Archivo de July 22nd, 2008

La ciencia en Grecia

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La actitud griega ante la Naturaleza, (término que ellos empezaron a utilizar), corresponde a una forma racional de enfrentarse a los fenómenos naturales, se les atribuye por eso la invención de la Filosofía natural, que en algunos aspectos se solapa con los contenidos de la Física.
L
a práctica del ejercicio mental, saber para saber y no necesariamente para actuar, había de adquirirse al lado de un Maestro, en Grecia se enseña y se debate, prácticas propias de la actividad científica, sin embargo no se contrasta, práctica imprescindible si queremos hablar de Ciencia.

En este panorama ¿Qué posición ocuparon las mujeres?

Debemos tener en cuenta las diferencias entre unas épocas y otras, las antiguas constituciones de Esparta y Gortina atestiguan que las mujeres gozaban de derechos propios; pero es incuestionable que en la gran Atenas de los siglos V-IV, la mujer era relegada al gineceo, no gozaba de ningún derecho político y no participaba en la vida social, salvo en determinadas celebraciones religiosas.
Sócrates, aún convencido de que las mujeres eran menos listas y fuertes que los hombres, mostró una gran predisposición hacia ellas, sosteniendo que "la causa principal de su inferioridad era la falta de una educación apropiada".
En la escuela pitagórica llegó a haber 28 mujeres, estudiantes y maestras, (a veces Pitágoras fue tachado de filósofo feminista), pero como todos los trabajos que se producían se escribían bajo el nombre de Pitágoras es muy difícil la atribución individual de los mismos
La más famosa de las cosmólogas fue Theano, se casó con Pitágoras y se sabe que primero fue su discípula y más tarde maestra en la escuela; además ella y sus hijas tuvieron fama de excelentes curanderas.
Hubo, además de Teano, otras muchas mujeres en distintas ramas de la Escuela Pitagórica (entre 17 y 28, según los distintos autores).
Algunos de los nombres que nos han llegado son: Perictione (madre de Platón), Melisa, Damo, Tymicha, Myla, Fintis y Aesara de Lucania.

Aproximadamente un siglo después Aristóteles teorizó la diversidad natural y la consiguiente inferioridad de las mujeres, a las que considera como "hombres incompletos", sometida por tanto a condiciones de subdesarrollo cultural y privadas de cualquier educación, la mujer griega, en el período clásico, no tuvo ni siquiera la posibilidad de educar a sus propios hijos, cuya formación era enteramente confiada a los hombres.
Sólo las "hetairas", compañeras de los hombres, solían ser extranjeras que no podrían casarse con atenienses, eran educadas y tenían derecho que no tenían las esposas, la más conocida y que ha pasado a la posteridad es ASPASIA, vivió con Pericles y en los "Diálogos de Platón" aparece como maestra de Sócrates, a su salón acudían los dirigentes de Atenas a discutir de política y ciencia.
Según Plutarco enseñó el arte de la retórica a muchos nobles atenienses.

Con posterioridad, en la escuela de Epicuro también participaron las mujeres, y hay que destacar la correspondencia que mantuvo Epicuro con Temista.

En la mayoría de las ciudades griegas había médicas y cirujanas, pero con el paso del tiempo también vieron restringida esta actividad, una ley prohibía a las mujeres la práctica de la medicina bajo pena de muerte.

AGNODICE (mujer de la imagen superior)

Ateniense del 300 a.c. La ley ateniense prohibía a las mujeres todo ejercicio de la medicina, a pesar de ello Agnodice, disfrazada de hombre estudió medicina y obstreticia en Alejandría, en la escuela de un médico llamado Hidrófilo. Regresó a Atenas, y ejerció su profesión, siempre disfrazada de hombre, con bastante éxito entre las mujeres de la aristocracia. Los médicos atenienses sintieron celos de sus éxitos, sobre todo porque perdían una gran parte de sus ganancias y la denunciaron acusándola de practicar abortos y corromper a las mujeres, añadiendo que muchas mujeres se quejaban de dolencias que no padecían buscando este pretexto para "lograr su torpe comercio con el lampiño mediquito".
Agnodice compareció en el Areópago vestida de mujer ante los jueces y fue condenada a muerte. Las mujeres de la ciudad manifestaron antes los jueces en defensa de Agnodice, la resistencia funcionó y esta fue liberada permitiéndosele desde entonces ejercer su profesión, la medicina, vestida y peinada como mujer. A partir de entonces se concedió a las mujeres el derecho a ejercer el Arte de la medicina.

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