de la ciencia.
Un caso de figura femenina olvidada y recuperada para la historia de la ciencia es la de Rosalind Franklin. Sus fotografías por difracción de rayos X fueron claves para que Watson y Crick pudieran proponer el modelo de doble hélice del ADN que les proporcionaría el premio Nóbel en 1962 junto a Maurice Wilkins. Sin embargo, silenciada por la historia de la ciencia y una temprana muerte, y ridiculizada en la narración autobiográfica que Watson (1968) hace del episodio, su contribución no tuvo ningún reconocimiento (ninguno de los galardonados la recordó en la entrega de los premios, su nombre ni siquiera aparecía en las reconstrucciones en enciclopedias, libros de texto y museos de ciencia…) hasta la publicación de la biografía que escribe Anne Sayre (1975), en la que se cuenta una historia muy distinta, la de la difícil situación de una científica, mujer y judía, en una institución (el King’s College, de Londres) tradicionalmente ,masculina y claramente anglicana.
http://www.nodo50.org/mujeresred/spip.php?article272
http://digital.el-esceptico.org/leer.php?id=1682&autor=614&tema=104
http://usuarios.lycos.es/mujeresenlaciencia/franklin.htm
Estimada Cristina:
Bienvenida a la sección La Mujer en la Medicina. Como ves esta sigue un criterio cronológico.
Cuando lleguemos al siglo XX glosaremos casos como el de Rosalind Franklin, que fueron injustamente silenciados en su día.
Si te detienes en el primer párrafo del post dedicado a Agnódice podrás comprobar el espíritu reivindicativo que guía esta sección.
Gracias por tu aportación y espero que no sea la última.
Si crees necesario alguna aclaración a alguno de los distintos temas quedo a tu disposición.
Un afectuoso saludo
Miguel Angel
Algunos de los datos que poseemos sobre la condición de la mujer en el antiguo Egipto provienen de las representaciones artísticas. En las tumbas más primitivas, las mujeres no figuran en las escenas de trabajos importantes ni en la mayoría de las escenas de tipo lúdico, aunque durante el Imperio Antiguo la esposa del faraón aparece representada juanto a éste.
En realidad, las mujeres (a excepción de algunas sacerdotisas, reinas y parientes del farón) no gozaron nunca de títulos importantes ni tuvieron influencia política alguna. Se les otorgaba fundamentalmente la categoría de amas de casa, eran analfabetas, y su acceso a la cultura era muy reducido. Valores como los de respetabilidad y sabiduría en la ancianidad eran reconoocidos tan sólo a los hombres.
A pesar de las numerosas iniciativas que han existido, las mujeres siguen teniendo una presencia limitada en los sistemas de ciencia y tecnología, específicamente en las partes altas de la pirámide de poder.
http://www.artehistoria.jcyl.es/historia/contextos/258.htm
http://www.antropos.galeon.com/html/mediegipcia.htm
http://www.portalfarma.com/pfarma/taxonomia/general/gp000029.nsf/voDocumentos/F754777260CF81E3C1256BB8003A0ABC/$File/mundocosmetica.htm?OpenElement
La unión de innumerables injusticias han hecho que la mujer, históricamente, se vea privada del conocimiento, y que sus contemporáneos se vean privados de sus capacidades, de su potencial aportación, de lo que potencialmente podrían habernos aportado.
Como ejemplo se nos traslada a la edad clásica, a Grecia más concretamente, de la mano de Agnódice.
Nos podemos plantear cuántas “Agnódices” se han perdido en la historia de la humanidad por el machismo, por unas leyes que les prohibían el conocimiento y más costumbres social que muchas veces eran más regresoras de derechos que la propia Ley Oficial.
Muchas cosas han cambiado en occidente desde ese momento, sobre todo la sociedad se ha abierto a la cultura, fuera del oscurantismo que imperó la historia de la humanidad durante muchos siglos.
Gracias a que hoy en día todas la personas, hombres y mujeres, pueden acceder (eso sí, no en todas la partes del mundo…) al conocimiento, tenemos la suerte de que la totalidad de la población, todo el potencial humano puede ser desarrollado.
Podemos afirmar, con total rotundidad, que la mujer es un pilar fundamental para todo el sistema y así se le ha de reconocer a nivel social e institucional.
http://www.mincyt.gov.ar/cientificas.htm#agno
http://es.wikipedia.org/wiki/Agnodice
http://aldea-irreductible.blogspot.com/2008/11/agnodice-la-primera-mujer-ginecloga.html