LA CARRERA UNIVERSITARIA UN RETO PARA LA MUJER

Me gustaría destacar en primer lugar un reciente estudio que ha sido publicado en la American Psychological Association Psychological Bulletin (135:2), y que señala que las mujeres prefieren tener hijos y criarlos, antes que una carrera universitaria relacionada con las ciencias o las matemáticas.

El estudio explica las razones por las cuales este tipo de carreras presentan un mayor porcentaje de hombres que de mujeres, señalando que ante la presencia de dos personas -de distinto sexo- con similares habilidades en el campo de las matemáticas; la mujer no opta por dicha carrera debido a que se interpone con el período en que puede tener hijos y criarlos; mientras que el hombre no considera tal alternativa.

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De igual manera el estudio concluye que en los casos en que la mujer se encuentra cursando una carrera de ese tipo (ciencias/ matemática) y que se ven enfrentadas a la disyuntiva de seguir adelante con ella o la crianza de sus hijos, optan por esta última alternativa en mayor proporción que los hombres. Por este motivo siempre se recomienda a las mujeres culminar sus estudios universitarios antes de casarse o quedar embarazada porque en caso de que esto último suceda, es muy difícil que la mujer retome de nuevo sus estudios.

Hay que resaltar que el estudio se llevó a cabo en base a investigaciones sobre las diferencias de sexo en algunas carreras durante los últimos 35 años, llegando a examinar mas de 400 artículos y libros. Las carreras analizadas correspondían a las del área científica, entre las que se encuentran la informática, la física, la tecnológica, la ingeniería, la química y la matemática.

Por otra parte, y afortunadamente, que ya no hay carreras universitarias para hombres y carreras para mujeres. Las carreras que antes se creían exclusivas para hombres, o para mujeres, han variado en cuanto a la población estudiantil que la demanda. El fenómeno de la integración del sexo femenino a las carreras estereotipadas como “sólo para hombres” es una tendencia que se ha dio revirtiendo ya que hace unos años se consideraba, erróneamente, que los varones tenían mayor habilidad en las matemáticas y las ingenierías y por ello se decía que las mujeres no podían estudiar ese tipo de carreras universitarias. Las razones que negaban a una mujer o a un hombre el desempeño de ciertas tareas físicas o intelectuales eran impuestas por la sociedad y parecían ser aceptadas sin más como algo natural. Los  hombres elegían mayoritariamente carreras científico-técnicas, conocidas socialmente como “carreras de hombres” mientras que las mujeres seleccionaban mayoritariamente las carreras biosanitarias y de ciencias sociales, denominadas comúnmente “carreras de mujeres”. Se identifican como “carreras de hombres” aquellas que requieren fuerza física, destreza mecánica o una mayor habilidad matemática. Las “carreras o profesiones de mujeres” por su parte, eran las relacionadas con la enseñanza, las artes en general o todo aquello que tenía que ver con los niños o la sensibilidad.

Ahora todos nos estamos dando cuenta de que un 60 por ciento de las mujeres son mejores alumnas que los varones. Esto no quiere decir que las mujeres sean más o menos inteligentes que los hombres, pero sí han demostrado ser más aplicadas. El éxito de las mujeres que han optado por carreras como las ingenierías se debe a que ellas tienen mayor capacidad de mando, lo cual las hace aptas para ejercer cargos de alto rango gerencial.

 

Por todo ello, podemos concluir afirmando que, pese a las diferencias que la madre naturaleza haya podido dar al cerebro femenino, no hay nada que impida que una mujer realice los mismos estudios y trabajos, salvo la falta de voluntad o los tabúes impuestos por una sociedad demasiado acostumbrada a los estereotipos caducos.

            Es el momento en una sociedad como la nuestra, centrada en la igualdad de oportunidades, de permitir que cada alumno, sea del sexo que sea, pueda libremente elegir estudiar aquello que le gusta, sin pensar qué tipo de carrera o profesión es.

Se debe garantizar la igualdad de oportunidades y una mayor presencia de mujeres en la investigación y finalmente es en las propias Universidades donde se está comenzando a promover que las mujeres aumenten su presencia en determinadas carreras.

Afortunadamente las cosas han cambiado.

 

Páginas webs de interés:

 

http://www.fayerwayer.com/2009/03/estudio-asegura-que-las-mujeres-privilegian-la-familia-por-sobre-una-carrera-universitaria/

 

http://www.educaweb.com/noticia/2008/11/17/carreras-hombres-mujeres-13308.html

 

http://mujeres.ecoleganes.org/spip.php?article158

 

http://www.laprensa.com.ni/archivo/2007/junio/18/noticias/universitaria/197085.shtml

 

http://www.reflexiones.fcs.ucr.ac.cr/documentos/13/la_mujer.pdf

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3 Comentarios to “LA CARRERA UNIVERSITARIA UN RETO PARA LA MUJER”

  1. Alfonso Pérez-Andújar Cavestany on mayo 6th, 2009 19:01

    Es cierto que no deben existir nunca carreras para hombres y carreras para mujeres, como si una suerte de apartheid sexual se tratase, pero no es menos cierto que la naturaleza hace a las mujeres mujeres y a los hombres, hombres.

    Con esta obviedad quiero decir que es la mujer la que reproduce la especie, como ocurre en casi todas las demás especies animales en la naturaleza. La mujer está destinada a tener hijos, y por tanto será en su papel de madre donde encontrará el primer escollo que dificulte su desarrollo profesional. No se trata, por tanto, de ignorar el hecho de que entre los veinticinco y los treinta y cinco años, muchas mujeres tendrán hijos, sino de adecuar esa opción al ámbito del trabajo. Es decir, el progreso real no pasa por equiparar a la mujer y al hombre en todo, porque no son iguales ni los serán nunca, afortunadamente (todo sea por la diversidad). No pasa por ese igualitarismo infantil y tonto… el progreso real pasa por ser realistas, valga la redundancia. Nos llenamos la boca con palabras como igualdad, derechos, etc, cuando resulta que la mujer también tiene derecho a tener hijos, si le viene en gana. Los siguientes artículos los he recogido de la Ley Orgánica del Trabajo:

    Artículo 379. La mujer trabajadora gozará de todos los derechos garantizados en esta Ley y su reglamentación a los trabajadores en general y no podrá ser objeto de diferencias en cuanto a la remuneración y demás condiciones de trabajo.

    Artículo 383. La trabajadora embarazada no podrá ser trasladada de su lugar de trabajo a menos que se requiera por razones de servicio y el traslado no perjudique su estado de gravidez, sin que pueda rebajarse su salario o desmejorarse sus condiciones por ese motivo.

    Sin embargo, todos sabemos que en España no se da la cobertura social de la que hablan estos artículos; basta bucear por la red para leer los muchos casos de mujeres a las que echan de sus trabajos no por dar a luz, sino sólo por estar embarazadas, o de mujeres que se ven en la obligación de decir que están embarazadas (la ley lo prohíbe) antes de aceptar un trabajo.

    Las mujeres podrían levantarse en armas y negarse a quedarse embarazadas, con la consecuente extinción de los humanos en no más de treinta años, hasta que esto deje de ocurrir.

    La equidad de verdad (no la igualdad de boquilla ni el igualitarismo) es la que acepta que no somos iguales, pero es capaz de comprender que precisamente en eso radican la belleza del ser humano y su disparidad, y potencia cada parte según sus necesidades.

    http://www.tsj.gov.ve/legislacion/lot.html

    http://miembarazo.cl/cgi-bin/procesa.pl?plantilla=/articulo_display.html&id_art=1&id_sis=24&t=r&nseccion=Derecho%20Laborales

    http://empleo.universiablogs.net/ceciliaosorio-5

  2. Etyam on junio 25th, 2009 18:24

    Efectivamente, hasta el momento y hasta que la ciencia y la madre naturaleza lo permita, las mujeres somos las que engendramos. Pero ¿Por

  3. Etyam on junio 25th, 2009 18:37

    Efectivamente, hasta el momento y hasta que la ciencia y la madre naturaleza lo permita, las mujeres somos las que engendramos. Pero ¿Por qué se nos tiene que castigar por esta condición? Las mujeres pagamos caro el querer tener hijos con menos sueldo, menor puesto de responsabilidad y muchas veces incluso con la decisión coaccionada por las circunstancias de tener que elegir entre trabajo y familia. Pero, ¿Qué pasa? ¿los hijos solo tienen derecho a tener una madre? ¿Qué pasa con el padre y su papel de cuidador?

    Por eso, quiero hacer hincapié en la plataforma PPIINA (Plataforma por los permisos de maternidad/paternidad iguales e Instransferibles por nacimiento o adopción) porque los hijos tienen todo el derecho del mundo a tener un padre que les cuide. Las madre y los padres deben de tener las mismas oportunidades de cuidar de su bebé. Es justo que el permiso de paternidad y maternidad se iguale y que sea intransferible porque es un derecho que nadie te puede arrebatar.

    PPIINA= http://www.igualeseintransferibles.org

    También os recomiendo la lectura de este artículo titulado. Los brotes de igualdad se vuelven color sepia: el permiso de paternidad sigue verde

    http://singenerodedudas.com/economiafeminista/1137/los-brotes-de-igualdad-se-vuelven-color-sepia-el-permiso-de-paternidad-sigue-verde

    En cuanto a superar las barreras sociales y psicológicas que todavía existen entre carreras mayoritariamente de hombres y otras mayoritariamente de mujeres, quiero destacar un hecho. Actualmente el Senado está instando al Gobierno a impulsar los contenidos de formación en igualdad en los planes de estudio de los grados oficiales universitarios. Es necesario que la Igualdad llegue plenamente a los ámbitos de pensamiento más importantes, las Universidades.

    Un ejemplo es la Unidad de igualdad de la Universidad de Huelva
    http://www.uhu.es/sacu/igualdad/index.html