Archivo de July, 2010

Científicas y educadoras

"Científicas y educadoras: las primeras mujeres en el proceso de construcción de la Didáctica de las Ciencias en España" es el título que lleva una reciente publicación de María de los Ángeles Delgado Martínez, licenciada en Física y Química por la universidad de Murcia en 1957 y doctora en Pedagogía. María de los Ángeles ha dedicado los últimos años a una labor investigadora admirable en la historia de la educación vinculada a la ciencia. Y este libro es el fruto de su estudio.

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La primera parte de la obra, "Ciencia, género y educación en los orígenes de la España contemporánea", pone su interés en resaltar el papel de las mujeres en el mundo de la ciencia y su transmisión. En él se desarrolla un análisis cruzado entre la historia de las disciplinas científicas y la educación de las mujeres en sus dos vertientes: la educación recibida y la educación transmitida.

A lo largo del estudio se hace un análisis de cómo las mujeres, una vez que consiguieron entrar en el mundo universitario, hacerse un hueco en él y a posteriori, hacer valer sus títulos e investigaciones, contribuyeron a la enseñanza y a la didáctica de las Ciencias Experimentales, bien desde las escuelas primaria y secundaria, bien desde las escuelas de maestras que recibían el nombre de "escuelas normales".

En este libro podemos encontrar historias interesantes sobre la aceptación de la educación en ciencias para las mujeres en los siglos XVIII y XIX. En primer lugar, en las escuelas normales se acepta la incursión en el currículum de estudios femeninos de "ciencias experimentales" por la aplicabilidad que estas materias pudieran tener a la vida de familia.

Ya en los años 20 del siglo XX son más numerosos los estudios en ciencias experimentales llevados a cabo por mujeres y la presencia femenina aumenta en los diferentes cursos además de que las mujeres también comienzan a asistir a las facultades de ciencias para realizar estudios superiores.

Un tema que se convierte en protagonista en aquel momento es el de la metodología para la enseñanza de las ciencias tanto en las escuelas normales como en las de primaria, secundaria y superior. Es el momento en el que la carencia de estudios generalizados en ciencias de los años anteriores se pone de relieve en tanto que las estudiantes que llegan a las escuelas normales poseen sólo en el mejor de los casos nociones muy básicas de ciencia.

Por ello que se impulsó el desarrollo de trabajos que tienen como objetivo conocer de qué manera se pueden integrar los estudios de ciencias en los currículos académicos elementales de tal manera que estos conocimientos pudieran ser realmente asimilados por los alumnos y alumnas. Aparece una escuela pedagógica como reconoce la autora, o al menos, un interés generalizado en las mujeres por el "cómo enseñar bien" dados los retrasos existentes no sólo en la acumulación de conocimientos si no en la capacidad de discurrir y de solucionar problemas.

Dado este interés de las profesoras en enseñar bien su materia y en formar correctamente a sus alumnas, muchas de ellas solicitaron permisos para viajar al extranjero, a Inglaterra, a Francia, a Bélgica, para conocer de primera mano de qué manera se enseñaba a las estudiantes las materias en ciencias experimentales.

Y de aquel interés por la pedagogía en las ciencias experimentales, estas primeras mujeres que se relacionaron en España con la enseñanza de estas materias publicaron estudios que en muchos de los casos se convertirían posteriormente en los propios libros de texto con los que en las escuelas se enseñaba las ciencias.

Así Matilde Ridocci en 1901 presenta el texto "Nociones de Física, Química e Historia Natural para las Escuelas Normales" en el que no sólo trata los temas más destacados de las diferentes materias sino que recoge un listado de posibles experimentos a realizar, tales como la inversión de un sólido en un líquido, que pudiera hacer comprender al alumno las leyes físicas más básica y su reconocimiento y aplicabilidad en el mundo real.

Nociones de Física, Química e Historia Natural para las Escuelas Normales

Es por tanto esta publicación de María de los Ángeles Delgado Martínez, un libro de interés general. Con él, no sólo nos podemos hacer una idea de la historia de las ciencias experimentales en nuestro país sino también, acercarnos a las protagonistas que hicieron posible su difusión y conocer cómo lo hicieron: los obstáculos que debieron superar, los recursos con los que contaban y la motivación que las llevó a ello. Una obra didáctica en todos los términos pero también entretenida -sin perder el rigor académico- y ¡¡¡llena de curiosidades!!!

Algunos links de interés

http://ultimahora.es/vips/quien-es-quien/m-angeles-delgado-margalida-comas-fue-una-mujer-de-una-fortaleza-moral-admirable.html

http://books.google.es/…/

http://ca.wikipedia.org/wiki/Matilde_Ridocci_i_Garcia

http://www.lecturesdugenre.fr/Lectures_du_genre_2/Guerena_files/GUERENA.pdf

http://saludycomunicacion.wordpress.com/2010/04/06/margalida-comas-una-pionera-de-la-pedagogia-de-las-ciencias/

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Aspasia de Miletus, medicina antes de Cristo

Regresando al pasado más antiguo de Roma, segundo siglo antes de Cristo, nos encontramos una de las excepciones de dicha época que destacó por su admirable aportación a la ciencia médica y en general a la historia y la sociedad de la época.

Aspasia perteneció a una familia adinerada, de la que recibió una excelente educación. A pesar de que nació en la actual Turquía, vivió prácticamente toda su vida en Atenas, posiblemente debido a que su marido tenía que desarrollar su trabajo como político allí.

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Muchas celebridades posteriores referenciaron la obra de Aspasia, como Platón, Cicerón, Plutarco y, por supuesto, el político Pericles, con quien no sólo mantuvo una relación, sino que se cree que estuvo casada con él, ya que al parecer tuvieron un hijo del que se sabe que ingresó en el ejército y fue ejecutado en la batalla de Arginusas. Queda constancia de esta relación ya que Pericles, en todos sus escritos recuerda y pone en gran estima la obra y trabajo de Aspasia. Otros no dejaron tantos elogios escritos sobre ella ya que insinuaban que trabajaba en un burdel como hetera (mujer de compañía de clase alta de la época que tenían independencia económica y pagaban impuestos). También afirmaban que Lisicles (otro político de la época) era su amante. Actualmente, estas notas han sido puestas en duda ya que los que se referían a Aspasia de aquella forma eran escritores satíricos, cuya intención era difamar a Pericles, aunque bien es cierto que su segundo marido sí fue Lisicles, con quien concibió un hijo.

Pericles dejó entrever en sus decisiones político-sociales la influencia de Aspasia. Era un hombre con el poder de tomar decisiones importantes en aquella época, y basaba sus criterios en la relación que mantenía con ella, por lo que algunos llegaron a pensar que las decisiones de estado realmente las tomaba Aspasia. Además, se acusaba a Aspasia de corromper a las mujeres de la época para satisfacer las fantasías perversas de Pericles. Todas estas acusaciones la llevaron a tener diversos procesos judiciales por lo que se cree que eran infamias dictadas con el único fin de molestar a Pericles, ya que los acusadores en general eran siempre enemigos políticos suyos. Aunque esta influencia sobre Pericles se considera negativa, me permito recalcar que algunos testimonios afirman que era Aspasia quien escribía los discursos a Pericles e, independientemente de sus preferencias políticas, esto es un ejemplo de su notable independencia y desarrollo cultural individual.

AspasiaPericles

Figura 1. Busto de Aspasia (izquierda) y busto de Pericles (derecha).

A pesar de todo, Aspasia enseguida se hizo un hueco en el entorno de amistades de Pericles, en donde destacaba no tanto por su belleza como por su brillante conversación. Llegó a convertir su casa en un centro de reunión intelectual, atrayendo así a los más famosos pensadores de la época, entre los que se hallaba el filósofo Sócrates.

A pesar de ser experta en retórica, su obra destacó por sus contribuciones a la medicina. Basó su aportación científica en los trabajos de autores notables como Pitágoras, del que la fascinaba su teoría de que todo era número y armonía.

Aunque su verdadera obra quedó extraviada tras diversos acontecimientos sociales, los médicos sucesores que basaron sus avances en el trabajo de Aspasia dejaron constancia de éste. Aetius, quien además de médico, era escritor, fue el que más contribuyó a la difusión su obra. Trabajó como médico personal del emperador Justiniano I y escribió una enciclopedia médica basada en el trabajo realizado por Aspasia.

Aspasia basó su trabajo científico-médico en estudios relacionados con obstetricia (temas relacionados con el parto y su manera de llevarlo), ginecología y cirugía. De todos sus avances, Aetius alabó principalmente su diagnóstico sobre la posición fetal, prevención del embarazo a mujeres en las que suponía un riesgo, y la posible aparición de varices y hernias en el útero durante el embarazo. También destacó su desarrollo de remedios para el post-operatorio, basados en lociones naturales, normalmente hechos con hierbas maceradas. La más sorprendente aportación que hizo a la medicina fue, la previsión y diagnóstico de métodos para inducir abortos.

Sin duda, un caso excepcional digno de mención que a pesar de haber tenido lugar en la Grecia más antigua, ha conseguido llegar a nuestros días y recibir el reconocimiento merecido.

Páginas relacionadas

http://usuarios.multimania.es/mujeresenlaciencia/aspasia.htm

http://es.wikipedia.org/wiki/Aspasia_de_Mileto

http://mujeresriot.webcindario.com/Aspasia_de_Mileto.htm

http://uncajonrevuelto.arte-redes.com/?p=282

http://es.wikipedia.org/wiki/Aetius_de_Amida

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Clémence Royer, científica y filósofa francesa

Clémence Royer nació en Nantes, Francia, el 21 de abril de 1830. A los tres meses, con la revolución de julio, su familia - cuyo padre era un acérrimo realista - dejó Nantes para instalarse en Praga. En 1835, Royer, regresó a Francia y su padre fue juzgado y absuelto. En la década de 1840, Royer, se trasladó a París, y la joven Clémence fue internada en el Sagrado Corazón de Mans. Se quedó allí tan sólo dos años, pues su comprensión del mundo no pudo adaptarse a la mística católica de la escuela.

Clemence Royer
Clemence Royer

En 1848 se encontraba en París, dónde la revolución la hizo republicana lo que no complace en absoluto a su familia. Cuando su padre murió en 1849, se encontró abandonada a su propia suerte, sin un centavo. Tras pasar tres exámenes oficiales (el Certificado de Primaria, el Certificado de Educación Superior y el examen del Ayuntamiento) pudo inscribirse en los cursos del Conservatorio de Artes y Oficios.

Luego, se trasladó a Gales, a un internado donde recibió un sueldo por enseñar francés y piano. En 1855 dejó su trabajo y, después de una corta estadía en París, se retiró a las montañas de Suiza para realizar un estudio sistemático de todas las ramas del saber en auge del momento. Su edad era tan sólo de veinticinco años.

En 1857 se trasladó a Lausana, Suiza, donde continuó obstinadamente en la profundización del conocimiento humano. En 1858, conoció a Pascal Duprat, profesor de Economía en la Academia de Lausana, que se convirtió en su compañero de vida. Así termina la vida solitaria y autodidacta de Clémence y comienza su trabajo como conferenciante y escritora.

Los escritos de Clémence Royer:
Sus escritos son muy diversos y pasa de largo la prueba tanto del ensayo (Teoría del impuesto en 1862) como de las novelas (Los Mellizos de Hellos en 1864). Pero su obra fue ante todo de ciencia y filosófica, sobre todo en tanto que considera que no existe separación entre la ciencia y la filosofía.
Clémence publicó cuatro libros principales: "Orígenes del Hombre" en 1869,"El bien y la ley moral" en 1881, "La constitución del mundo" en 1900, basadas en la dinámica ontológica de los átomos, e "Historia del cielo" en 1901. Mientras tanto, también produce numerosos folletos, escribe artículos para diccionarios y enciclopedias y es colaboradora habitual en publicaciones periódicas.

Durante la década de 1860, conoce la obra de Charles Darwin. En 1862 tradujo al francés "El origen de las especies" y escribió su prefacio a través del que tuvo la oportunidad de publicar su posición ante "la evolución". Este prefacio produjo muchas discusiones. La esencia de su pensamiento defiende que la teoría de Darwin "no es tanto una teoría nueva como una refutación de hechos y leyes de la doctrina de Lamarck". Pero sin duda, lo más importante del prólogo de Clémence Royer es una crítica profunda de la revelación cristiana, de la providencia divina y de la distinción absoluta entre el hombre y la bestia.

El pensamiento de Clémence Royer

La ontología fue uno de los dominios abordados por la autora, es decir, la ciencia del "ser" en sí misma. En su lucha contra el positivismo, ataca el sistema de Auguste Comte, y especialmente su doctrina de lo incognoscible. Para ella, el positivismo es una metafísica que deja el campo libre a aquellos que quieren poner a Dios en el principio del mundo, pues lo incognoscible es el soporte ideal para cualquier enfoque fideísta.

A cambio, Clemencia Royer propone una filosofía de fondo a la que llama sustancialismo racional. Ella parte de la existencia de un sustrato universal, inmutable y eterno, que sería la realidad permanente y a su vez anterior, contemporánea y posterior a los cambios que podemos observar en el mundo. Más allá de esta breve explicación, Clémence llega a la siguiente conclusión: "no hay incognoscible, sino lo desconocido, no hay que preocuparse de una causa primera porque el mundo - como la sustancia - es eterno en sus causas y sus efectos". Esta eternidad excluye la idea de una "causa de causas", una causa "libre" o "Dios" que impliquen un comienzo del mundo. El principio está allí, aún se desconoce, pero podemos saber y el resto no es dominio de lo real.
Por último Clémence Royer dedicó sus escritos a la biología y las diferencias de género. Lo que le interesa es cómo se pueden producir las diferencias de sexo en los seres orgánicos. Para este plan, las respuestas de Darwin que proponen la independencia de las características anatómicas e histológicas de los seres vivos, no le satisfacen. En su artículo sobre "Cómo mejorar la difícil situación de las clases trabajadoras" Clémence defiende la hipótesis de que no siempre existe reproducción sexual si no que "la sexualidad es un accidente natural". Inicialmente, el hermafroditismo dominó las especies y sólo después apareció la regularidad bajo la forma de una sexualidad "dioica" (término botánico describe las plantas que tienen flores masculinas y flores femeninas separadas). Por tanto, Clémence considera que es obligado señalar que, en los seres humanos, hay una diferencia entre los sexos. Diferencia que Clémence constata, pero no explica.

Clémence Royer y la emancipación de las mujeres

Sin embargo, Clémence defiende que la diferencia de género no puede justificar la injusta dominación de un sexo por otro. Ella considera que si la evolución ha tenido la necesidad de la dominación masculina sobre las mujeres, esta dominación es sin duda inútil. La civilización moderna autoriza, más todavía, exige, que las mujeres ganen terreno.

Clémence Royer luchó por los derechos civiles de la mujer, aunque, en cambio, no luchó por los derechos políticos. Por ejemplo, no reclamó el derecho a votar porque defendía que mientras que los hombres se han convertido en racionalistas, las mujeres siguen estando bajo la influencia de la Iglesia. Por lo tanto consideraba necesario educar a las mujeres antes de darle el derecho a voto. Sin duda, una perspectiva interesante de debatir.

Clémence Royer, murió en 1901 adelantándose a muchas teorías científicas, humanistas y filosóficas del siglo XX.

Algunos enlaces y artículos interesantes

http://fr.wikipedia.org/wiki/Cl%C3%A9mence_Royer

http://faculty.msmc.edu/lindeman/dg10.htm

http://masoneriahumanista.blogspot.com/2010/01/clemence-royer.html

http://www.droit-humain.cl/portal/index.php?option=com_content&view=article&id=12:ilucroyer&catid=9:catilustres&Itemid=20

http://www.triplov.com/Coloquio_07/Juan-Arteaga/antropologia-feminista.htm

http://www.uv.mx/cienciahombre/revistae/vol22num3/articulos/mujeres/index.html

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