Mujer, Ciencia y Política

La relación entre la Ciencia y la Política va en muchas ocasiones más allá de lo que podría deducirse del nombre oficial de la titulación universitaria de Ciencias Políticas. Si bien, la inmensa mayoría de los políticos que en nuestros días ocupan cargo público son hombres y de letras, principalmente Derecho, encontramos ciertas excepciones en las que nuestros gobernantes se han formado en el campo de las ciencias.
En nuestro país, el recién formado Gobierno del PSOE cuenta entre sus componentes con algunas mujeres del mundo de la ciencia. Tal sería el caso de las Ministras Álvarez y Salgado, responsables de las carteras de Fomento y Administraciones Públicas respectivamente. Ambas son licenciadas en Ciencias Económicas. Posiblemente el ejemplo más contundente lo represente, por otra parte, la nueva Ministra Cristina Garmendia. La responsable del ministerio de nueva creación de Ciencia e Innovación es doctora en Biología Molecular por la Universidad Autónoma de Madrid, donde ha ejercido de profesora de Genética, asímismo, Garmendia fue fundadora de la empresa Genetrix, spin-off del Departamento de Inmunología y Oncología del Centro Nacional de Biotecnología.
El Ministerio de Ciencia e Innovación tiene como precedente cercano al Ministerio de Ciencia y Tecnología que fue dirigido por la catalana Anna Birulés, doctora en Ciencias Económicas que presidió el Salón Expotrónica. Y es que en el PP también cuentan con mujeres de ciencias en primera fila. Así, la fallecida Loyola de Palacio, ex ministra de Agricultura, Pesca y Alimentación, era Doctora Honoris Causa en Economía Marítima por la Universidad de Génova. También la Secretaria Ejecutiva de Política Social y Bienestar del Partido Popular y ex Ministra de Sanidad y Consumo, Ana Pastor, proviene del mundo científico, concretamente de la medicina, habiéndose licenciado en Medicina y Cirujía por la Universidad de Salamanca mientras Yolanda Barcina, Alcaldesa de Pamplona por Unión del Pueblo Navarro, es doctora en Farmacia por la Universidad de Navarra.
También fuera de nuestras fronteras encontramos mujeres que, formadas en ciencias, han ocupado u ocupan en la actualidad importantes responsabilidades políticas. Posiblemente la Primera Ministra más famosa de los últimos tiempos haya sido la británica Margaret Tatcher, pues bien, también era científica. La ‘Dama de Hierro’ ingresó en 1944 en la Universidad de Oxford para estudiar Química. Antes de convertirse en Primera Ministra, trabajó como investigadora química para British Xylonite y para J. Lyons and Co., asímismo fue miembro de la Asociación de Trabajadores Científicos. Otra Primera Ministra científica es la actual Canciller de Alemania, Angela Merkel, doctorada en Física. Merkel trabajó en el Instituto Central de Química y Física de la Academia de las Ciencias y trabajó en el campo de la Física Cuántica. Otras europeas relacionadas con el mundo científico son la actual Comisaria Europea de Política Regional, la polaca Hübner, licenciada en Economía y ex Directora adjunta del Instituto de Investigación para los Países en Desarrollo en la Universidad de Varsovia, como las también economistas miembros de la Comisión Europea Dalia Grybauskaitè, responsable de finanzas, o Neelie Kroes, Comisaria Europea de Competencia.
Y es que por lo que se ve no solo la Ciencia se revaloriza en los Gobiernos, sino que encontramos al frente de importantes responsabilidades, ya sea en alcaldías, ministerios, palacios presidenciales o en la esfera comunitaria, mujeres altamente cualificadas para ejercer cargos políticos habiéndose curtido en el mundo científico. Siguen siendo pocas, por supuesto, pero seguro que suponen un buen aliciente a todas aquellas adolescentes que en vísperas de matricularse en Farmacia, Biología, Medicina, Física o Química observan como mujeres científicas gobiernan algunos de los países más importantes e influyentes del mundo.
















