Análisis de las causas de “El techo de cristal”
Durante el ciclo se mostró el famoso gráfico de tijera que muestra cómo las mujeres superan académicamente a los hombres en su formación pero a medida que el nivel aumenta hasta llegar a puestos directivos la situación va cambiando hasta invertirse por completo de tal manera que hay muchísimos más altos cargos ocupados por hombres que por mujeres. Y la pregunta es ¿por qué? ¿Por qué, obteniendo mejores resultados académicos, las mujeres no alcanzan los mejores puestos?

LA TIJERA DESCONCERTANTE
El punto en el que la mujer debería ascender en el mundo laboral, el llamado “techo de cristal” coincide con el momento en que las parejas comienzan a formar una familia, la mujer tiene los hijos y, a menudo, cae sobre ella todo el peso del cuidado del hogar y de los hijos. Por eso el se invierte la gráfica formando una tijera, los hombres siguen ascendiendo mientras que la mujer utiliza su tiempo para el beneficio del desarrollo de la sociedad.
En el ciclo Las Mujeres Trabajan en Ciencia se llegó a la conclusión de que las medidas que hasta ahora ha tomado el Estado para que la mujer pueda realizarse completamente en su ámbito laboral no son efectivas porque tienen un efecto rebote y se convierten en medidas machistas. Se da más tiempo para que la mujer se ocupe de los hijos de manera que se ve obligada a apartarse de la empresa o de la vida científica y no puede seguir desarrollándose profesionalmente. Pero la situación va más allá, pues aunque se dé la posibilidad de que el hombre pueda compartir el tiempo del cuidado de los hijos con su mujer, ella misma se opone a tal posibilidad y se autoimpone la obligación de ser ella sóla quien se ocupe de la tarea del cuidado de los hijos. Esta situación se da debido al tipo de sociedad en que vivimos y que ha quedado así constituída debido al desarrollo histórico.
La solución no está en que la mujer abandone las tareas del hogar para dedicarse al mundo laboral sino en que el hombre tome conciencia de la importancia que tiene el cambio de pañales, el llevar a los niños al colegio o al médico, el comprar papillas o el despertarse a media noche para cantar una nana. Actividades como éstas son fundamentales para el desarrollo de una familia y por lo tanto, el de toda la sociedad. Lo más deprimente de todo es que el hombre viva con una venda en los ojos y no sea capaz de sacrificar el tiempo que debería dedicar a estas tareas a cambio de un ascenso profesional y/o de salario, a cambio de éxito individual. Hasta que los hombres no vean el valor de dormir a un niño, la mujer seguirá sin tener tiempo para realizarse profesionalmente. No es la mujer la que debe adaptarse a los ritmos del hombre, sino al revés.
UN REPARTO DE TAREAS ESTEREOTIPADO
Hasta ahora el reparto de actividades ha sido claro y tajante: el hombre sale de casa y se ocupa de traer dinero y la mujer se dedica al cuidado de los hijos y del hogar. Pero hoy en día la mujer siente la necesidad de salir fuera y realizarse profesionalmente. El agua busca sus corrientes, los trabajos de ahora ya no requieren primordialmente fuerza física (cualidad en la que innegablemente el hombre aventaja en la mayor parte de los casos a la mujer) sino de muchas otras cualidades que muchos hombres no tienen. Es decir, la incorporación de la mujer al mundo laboral y académico es algo positivo, no sólo para la mujer a nivel individual, sino también para el desarrollo empresarial, educativo, formativo y social. Hombres y mujeres tienen cualidades positivas diferentes que se complementan y ambos deberían tomar participación en igualdad de número en los diferentes ámbitos de la vida para el óptimo desarrollo de cualquier actividad compleja.
Durante el ciclo se palpó la indignación al comentario que recordó el estudio de un matemático que reflejó que las mujeres tienen menor capacidad para las matemáticas y las ciencias que los hombres. Hay que puntualizar, que es verdad que las mujeres obtienen peores resultados en estos campos pero no es debido a que tengan menor capacidad para ellos, sino a la creación de estereotipos en la sociedad desde la educación de las niñas, provocando una falta de autoestima en la mujer a la hora de desarrollar estas capacidades.
Representaciones de género de profesores y profesoras de matemáticas
Ahora bien, volviendo a la idea de las diferentes cualidades que poseen hombres y mujeres, aunque fuera cierto que el hombre es mejor en conocimientos abstractos como las matemáticas, no hay por qué indignarse, puesto que las mujeres tienen otras cualidades en las que aventajan en gran medida a los hombres. Por ejemplo, está demostrado que las mujeres tienen más capacidad, generalmente, en el ámbito comunicativo, son más capaces de utilizar el lenguaje para transmitir ideas y hacerlas entender, así cómo de expresar sus propios sentimientos, cualidad claramente deficiente en muchos hombres.
LOS RESTOS DEL MACHISMO AUTÉNTICO
El motivo principal que explica por qué la mujer no consigue un pleno éxito profesional ha quedado expuesto y desarrollado, tiene un carácter social, requiere un cambio en la mentalidad del hombre y en el ciclo se vivió el optimismo de la afirmación de que sólo es cuestión de tiempo que el cambio se produzca, cuando nuevas generaciones comiencen su desarrollo laboral el desarrollo profesional de la mujer crecerá con estas nuevas incorporaciones generacionales.
Pero por desgracia hay otros motivos claramente machistas que en ocasiones puntuales no permiten el éxito de la mujer. Son situaciones que reflejadas por una frase del ciclo: “Tú no lees la tesis si no pasas por mi dormitorio”. Este tipo de causas están prácticamente erradicadas pero aún existen y hay que seguir luchando para que ni siquiera exista la necesidad de hablar de ellas.
Por último, dejar claro que, tanto el formar una familia o no, como el alcanzar éxito profesional o no, son opciones de vida para hombres y para mujeres. Ninguna opción es mejor que otra y todas las pesonas deberían tener la oportunidar de hacer realidad su sueño sin distinción de géneros, y aquí cabe incluir la posibilidad de que un hombre elija dedicarse por entero a su familia sin que sea discriminado y mal visto por la sociedad.
Otros enlaces de interés:
- selene.uab.es/…/Plan_accion_2006_2007.htm
- http://www.ilo.org/public/spanish/bureau/gender/newsite2002/about/index.htm
- http://www.optimiza.com/?gclid=CNvVle3ho5ICFQOc1AodSBCPRQ
- http://ciberfeminista.org/gender_borderhack/en_busca.html















Respecto a este ese techo de cristal en el que se hace mención en este artículo, yo creo que aunque no se vea claramente está. Estoy completamente deacuerdo y es más yo diría que no es que la mujer no tenga la misma capacitación del hombre, sino que también como se dijo en el ciclo, cuando hablamos de cargos por designación y elección vemos que en el primer caso desactiva un tópico que es el que las mujeres no quieren responsabilidades académicas; pero se dá porque suele realizarse mediante un exámen en el que no interviene la distinción de sexos pero si nos vamos a cargos por elección, como por ejemplo una entrevista vemos que el sesgo es mucho más favorable para los hombres. De esto podemos sacar que que cuando se realiza imparcialmente, el número de mujeres aumenta considerablemente y es equiparable al del hombre, pero si depende de la elección de una persona (normalmente un hombre) sucede al contrario ya sea porque tiene más afinidad por esa persona; aqui pasa a mandar las relaciones fuera del trabajo como ir a jugar al golf, una comida… donde estan más cómodos con gente de su mismo sexo.
Hola Ester.
Es cierto que, cuando se trata de puestos por elección, la mujer sale perjudicada. Creo que el motivo que se comentó en el ciclo en lo que se refiere a las relaciones que mantienen los hombres fuera del trabajo explica en parte la discriminación de la mujer en estos casos. En mi opinión, también influyen una serie de prejuicios o ideas que puede tener la persona responsable de realizar la elección para un puesto de trabajo determinado. Aunque nos cueste reconocerlo, todavía hay muchas mujeres que, arrastradas por la sociedad en que vivimos, anteponen las responsabilidades del hogar a las laborales. Todo son opciones de vida respetables, tal y como indico en el post. Ahora bien, la mujer que se dirige a una empresa, solicita un puesto de trabajo y está realizando una entrevista, es muy consciente de las responsabilidades laborales que se le avecinan y creo que está dispuesta a asumirlas. Pero si nos ponemos en la situación del hombre que está tomando la decisión podemos ver que él aún no sabe cuánto está dispuesta a sacrificar por la empresa la mujer que tiene delante. Los hombres desconocen hasta dónde está dispuesta a llegar una mujer hoy en día, y muchos incluso piensan que no va a dedicar tantas horas como un hombre a su vida laboral.
Estas situaciones son el resultado del desarrollo social que hasta ahora hemos vivido. Creo que los hombres están empezando a conocer a la mujer de ahora y pronto los puestos por elección dejarán de ser un inconveniente más. Sólo es cuestión de tiempo, se trata de esperar a que nuevas generaciones empiecen a ocupar altos puestos de trabajo.
Una vez que una mujer puede alcanzar altos cargos, hay que resolver el problema del cuidado del hogar y de los hijos, aún pendiente. El hombre tiene que darse cuenta de que, si su mujer está dispuesta a dedicar X tiempo a su desarrollo profesional, él tiene que dedicar el necesario al desarrollo de su propia familia para que ella pueda vivir sin una carga excesivamente pesada.
Las relaciones que se crean fuera del trabajo tal vez sean fruto de la convivencia que se tenía hasta ahora en los puestos de trabajo cubiertos exclusivamente por hombres. Creo que en el momento en que se incorporen más mujeres a estos puestos se crearán otro tipo de relaciones con aficiones diferentes, procedentes de gustos femeninos o de ambos sexos. Es decir, la causa de la discriminación por las relaciones fuera del trabajo es un pez que se muerde la cola, es un círculo que hay que romper con un aumento de la incorporación en la mujer en las empresas que está por llegar.
Un saludo.
Como se apunta en la aportación de arriba, la tarea de acabar con las desigualdad entre mujeres y hombres no pasa tanto por adoptar medidas legislativas, sino por trabajar desde la raíz. Para gestar este tipo de iniciativas, que muchas veces acaban viéndose como puertas a que las mujeres inviertan más tiempo en el hogar, se ha de profundizar en cuestiones de índoles social y educativo. De nada sirve que desde el gobierno de una nación democrática se pongan en marcha planes de igualdad de género si en el subconsciente colectivo aún perduran muchos roles sexistas. El verdadero avance social se producirá cuando se entienda una cuestión tan básica como que ocuparse de la casa y de los hijos es cosa de los dos miembros de la pareja. Cuando ellos comprendan que coger una fregona no es ayudar sino compartir. Si las capas más primarias de la sociedad no entienden estas cuestiones, difícilmente las normativas que se aprueban desde las administraciones públicas y privadas pueden ser efectivas.
http://www.mtas.es/igualdad/index.htm
http://www.intermonoxfam.org/page.asp?id=1176
http://www.oei.es/decada/accion02.htm
Respecto a este ese techo de cristal en el que se hace mención en este artículo, yo creo que aunque no se vea claramente está. Estoy completamente de acuerdo y es más yo diría que no es que la mujer no tenga la misma capacitación del hombre, sino que también como se dijo en el ciclo, cuando hablamos de cargos por designación y elección vemos que en el primer caso desactiva un tópico que es el que las mujeres no quieren responsabilidades académicas; pero se dá porque suele realizarse mediante un examen en el que no interviene la distinción de sexos pero si nos vamos a cargos por elección, como por ejemplo una entrevista vemos que el sesgo es mucho más favorable para los hombres. De esto podemos sacar que cuando se realiza imparcialmente, el número de mujeres aumenta considerablemente y es equiparable al del hombre, pero si depende de la elección de una persona (normalmente un hombre) sucede al contrario ya sea porque tiene más afinidad por esa persona; aquí pasa a mandar las relaciones fuera del trabajo como ir a jugar al golf, una comida… donde están más cómodos con gente de su mismo sexo.
me faltaban las tres direcciones que las aporto abajo:
http://www.stecyl.es/Mujer/el_techo_de_cristal.htm
http://www.elmundo.es/sudinero/99/SD162/SD162-05.html
http://www.nodo50.org/mujeresred/vocabulario-2.html
Yo creo que los datos están ahí, que sólo hay que fijarse en las personas que logran ascender a los más altos puestos de las empresas y quiénes forman en su mayor parte los consejos y las cúpulas visibles, quiénes son la mayor parte de científicos de renombre y el resultado siempre será el mismo: hombres y hombres y un reducido grupo de mujeres muy válidas pero reducido.
El techo de cristal existe y depende de todos ya que está en la mano de todos el aportar nuestro granito de arena para conseguir la igualdad, no hay que rasgarse las vestiduras ni mirar hacia otro lado negando la evidencia, este problema existe y es producto de un machismo tan arraigado que incluso somos las propias mujeres las que rechazamos la idea de vivir por y para nosotras y pensar en triunfar en nuestra profesión sin ocuparnos de aquello que creemos nuestra tarea.
Pero no nos engañemos, y seamos conscientes de que a la mujer, por el simple hecho de serlo, se le exige un nivel de “excelencia”, de seriedad y preparación que al hombre no, por tanto se ha de estar mucho mas preparada para pasar esta criba, y eso , definitivamente no es justo.
http://www.empleofemenino.es/articulos.htm
http://www.stecyl.es/Mujer/el_techo_de_cristal.htm
http://www.mtas.es/publica/revista/numeros/40/Estudios03.pdf
Estoy de acuerdo con algunos de los comentarios que se han expuesto en relación a la desigualdad entre hombres y mujeres en el campo laboral y personal. Las medidas legislativas no serán eficientes si no hay una concienciación social. Y esto se debe llevar a cabo desde los inicios de la educación de niños y niñas, para intentar fomentar comportamientos no sexistas.
Si las futuras generaciones no tienen una imagen estereotipada de ambos géneros, la situación cambiará, y por lo tanto evolucionará.
Me pareció muy interesante una de las ideas que se comentaron en el curso de “Las Mujeres Trabajan en Ciencia” sobre este asunto, y es el ejemplo del profesor de matemáticas que piensa que como su asignatura no emplea tanto la gramática (como otras asignaturas), sino que se basa en números, es imposible que transmita ideas que conlleven implícitamente esta desigualdad. Sin embargo, cuántas veces hemos oído en los problemas matemáticos cómo se asigna el rol de los coches y de la velocidad a los hombres (Ejemplo: Si Pablo tiene dos coches….); y por el contrario, el de las labores del hogar y la tranquilidad a las mujeres (Ejemplo: Si maría compra dos kilos de tomates….).
Estas desigualdades o discriminaciones que se reflejan cotidianamente parecen ser más discretas, pero igualmente tienen efectos colaterales, por lo que hay que superarlas.
http://www.fmujeresprogresistas.org/lenguaje.htm
http://www.ucm.es/info/especulo/numero16/sexis984.html
http://www.balmaseda.net/balmanet/Mujer/mujer_lengua.htm