Archivo de December 10th, 2010

Historia de una matemática que hizo historia

Marie-Sophie Germain nació el 1 de abril de 1776 en París, Francia, en el seno de una familia burguesa bastante acomodada que le permitió estudiar matemáticas a la edad de trece años (aunque intentaron disuadirla de sus deseos insistiéndole en que se trataba de una ocupación de hombres y no de una señorita). Varios años después y tras conseguir libros y apuntes de una de las grandes escuelas de matemáticas de París, como lo era la Escuela Politécnica, siguió estudiando “a distancia y en secreto” gracias a esos apuntes que algunos chicos le suministraron, ya que no permitían mujeres en esa escuela. Finalmente, murió a los 55 años de edad el 27 de junio de 1831.

Durante su no muy larga vida llegó a consagrarse como aquella matemática francesa que hizo grandes aportaciones a teorías como la teoría de los números o la teoría de la elasticidad.

Sin duda, una de las contribuciones por la que ha llegado a ser una matemática de tan gran prestigio fue el estudio que realizó, posterior a los anteriormente nombrados, sobre los números primos. Su máxima era aquella que decía que todos los números primos cuyo doble incrementado en una unidad serían también un número primo.

Detrás de sus estudios y teorías se esconden anécdotas bonitas e importantes como la de la correspondencia que mantuvo con el profesor Joseph- Louis Lagrange. Germain seguía muy de cerca a este profesor, y su curiosidad le llevó a mantener con él correspondencia bajo el pseudónimo de “Sr. Le Blanc”, el nombre de uno de los alumnos que éste había tenido en el pasado. Sorprendido ante lo espléndido de los artículos que el supuesto Sr. Le Blanc le mandaba, le pidió una entrevista personal para tratar esos temas. Reacción ante la cual Germain tuvo que dejar caer su máscara y dar, con miedo y resistencia, su verdadera identidad, su verdadera identidad como mujer.

germain.jpegEn contra de la reacción esperada por Sophie, Lagrange reconoció su talento matemático y su prospección de futuro por encima de los prejuicios, llegando así a convertirse en su mentor.

Otra anécdota entorno a esta mujer es la que se escondía detrás de las cartas que también bajo pseudónimo compartía con Carl Friedrich Gauss. Dos años después de su primera carta, en la invasión de Prusia, también Gauss conoció la verdadera identidad de Germain, cuando ésta intercedió ante uno de los generales de Napoleón, a quien conocía personalmente, para que protegiera a Gauss.

Este general localizó al matemática alemán y le dijo quién era su protectora, confundiendo así a Gauss ya que nunca había oido hablar de una tal Marie-Sophie Germain. Desvelado el secreto, Gauss mandó a Germain una carta de reconocimiento y gratitud que decía:

Pero cómo describirte mi admiración y asombro al ver que mi estimado corresponsal Sr. Le Blanc se metamorfosea en este personaje ilustre que me
ofrece un ejemplo tan brillante de lo que sería difícil de creer. La afinidad por las ciencias abstractas en general y sobre todo por los misterios de los números es demasiado rara: lo que no me asombra ya que los encantos de esta ciencia sublime sólo se revelan a aquellos que tienen el valor de profundizar en ella. Pero cuando una persona del sexo femenino que, según nuestras costumbres y prejuicios, debe encontrar muchísimas más dificultades que los hombres para familiarizarse con estos espinosos estudios, y sin embargo tiene éxito al sortear los obstáculos y penetrar en las zonas más oscuras de ellos, entonces sin duda esa persona debe tener el valor más noble, el talento más extraordinario y un genio superior. De verdad que nada podría probarme de forma tan meridiana y tan poco equívoca que los atractivos de esta ciencia que ha enriquecido mi vida con tantas alegrías no son quimeras que las predilección con la que tú has hecho honor a ella.

En 1811 participó en un concurso de la Academia Francesa de las Ciencias explicando los fundamentos matemáticos desarrollados por un matemático alemán aplicados al estudio Ernst Chladni sobre las vibraciones de las superficies elásticas.

Después de haber sido rechazada en dos ocasiones, en 1816, ganó el concurso, convirtiéndose así en la primera mujer que asistió a las sesiones de la Academia Francesa de las Ciencias sin ser esposa de alguno de los miembros (ya que ellas eran las únicas que podían asistir a ellas). De este modo, tras mucho trabajo y mucho tezón, Marie-Sophie Germain se colocaba junto a los grandes matemáticos de la historia.

Durante sus últimos años de vida, y con el impulso de Gauss, la Universidad de Göttingen otorgó a Germain un grado honorífico dentro de su status. Reconocimiento que Sophie no llegó a recoger debido a que falleció por un cáncer de mama en 1931 antes de la entrega de éste.

http://es.wikipedia.org/wiki/Sophie_Germain
http://mate.uprh.edu/museo/mujeres/sophie.htm
http://divulgamat.ehu.es/weborriak/historia/mateospetsuak/SophieG.asp
http://matematicas.lunadelasierra.org/mujeres/exposicion/sophie-germain/
http://www.historiasdelaciencia.com/?p=134

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