Archivo de abril 11th, 2012

María Teresa Miras, premio de investigación Miguel Catalán

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María Teresa Miras, catedrática del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular IV de la Universidad Complutense de Madrid y presidenta de la Real Academia Nacional de Farmacia ha recibido el premio de Investigación Miguel Catalán, por toda su trayectoria profesional, de parte de la Comunidad de Madrid. El acto de entrega ha tenido lugar hoy en la Real Casa de Correos de Madrid, aunque la resolución de los premios se conocía desde diciembre de 2011. Simultáneamente se ha entregado el premio de Investigación Julian Marías al economista Juan Velarde. Estos premios están dotados con 42.000 euros cada uno y pretenden servir de estímulo y fomento de la investigación. Su fin es promover, ensalzar y reconocer los valores científicos y humanísticos de investigadores vinculados a la Comunidad de Madrid, que a través de su trayectoria profesional han contribuido al avance del conocimiento y al progreso y dignidad del hombre.

Queremos aprovechar este premio para, en primer lugar, dar nuestra más sincera enhorabuena a María Teresa Miras, y en segundo lugar, para hacer un pequeño resumen de su trayectoria profesional y recoger algunas entrevistas y comentarios que ha realizado sobre el papel de la mujer en la ciencia. En este blog ya hicimos una semblanza de esta investigadora con motivo de su participación en un ciclo de Ciencia y Tecnología en la Universidad Complutense titulado Las Mujeres Trabajan en Ciencia. María Teresa Miras es conocida en España, a parte de por su gran labor investigadora, por ser la primera mujer Presidenta de una Real Academia, en concreto de la Real Academia de Farmacia desde el 2007. Tiempo atrás, en 2002, fue la cuarta mujer elegida para formar parte de esta Real Academi, y a día de hoy son 8 mujeres en un total de 46 académicos. Se trata de la Real Academia con más presencia femenina.

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Pero por lo que se debe reinvindicar la figura de María Teresa Miras es por su extensa carrera investigadora. Aquí podéis encontrar una versión de su curriculum. Y con motivo de la concesión de este premio, en Tribuna Complutense, le realizaron una entrevista donde se explicacon bastante detalle cuales son sus líneas de investigación actuales y como comenzó su carrera investigadora. El grupo de investigación que dirije se ha especializado en el estudio de los receptores de nucleótidos y su repercusión en enfermedades neurodegenerativas. Lo que han encontrado es una asociación que podría servir en base a los receptores P2X con los que trabajan de manera habitual. El P2X es un receptor de nucleótidos con una amplia distribución en el cerebro. En sus diferentes formas (por ejemplo P2X7 y P2X3) se asocia con estructuras presinápticas que mandan señales hacia las propias neuronas, controlando la secrección de neurotransmisores y también la propia transmisión de la señal. Gran parte de los estudios del grupo de investigación de Miras Portugal están centrados en el estudio exhaustivo de P2X7.

Muchos de sus estudios tienen aplicación ya directa. Por ejemplo en el caso del Huntington han trabajado con José Javier Lucas, del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa para elaborar un método de diagnóstico, así como el uso de antagonistas que bloquean la actividad de los receptores P2X7 y que son capaces de atravesar la barrera hematoencefálica. Tienen aceptada una patente mundial para el tratamiento de Huntington.

indice.jpg En muchas de las entrevistas que ha concedido María Teresa Miras, hay algún comentario con respecto a la situación de la mujer en la ciencia. No creo que porque ella se erija como abanderada de nada, si no, porque como parece extraño que una mujer sea una científica de prestigio siempre sale el tema. Quiero recoger aquí algunas de sus contribuciones para que sirvan de reflexión en este blog de mujer y ciencia.

Es muchísimo más difícil hacer ciencia siendo mujer. El mundo está adaptado a los ritmos del hombre y tal vez porque no participamos tanto en esas relacionas sociales que forman el tejido que toma las decisiones, al final estamos en un mundo que no es el nuestro. Si una mujer tuviera que organizar una universidad, donde cada vez son más porque cada vez se paga menos, o en hospitales o en la enseñanza, que ocurre lo mismo, lo hubiera hecho de manera razonable, que también le hubiera servido al país. Por ejemplo, para poder tener hijos, que son futuro y los que tienen que pagar las pensiones, a lo mejor era bueno tener una guardería a la entrada del hospital o algo así. Algo mucho más humano.

Todo tiene su historia, y para llegar a esa situación de igualdad necesita un tiempo. Si ahora en Farmacia, Veterinaria o Medicina, el 70% de los alumnos son mujeres, tiendes a pensar que la proporción en el profesorado o en el número de catedráticas debería ser la misma, pero para llegar a eso hace falta tiempo; hay que darse un tiempo para que se estabilicen los niveles de igualdad. Ademas, hay que tener en cuenta otro asunto. Muchas mujeres se plantean para qué voy a estar tantísimos años en una carrera científica que no sé dónde me lleva. A las mujeres nos interesan aquellas cosas que sabes a dónde vas, porque tienes unos tiempos biológicos que son los que son; no los puedes retrasar. Entonces te encuentras con una situación de indefinición, si habrá plazas, si no. Muchas se decantan por otro tipo de trabajo, en el que yo puedo establecer mis tiempos en los que establecer una vida razonable. Hay muchísimos factores que influyen en la carrera científica de las mujeres que convendría analizar, porque muchas mujeres que han desarrollado una gran carrera investigadora se han visto condenadas a la esterilidad o a tener solamente un hijo.

El avance profesional y enfrentarse a ese teórico techo de cristal es una cuestión que las mujeres no podemos dejar que suceda. No podemos ponernos a nosotras mismas el techo de cristal, y desde luego no podemos tolerar que las mujeres entremos en determinadas esferas por cuota. No señor, mire usted, yo entro porque valgo, no porque tenga que haber un 50 / 50, y hay que dejarlo muy claro. 

Por otra parte, el desarrollo legislativo que hemos vivido con la Ley de lgualdad tiene un problema, que no se aplica. Si no se conceden becas, si no se diseña un sistema que favorezca que las mujeres investigadoras se queden en España desarrollando su carrera, haciendo su doctorado, y no se evita que cuando terminen, estas mujeres opten por desarrollar su carrera fuera de la investigación pública, en puestos importantes pero ya en el sector privado, de qué sirve la discriminación positiva, si ya se ha mermado el capital humano de entrada. 

  • En otra entrevista en El País (2012) con ocasión del premio recibido:

Con respecto a las cuotas… La diferencia la cura el tiempo. En 20 años, la paridad irá en nuestra contra, porque seremos más mujeres