A vista de pájaro… Por la igualdad y la justicia
Propongo detenernos y observar. Observar la realidad “a vista de pájaro…”. Me refiero, a analizar con perspectiva todos los movimientos en los roles socio-económicos con especial atención al rol de la mujer.
“Sobrevolando” el sistema educativo, la sociedad, Internet, concretamente el rol que juega hombre y mujer en todas la facetas de la vida en general, y del conocimiento en particular, he de reconocer que a mis 30 años puedo decir que, después de ver la realidad “a vista de pájaro”, veo las cosas diferentes. Que profundizar en este gran proyecto me ha supuesto ver una realidad que desconocía, como es a la Mujer creadora de Ciencia.
Mucho he aprendido gracias a éste Blog de lo que supone la Mujer en la Ciencia. La iniciativa es muy positiva dado que permite abrir los ojos a las personas, que como yo, no somos expertas en la materia, y tanto la sociedad como el sistema educativo, no te aportan estos conocimientos.
Me ha sorprendido cómo la sociedad ha olvidado gran parte de las aportaciones de la mujer y cómo ha reconocido en todo momento las aportaciones de los hombres. También he aprendido que el machismo tiene muchas manifestaciones. Entre sus múltiples manifestaciones está la de no transmitir en el sistema educativo de forma real las aportaciones de la mujer a la ciencia.

Hace muchos años que estuve estudiando primaria, lo que se conocía por aquel momento como EGB (Educación General Básica) cuántos años hace de ello, ¿verdad?… Hago especial hincapié en primaria, dado que considero que es la esencia donde se ponen los pilares de los valores que, en el resto de nuestra vida, nos ayudan a discernir lo bueno de lo malo, lo justo de lo injusto, de ver en plano de total igualdad a hombres y mujeres. Como indicaba refiriéndome a las enseñanzas primarias, no recuerdo que haya estudiado en ningún momento en Ciencias Naturales, u otra asignatura, a ninguna científica mujer. Sin embargo, no me falla la memoria, al indicar que había capítulos completos a inventores, científicos y matemáticos masculinos.
Continué la observación con perspectiva, y pude ver la aportación de la mujer científica en los países pobres y los países en vías de desarrollo, especialmente loable por el plus de esfuerzo y sacrifico que esto supone. Formarte académicamente e investigar en la rica Europa, en EEUU, en Canadá, en Japón… es difícil y requiere mucho esfuerzo, pero es innegable que tenemos un derroche de medios económicos, científicos y tecnológicos… prueba de ello es por ejemplo es que mientras que Europa y EEUU envidia la electrónica japonesa (hecha claro está también por científicas de primer orden), en Japón se envidia que la gran parte de los medicamentos del mundo se desarrollen en Europa y EEUU (como digo también realizado por científicas de primer orden). Estamos hablando de las economías más desarrolladas del mundo, donde las mujer está alcanzando cotas de reconocimiento sin igual en la historia de la Humanidad. Sólo hay que ver las universidades, sólo hay que ver los tribunales de justicia, sólo hay que ver los gobiernos y ministerios… la mujer en lo que llamamos la cultura occidental está en primera línea, pero sí es cierto, que todavía no en plano de total igualdad con el hombre.
Podríamos utilizar un paralelismo. Podríamos decir que mientras que el hombre avanza con un paso la mujer ha de dar dos si quiere avanzar igual que el hombre. Eso se tiene que acabar. En Derecho el paso de una mujer ha de ser igual al de un hombre.
Como decía, somos conscientes desde nuestro punto de vista occidental, de la realidad de la mujer en los países desarrollados que es dónde nos han educado y dónde vivimos, y también tenemos que ser especialmente sensibles a los países que, por su tejido socio-económico, la proporción de “pasos” entre hombres y mujeres resulta vergonzosa.
¿Cuántos “pasos” ha de dar una mujer en el Magreb para poder acceder a un paso del hombre? No sé cuantos pasos tiene que dar, no lo puedo cuantificar, queda todo en algo muy relativo, lo que está claro es que la proporción crece exponencialmente.
Me ha fascinado ver esta realidad, la de la mujer científica y su aportación a la Humanidad, pero me ha deslumbrado ver cómo hoy en día desde ciertas zonas del mundo donde la mujer no está reconocida a nivel cultural, donde no hoy medios económicos, también las mujeres hacen ciencia… pero no cualquier ciencia, ciencia con mayúsculas…
De ahí que mi esfuerzo, y mi reconocimiento haya ido para ellas. Ese es el motivo que todas mis aportaciones con nombre y apellidos de mujeres científicas hayan sido para aquellas que tienen que luchar contra la propia cultura de su país y contra la pobreza del mismo para poder realizar sus investigaciones.
Participar en este Blog me ha permitido el conocimiento de una realidad que, podría intuirla en el mejor de los casos, pero de la cual, he de reconocer, no era consciente.
A vista de pájaro… con la perspectiva que da los años para reflexionar sobre el sistema educativo, también para reflexionar sobre la sociedad y los roles que nos otorga, también la aportación del canal de comunicación y conocimiento más democrático de la historia, Internet, así como también con iniciativas tan importantes como el Blog Mujer y Ciencia… pueden cambiar muchas cosas, se pueden despertar muchas conciencias adormecidas por la dinámica de nuestra sociedad, que muchas veces no te deja pararte a pensar.









Desde aquellos primeros pasos hasta nuestros días han pasado miles de años, con continuos cambios en el papel de la mujer en los engranajes sociales existentes en cada momento.
Actualmente, sobre todo en occidente, el reconocimiento y prestigio de la mujer se está restituyendo con un vigor y a una velocidad desconocidos. El futuro es la igualdad, no entendido por paridad entre hombres y mujeres, sino que todos y todas compartan los mismos derechos legales y sociales plenamente reconocidos; que nuestros méritos, sin ninguna clase de discriminación, nos permitan aspirar a los mismos puestos, y que las capacidades de cada cual sean lo determinante para ser la persona elegida para desempeñar un trabajo.
En octubre de 1925 nace en Inglaterra una de las mujeres más importantes de la historia reciente de la humanidad: Margaret Hilda Roberts, conocida popularmente por su nombre de casada, Margaret Thatcher. Recibirá una educación cristiana que perdurará durante toda su vida y enfocará su carrera universitaria hacia el mundo de la química. Con 19 años ingresa en la Universidad de Oxford. Aquí destacará con logros tan importantes como convertirse en la tercera presidenta de la Asociación Conservadora de la Universidad de Oxford. Durante su estancia en esta universidad trabajó como investigadora química para la British Xylonite en primer lugar, y más tarde para la J. Lyons & Co., donde desarrollará métodos para la conservación de helados. En ese mismo periodo se convierte en miembro de la Asociación de Trabajadores Científicos.
Mantuvo una estrecha colaboración con el que se denominó como su alma gemela, Ronald Reagan. Juntos llevaron a cabo proyectos de gran importancia para el modelo occidental de crecimiento económico capitalista actual.

Angela Dorothea Merkel es una política alemana por todos bien conocida. Ostenta gran variedad de cargos políticos pero el que, sin duda, más popular le ha hecho, es el puesto de canciller en su país natal, Alemania.Nace en Hamburgo en julio de 1954 en un entorno religioso. Su padre es profesor y pastor luterano lo que influirá directamente en su manera de pensar y actuar el resto de su vida tanto a nivel personal como profesional.
Comenzó como ministra para la Mujer y la Juventud y posteriormente adoptó la cartera de Medio Ambiente. De esta forma Merkel se hacía un importante hueco en la
La denominada UMYC o Unidad de Mujeres y Ciencia está adscrita al Ministerio de Educación. Se encarga de llevar a cabo – a través de la Secretaria General de Política Científica y Tecnológica – medidas de acción positivas que florecen del Acuerdo del Consejo de Ministros del 4 de marzo de 2005 para todo lo que hace referencia al ámbito tecnológico, académico y científico.
A su vez, se promueven estudios sobre el propio sistema científico para saber bien cuáles son los progresos y obstáculos que se encuentran las mencionadas mujeres durante el desempeño de sus actividades. De esta forma, se trata de alcanzar los niveles medios de participación que se manejan en nuestro continente en lo que a puestos de decisión y gestión se refiere. Además, la asociación colabora con otras instituciones con el fin de mejorar la compatibilidad de actividades académico científicas con otras responsabilidades personales. Se tratará de favorecer el cambio adecuado en la actividad educativa, tecnológica y científica que incorpore las experiencias y, por supuesto, las necesidades de las mujeres. Por último, uno de los objetivos más ambiciosos y necesarios para el futuro de esa institución es el potenciar en los jóvenes tanto la vocación tecnológica como científica.
Ya hace más de un siglo que nació este ya consagrado mito de la ciencia. Exactamente en junio de 1902 Bárbara Mc Clintock nace en el estado de Connecticut (Estados Unidos) aunque desde muy pequeña vivió con sus tíos en Brooklyn, Nueva York. Debido a los problemas económicos de su familia, principalmente de carácter financiero, Bárbara estuvo a no poder acceder a la Universidad de Cornell que tanto anhelaba -de ahí la importancia de las becas y fundaciones cómo las que se tratan en este espacio-. Fue su padre el que al final puso todo de su parte para que iniciara sus estudios en 1919.
Durante su estancia en la universidad de Missouri, a partir de 1936, estudió la rotura y fusión de los cromosomas en células irradiadas de maíz. Esto le permitió establecer que la recombinación cromosómica durante el transcurso de mitosis, no es un suceso aleatorio. Además, descubrió que en algunas células del 






