Coeducación en igualdad de género
Como futura profesora de educación especial me apasiona hablar del tema, y voy a intentar colaborar con esta pequeña aportación en vuestro blog: la educación en la igualdad de género.

Los roles comienzan a ser adquiridos desde el mismo momento en que nacemos. La familia, la sociedad, la escuela, los medios de comunicación y el trabajo son los principales ámbitos donde se aprenden los estereotipos sexuales.
Por lo que nos planteamos si las mujeres llegamos a la educación superior en igualdad de condiciones que los hombres, dada la distinta socialización que experimentamos. El diferente tipo de juguete que se da a niños y niñas conforma parte de nuestro mundo y dirigen en cierto modo nuestro futuro.
A los niños se les da para que jueguen construcciones, mecanos, juegos de indagaciones tales como los de química, minerales etc. que tienden a subrayar las relaciones entre los objetos, su manipulación, agrupamiento y separación en el espacio frente a los juguetes de las niñas que se asocian mas a las habilidades verbales y las relaciones interpersonales.
También los estereotipos sexuales, presentes en nuestras vidas desde que nacemos, asocian al hombre con características tales como la racionalidad, dominación, independencia, frialdad y objetividad, mientras que a las mujeres se asocian con la irracionalidad, pasividad, dependencia, ternura, emotividad y subjetividad. Se consideran estas características “femeninas” opuestas a las “masculinas” e infravaloradas, un obstáculo para los estudios de una carrera científica ya que las cualidades necesarias para hacer ciencia son las “masculinas”.
No es de extrañar que visto lo anterior, muchas mujeres opten por la vida privada frente a una carera científica. Pero el objetivo primordial es conseguir que cada vez mas mujeres accedamos a este terreno, como estudiantes y profesionales.
Que enseñar y cómo hacerlo son los retos pedagógicos planteados, se presenta la enseñanza como igualitaria y no sexista, pero que sigue poniendo muchas trabas y dificultades a uno de los dos sexos. Las niñas en el campo de la educación están en inferioridad respecto a los niños, tanto en los contenidos enseñados como en las aspiraciones, expectativas y comportamientos de profesores y alumnos.
Las estrategias utilizadas para alentar el estudio y trabajo de las niñas y mujeres en las ciencias son variadas: unas se han centrado en el contenido de las materias, en la selección de lecturas adecuadas, en la inclusión de información normalmente no contemplada en los cursos estándar, o en las actitudes y expectativas que las niñas y adolescentes tienen hacia la ciencia y la tecnología (que suelen condicionar sus opciones de adultas) y las que los/las profesionales de la ciencia y tecnología y sus profesores tienen (consciente o inconscientemente) hacia las mujeres, o en la necesidad de proporcionar modelos femeninos a las mujeres que quieren estudiar y dedicarse a la ciencia.
Numerosos estudios muestran que la enseñanza mixta consiste en la universalización de modelos masculinos. Los materiales escolares de ciencias se caracterizan por una ausencia casi total de imágenes de mujeres, o la presentación de éstas en roles tradicionales “decorativos” o “maternales”, volviéndose su presencia mas escasa a medida que se avanza el nivel educativo. Los programas de física se centran en áreas tradicionalmente consideradas masculinas, como la mecánica, electricidad o magnetismo, prestando menos atención a áreas más susceptibles de atraer a las alumnas, como la energía nuclear, fenómenos meteorológicos o aplicaciones de la física en medicina o arte.
Las propuestas en este terreno apuntan hacia una reconsideración de los contenidos, redirigiéndolos hacia campos de interés de las niñas, a su experiencia personal y a proporcionales modelos femeninos a seguir.
Los aspectos mas difíciles de modificar para lograr la integración de las mujeres en condiciones de igualdad en la educación científico-tecnológica, son las interacciones profesorado/alumnado que muestran que los profesores/as de disciplinas científicas interactúan mas con alumnos varones y los refuerzan en mayor medida, una diferencia de trato que, además de acrecienta con la edad. Consciente o inconscientemente se tiende a valorar la importancia de la formación científica más para los niños que para las niñas, y a explicar el éxito por la inteligencia en el caso de los niños y por el esfuerzo en el de las niñas. En gran medida reflejan también las diferentes actitudes de los niños y las niñas, revelando su propia interiorización de los estereotipos de género.
La educación para la igualdad de género es una tarea de toda la comunidad educativa. Los centros docentes desarrollan desde hace años acciones y proyectos orientados a fomentar la educación en igualdad entre niños y niñas. La acción en este campo consiste en estrategias pedagógicas referidas a la familia, la interacción educadores/educandos, prácticas de evaluación, interacción entre alumnos, orientación… destinadas a lograr una educación realmente no sexista que conduzca a una auténtica igualdad de oportunidades de
COEDUCAR en igualdad de género.
CRISTINA GONZALEZ GARCIA.
http://web.educastur.princast.es/proyectos/coeduca/index.php?s=isaura&paged=1
http://www.iesppicasso.org/ofertaeducativa/coeducacion/anexo4.htm
http://web.educastur.princast.es/proyectos/coeduca/index.php?s=mec&paged=2
http://www.mujeresporunmundomejor.org/default.aspx?tabid=197
http://www.educastur.princast.es/cpr/gijon/recursos/coeducacion/udII/empleo.pdf














