Un siglo de universitarias
Con el título “Un siglo de universitarias en España (1910 – 2010)”, la Universidad de Cantabria celebró esta primavera un seminario que fue acompañado de un ciclo de conferencias en conmemoración del día internacional de la mujer y muy especialmente del papel de la mujer en la universidad española: su historia, sus logros, sus metas, etc.
El 8 de marzo de 2010 fue el centenario del derecho de la mujer en España a inscribirse en la universidad pública. ¡Hace tan sólo un siglo que nosotras, españolas y mujeres, tenemos el derecho de una educación regular superior! Y cien años no son muchos y muchas de nuestras bisabuelas o incluso abuelas llegaron a la edad adulta sin ese derecho a pasar por la universidad. Reflejo de la tardía en conseguir ese derecho en nuestro país es el escaso número de mujeres catedráticas que alcanza a día de hoy tan sólo un 13% del total.
Antes de aquel año, hubo mujeres que llegaron a las aulas universitarias españolas, disfrazadas de hombres y gracias a permisos especiales, pero sin duda, fueron la excepción que confirmó la regla. La universidad estaba vetada para nuestras antepasadas no tan lejanas.
Los obstáculos para que la mujer acudiera a la universidad antes del año 1910 eran infinitos pues entre otras cosas no estaban autorizadas pera pisar las aulas. El año 1910 significa un antes y un después si bien meramente en términos legales, el derecho por fin se reconocía a las mujeres pero otro tipo de obstáculos, sociales y económicos, no hicieron fácil la incorporación de la mujer española a la vida universitaria.
Sin embargo, esta incorporación de las mujeres a las facultades y universidades a lo largo de las primeras décadas del siglo, demostró la valía de las mismas pues en una mayoría abrumadora de los casos, el pasó de la mujer por la universidad tuvo unos resultados brillantes. Por ello que, paradójicamente, a diferencia de lo que ocurría en otros países, en España, las mujeres universitarias no encontraron demasiadas comenzar a formar parte de los foros científicos. El valer de sus trabajos, sorprendía a la mayoría de sus compañeros, profesores y mentores.
Pero durante el siglo pasado, no fue oro todo lo que relujo. Con la llegada del régimen franquista se aprobó una reforma universitaria en 1943 que si bien no prohibía la entrada de la mujer en la universidad, los cambios legislativos que incorporó afectaron de modo diferenciado a hombres y mujeres. Debemos recordar además, que las cualidades de la mujer católica, la mujer ideal del franquismo, eran en cierta medida incompatibles con la vida universitaria, científica y académica.
Antes de aquel histórico 1910, solamente 36 mujeres en España habían logrado una licenciatura y como comentamos al principio, tras haber superado innumerables barreras legales y sociales. En primer lugar, habían debido contar con una autoridad especial emitida personalmente por el consejo de ministros y una vez conseguido debían acudir a clase con un acompañante. Eso en el mejor de los casos, como es bien conocido, Concepción Arenal en el año 1841 comenzó a acudir como oyente a las clases de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid a las que se vio obligada a acudir disfrazada para esconder su figura de mujer.
Hoy, la situación es bien distinta, el número de mujeres universitarias supera el número de hombres, y éstas se inscriben en todos los campos científicos si bien, en las carreras técnicas el número de mujeres siguen siendo mucho menor al de los hombres. Pero hace un siglo la situación era bien distinta y resultaba muy controvertido que las mujeres acudieran a las clases de física, derecho o filosofía. Por ello principalmente, las mujeres abarrotaban las aulas de enfermería dónde conseguían un título de matrona o de magisterio, o de magisterio, lo que las habilitaba para trabajar como profesoras. Sin duda, respondían estas carreras a los roles que tradicionalmente se ha atribuido a las mujeres, la educación y el cuidado de los niños.
Bien es cierto que las cosas han cambiado y en la actualidad casi un millón de mujeres se matriculan al año en universidades españolas. Los porcentajes cada vez están más favor del género femenino en la universidad, pero una lucha nos ha costado y la historia habla por ella misma.
En la imagen: Concepción Arenal, la primera mujer en acudir a clases de Derecho en la Universidad Complutense de Madrid
Referencias:
http://www.mujeresycia.com/?x=nota/32245/1/ciclo-un-siglo-de-universitarias-en-espana
http://www.actualidaduniversitaria.com/2010/03/se-cumple-el-primer-centenario-de-la-incorporacion-de-la-mujer-a-la-universidad-en-espana/
http://www.eldiariomontanes.es/v/20100316/cantabria/universidad-cantabria/mujer-travestia-para-entrar-20100316.html
http://www.jovenmania.com/actividades_juveniles/actualidad_noticias/ampliar.php?Id_contenido=19159
http://www.abc.es/20100308/historia-/mujeres-universitarias-201003081836.html
Otro artículo de este Blog donde se hace referencia a este aniversario: http://www.mujeryciencia.es/2010/03/08/ellas-crean-2010/

















En octubre de 1925 nace en Inglaterra una de las mujeres más importantes de la historia reciente de la humanidad: Margaret Hilda Roberts, conocida popularmente por su nombre de casada, Margaret Thatcher. Recibirá una educación cristiana que perdurará durante toda su vida y enfocará su carrera universitaria hacia el mundo de la química. Con 19 años ingresa en la Universidad de Oxford. Aquí destacará con logros tan importantes como convertirse en la tercera presidenta de la Asociación Conservadora de la Universidad de Oxford. Durante su estancia en esta universidad trabajó como investigadora química para la British Xylonite en primer lugar, y más tarde para la J. Lyons & Co., donde desarrollará métodos para la conservación de helados. En ese mismo periodo se convierte en miembro de la Asociación de Trabajadores Científicos.
Mantuvo una estrecha colaboración con el que se denominó como su alma gemela, Ronald Reagan. Juntos llevaron a cabo proyectos de gran importancia para el modelo occidental de crecimiento económico capitalista actual.
Angela Dorothea Merkel es una política alemana por todos bien conocida. Ostenta gran variedad de cargos políticos pero el que, sin duda, más popular le ha hecho, es el puesto de canciller en su país natal, Alemania.Nace en Hamburgo en julio de 1954 en un entorno religioso. Su padre es profesor y pastor luterano lo que influirá directamente en su manera de pensar y actuar el resto de su vida tanto a nivel personal como profesional.
Comenzó como ministra para la Mujer y la Juventud y posteriormente adoptó la cartera de Medio Ambiente. De esta forma Merkel se hacía un importante hueco en la
La denominada UMYC o Unidad de Mujeres y Ciencia está adscrita al Ministerio de Educación. Se encarga de llevar a cabo – a través de la Secretaria General de Política Científica y Tecnológica – medidas de acción positivas que florecen del Acuerdo del Consejo de Ministros del 4 de marzo de 2005 para todo lo que hace referencia al ámbito tecnológico, académico y científico.
A su vez, se promueven estudios sobre el propio sistema científico para saber bien cuáles son los progresos y obstáculos que se encuentran las mencionadas mujeres durante el desempeño de sus actividades. De esta forma, se trata de alcanzar los niveles medios de participación que se manejan en nuestro continente en lo que a puestos de decisión y gestión se refiere. Además, la asociación colabora con otras instituciones con el fin de mejorar la compatibilidad de actividades académico científicas con otras responsabilidades personales. Se tratará de favorecer el cambio adecuado en la actividad educativa, tecnológica y científica que incorpore las experiencias y, por supuesto, las necesidades de las mujeres. Por último, uno de los objetivos más ambiciosos y necesarios para el futuro de esa institución es el potenciar en los jóvenes tanto la vocación tecnológica como científica.


Mi primer post en este blog se lo quiero dedicar a Celia Amorós, filósofa y teórica del feminismo, que ha realizado una gran contribución a las ciencias sociales y al pensamiento de la ciudadanía. Es catedrática




