El techo de cristal
Me parece muy interesante y de total actualidad el tema del llamado “techo de cristal” ya que las Tendencias Mundiales del Empleo de la OIT indican que las mujeres continúan teniendo menor participación en el mercado de trabajo, mayores tasas de desempleo y sigue, hoy en día, existiendo grandes diferencias en su sueldo en comparación con los hombres. Por tanto se deben tomar medidas para ir acabando cuanto antes con estas diferencias. Para ello se han empezado a proponer estrategias, por ejemplo, para facilitar el avance de las mujeres en los puestos ejecutivos y de dirección y así cambiar la cultura que existe dentro de una empresa o una organización donde estos cargos son ocupados mayoritariamente por hombres. Se ha propuesto establecer programas para sensibilizar en todos los niveles jerárquicos y acabar con los mitos acerca de las aptitudes de las mujeres y su dedicación al trabajo y así lograr una mejor comprensión de las cuestiones relativas al género y a la familia por parte de los directivos, y para apoyar la valiosa contribución que las mujeres pueden proporcionar a la imagen de la empresa y a su productividad. Para que las mujeres puedan competir en igualdad con los hombres, las mujeres tienen que poder acceder a la formación necesaria para poder desarrollar los puestos ejecutivos. Además se debe asegurar que las mujeres no se vean perjudicadas económicamente por la maternidad.
Una de las principales características de los trabajos de altos cargos son las horas de trabajo tan prolongadas que se requieren para desempeñarlo correctamente. En ocasiones es difícil, tanto para los hombres como para las mujeres, conciliar las largas horas de trabajo con el tiempo necesario para atender a la familia. Por lo tanto, los horarios flexibles de trabajo, permiso de paternidad para los hombres y las mujeres, servicios para el cuidado de niños, etc. deberían formar parte de las medidas destinadas a apoyar a las mujeres en el trabajo.
Por otra parte las mujeres trabajan en una variedad de servicios profesionales en todo el mundo. Se las encuentra predominantemente en las profesiones tradicionalmente femeninas como la enfermería, la docencia y la administración, aunque también ellas se han infiltrado en muchos de los campos dominados por los hombres, particularmente en el sector de tecnologías de la información y las comunicaciones y sistemas judiciales en todo el mundo. Los datos estadísticos muestran que, durante los últimos tres a cinco años, no se han registrado mayores cambios en el porcentaje que ellas representan y que las mujeres continúan ocupando aproximadamente la mitad o más de los trabajos profesionales en numerosos países. No obstante, continúan existiendo considerables variaciones respecto a la proporción de mujeres de acuerdo a las distintas profesiones.
Tradicionalmente, la ingeniería, las ciencias físico-químicas, la justicia, el derecho y la administración de los servicios de salud son considerados como empleos “masculinos” y el trabajo de bibliotecarias, enfermeras y docentes son considerados como empleos “femeninos”. Incluso en los empleos donde predominan las mujeres es más probable que los hombres ocupen los puestos más altos y mejor remunerados (ver gráfica adjunta). Por ejemplo, en el sector de la salud, los hombres son mayoritarios como médicos y administradores. Los nuevos campos donde las mujeres se abren camino en empleos no convencionales en algunas partes del mundo incluyen las tecnologías de la información y las comunicaciones y el ámbito jurídico.

Porcentaje de mujeres como docentes 2000-01
A pesar del lento pero constante aumento del porcentaje de mujeres profesionales en la empresa, las mujeres tienen muy difícil progresar en empresas en las que ellas trabajan. En el momento de la contratación, generalmente se les asigna a las mujeres capacitadas trabajos de menor valor en términos de calificaciones requeridas y de remuneración. Así, se convierten efectivamente en personal de apoyo para sus colegas masculinos estratégicamente mejor posicionados.
También es importante destacar que muchos hombres y mujeres “lo quieren todo”: una carrera profesional exitosa y una vida familiar feliz. Sin embargo, es difícil encontrar un equilibrio entre el trabajo remunerado y la vida familiar, especialmente para las mujeres. Las mujeres todavía realizan una gran parte de las tareas del hogar además de criar a los niños. Por lo tanto, a menudo tienen que elegir entre el trabajo remunerado y la familia, o tienen que dar prioridad a una por encima de la otra en algún momento durante su vida. Los hombres parecen ser capaces de “tenerlo todo” más fácilmente, pero generalmente su participación en las tareas del hogar está lejos de ser igual a la de sus parejas.
Páginas webs de interés:
http://www.ucm.es/info/ucmp/cont/descargas/documento6323.pdf
http://www.elmundo.es/sudinero/99/SD162/SD162-05.html
http://www.stecyl.es/Mujer/el_techo_de_cristal.htm
http://www.microsoft.com/spain/empresas/rrhh/techo_cristal.mspx
http://www.mujereshoy.com/secciones/236.shtml
http://www.ciudaddemujeres.com/articulos/article.php3?id_article=148















Me ha parecido muy interesante este artículo porque en los trabajos donde he estado, he constatado de primera mano, el temido techo de cristal. Hace poco, acudí a un seminario de una jornada en la sede de la comisión europea. Fue muy interesante y revelador. Lo organizaba la PPIINA.-Plataforma por Permisos Iguales e Instransferibles de Nacimiento y Adopción. Desde aquí, quiero animar a todo el mundo a que mire esta página y consulte esta interesante propuesta. La PPIINA es una plataforma que lucha por permisos de paternidad y maternidad de igual duración e intransferibles, es decir, que el tiempo no se pueda transferir de uno a otro. De esta manera, se equipara este derecho con otros como los derechos laborales y la seguridad social. Madres y padres, por ley, estarían obligados a cogerse un tiempo igual cuando tuvieran o adoptaran un hijo. La base de la que parte este concepto es la igualdad y el derecho del padre a disfrutar de su paternidad, al igual que lo hace la madre. Y es que el sistema patriarcal, es opresor tanto hombres como mujeres. Las mujeres se ven obligadas a decidir entre trabajo y maternidad y a los hombres se les niega sistemáticamente su derecho a cuidar de los hijos. Además y con referencia a este artículo, los empresarios dejarían de ver a las mujeres como fuerza de trabajo inferior porque los hijos serían verdaderamente como una responsabilidad compartida. ¿Qué más le daría a un empresario contratar a un hombre que a una mujer si cuando tengan hijos se van a ausentar el mismo tiempo?. La idea me pareció auténticamente fantástica y muy reveladora. Desde aquí, quiero animar a toda la gente para que se una a esta plataforma porque lo mires por donde lo mires, todo son ventajas, tanto para madres, padres como hijos (porque tienen la oportunidad de disfrutar por igual de su papá y de su mamá). Os dejo el link para que le echeis un vistazo. (merece la pena¡¡¡¡¡¡)
PPIINA
Si estais interesados, firmad para entregar esta petición al Parlamento Europeo. Tu contribución es esencial¡¡
También os dejo la web de Suecia, un país muy adelantado en lo que se refiere a Igualdad. El artículo se llama ¿Papá en casa? ¡Qué bien!
No sé porqué no salen los links, así que os los escribo¡
PPIINA
http://www.igualeseintransferibles.org/
Firma para el Parlamento Europeo
http://www.nodo50.org/plataformapaternidad/campanas/peticion-al-parlamento-europeo-permisos-iguales-e-intransferibles
Artículo ¿Papá en casa? ¡Qué bien¡
http://www.sweden.se/sp/Inicio/Trabajar-vivir/Igualdad-de-oportunidades-/Papa-en-casa-Que-bien/
Me gustaría señalar a propósito de este artículo la aportación a la literatura al respecto realizada por los estudios de Virginia E. Schein.
En 1973 elaboró un estudio con el objetivo de intentar explicar entre otras cosas el fenómeno conocido como “techo de cristal”.
Las conclusiones fueron reveladoras, tanto mujeres como hombres coincidian mayoritariamente con la identifación de mujer y varón con una serie de características. Además las características relacionadas con las dotes de mando coincidían con muchas de las características adjudicadas a los hombres.
Esto es, unos y otros, basándose en estos datos estaban de acuerdo en que los hombres generalmente tendían más actitudes de mando y liderazgo que las mujeres.
Estudios posteriores demuestran que las mujeres que llegan a estos cargos son mayormente criticadas con dos argumentos: la masculinización a la hora de desempeñar su cargo o la excesiva debilidad y empatía cuando evidencia las características femeninas.
Por todo ello, opino que una lógica forma de acabar con “el techo de cristal” es derribar los estereotipos adjudicados a unos y a otros, entendiéndo que no hay una esencia distinta para hombres y mujeres, y valorando de otra forma las características históricamente identificadas en occidente con lo femenino.
http://www.materiabiz.com/mbz/capitalhumano/nota.vsp?nid=35120
http://isisweb.com.ar/debate.htm
http://www.letraslibres.com/index.php?art=12764
Este tema es realmente interesante. Llevo un tiempo interesada en él, hace poco me compré y leí un libro que se llama “Mujeres y Liderazgo: Claves psicosociales del techo de cristal” que está realmente bien. Ahí se habla también de la aportación de Schein (y otros muchos autores destacados). Os lo recomiendo. Es ameno, a la vez que riguroso, y muy informativo sobre el tema
Espectacular e impactante es la metáfora aunque totalmente desagradable para mí como componente de la sociedad del siglo XXI. Se observan mejoras en lo que respecta a la integración e igualdad de la mujer en el mundo laboral pero el camino aún no está acabado ni bien marcado para la gran mayoría de nosotros.
Las leyes no respaldan este suceso y creo que se deberían tomar cartas en el asunto como recientemente se ha hecho con otros lamentables sucesos del estilo como por ejemplo el acoso moral en el trabajo o mobbing. Ambas trampas psicológicas son difíciles de atajar, controlar y castigar pero no imposible. Menos aún si se le dedicara el esfuerzo que temas tan importantes como estos requieren.
Es denominado también “suelo pegajoso” si hacemos referencia a la base estructural de la empresa desde la base y no desde la cúspide. La idea es la misma: atar sacos de arena invisibles a las mujeres para que no despeguen en su profesión.
Lo comparaba anteriormente con el mobbing porque creo que en el fondo es muy similar. La frustración y mal estar diario son una tortura que, bien pensado, nada tienen que envidiar a cualquier otra forma de castigo. El hecho de vivir en una injusticia diaria durante, probablemente, muchos meses o años, no es plato de gusto para nadie y, en mi opinión, totalmente condenable.
Enlaces de interés:
http://www.slideshare.net/guest8af834/techo-de-cristal
http://elespejodenieves.blogspot.com/2009/04/romper-el-techo-de-cristal.html
http://www.radialistas.net/clip.php?id=1700014