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Estadísticas de mujeres en ciencia e innovación – 2012

Informe She – Figures

Estadísticas de mujeres en ciencia e innovación – 2012

Informe She Figures

La Comisión Europea acaba de publicar (5 abril 2013) los números de la participación de mujeres en Investigación e Innovación a través del informe: “She- Figures. El estudio recoge datos en el periodo entre 2002 y 2009. La  Oficina Europea ha publicado una nota de actualidad al respecto, en la que dice, refiriéndose a la presencia de mujeres en el sector de enseñanza superior, administraciones públicas y sector empresarial que:

“ El número de mujeres creció anualmente en un 5,1 %, pero aun así, las mujeres investigadoras siguen teniendo dificultades para llegar a los cargos con poder de decisión, de manera que, por término medio, los consejos científicos y de administración de toda la UE cuentan solo con una mujer por cada dos hombres”

Cabe, por tanto, reflexionar con los datos y los números sobre la mesa. Y seguir trabajando para que las mujeres tengan presencia y visibilidad en el ámbito I+D+I, llegando hasta los puestos de máxima responsabilidad. Desde el blog animamos a la lectura del informe.

Techo de cristal y suelo pegajoso. La situación de la mujer en los sistemas alemán y español de ciencia y tecnología

Este es el título del artículo publicado en la Revista CTS, nº 18, vol. 6, Agosto de 2011 (pág. 35-59) de las investigadoras Obdulia Torres González y Bernadette Pau. En trabajo se analiza la situación de la mujer en el sistema alemán comparándolo con el caso español. Además se presentan los datos españoles corregidos, dado que los suministrados por el INE a la Comisión Europea para la elaboración del informe She Figures 2009 son erróneos (datos correspondientes a 2006-2007). Os recomendamos la lectura de este artículo porque hace un profundo análisis de la evolución de la mujer en la universidad, los sistemas científicos y la carrera académica. A continuación os hacemos una recopilación de los aspectos que más nos han llamado la atención en cuanto al techo de cristal y el suelo pegajoso, que ya hemos comentado otras veces en este blog:

La situación de la mujer en Alemania

Tal y como indican las autoras Alemania es la quinta economía mundial y la primera de Europa. Reconocida como líder en los sectores científicos y tecnológicos, es el segundo país de la unión europea en gasto en I+D. Sin embargo, es uno de los países europeos que peores datos presentan en cuestiones de ciencia y género. Las investigadoras se enfrentan no sólo a un techo de cristal, sino con un suelo pegajoso que ilustra las dificultades a las que se enfrentan las mujeres graduadas para acceder a los primeros niveles de la carrera académica. Esto se puede observar claramente en la típica gráfica de tijera:

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La carrera académica en Alemania

Aunque las mujeres no alcanzan el 50% sobre el total de estudiantes, desde el 2006 se licencian más mujeres que hombres, lo que indica menor cuota de abandono y mayor rendimiento. No obstante, las menores cuotas de estudiantes femeninas que inician estudios no justifican el desnivel que se encuentra en los puestos superiores de la carrera académica. Parecen por lo tanto decisivos los pasos al doctorado y a la habilitación. Es lo que los investigadores denominan sticky floor, una metáfora para ilustrar las dificultades a las que se enfrentan las mujeres graduadas para acceder a los primeros niveles de la carrera académica. En estos escalones de la cualificación académica hay una pérdida significativa de mujeres investigadoras.

Debemos señalar aquí cual es el concepto de habilitación empleado en Alemania, puesto que es distinto al sistema español. Para poder ejercer como profesor en una Universidad los candidatos han de pasar una habilitación. En ésta, el candidato ha de preparar y defender, ante un comité académico, una disertación similar a la realizada para obtener el doctorado. Pero una habilitación es un proceso mucho más largo. El propósito de la habilitación es evaluar si un candidato o candidata es apropiado, desde un punto de vista académico y pedagógico, para ejercer como profesor en un determinado campo en la universidad. Realizado normalmente a lo largo de cuatro años y supervisado por un director y un comité de habilitación (Fachmentorat), al candidato se le encomiendan tareas docentes de modo que pueda, posteriormente ser evaluado en base a ellas.

La situación de la mujer en España

Ya hemos tratado profusamente este tema en el blog, por lo que a modo de recuerdo os adjuntamos la gráfica de tijera correspondiente al caso español para poder comparar con el caso alemán.

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La carrera investigadora en España

Las investigadoras comparan el diagrama de tijera alemán con el español y concluyen que ambos reflejan dos escenarios diferentes. El caso español correspondería al modelo overtaking donde las mujeres investigadoras parten con ventaja, en términos numéricos, y son progresivamente adelantadas por sus compañeros varones hasta que finalizan como una minoría en las categorías superiores. El modelo alemán refleja un escenario tipo the imposible pursuit donde es imposible para la mujer recuperarse, o incluso mantener el nivel, del número inferior en el que se sitúan las estudiantes femeninas.

Por otro lado, el estudio concluye que ambas figuras muestran claramente la existencia de un techo de cristal compuesto de obstáculos, difícilmente identificables, que mantienen a la mujer lejos de los primeros puestos de la jerarquía. Como nos explican las autoras, el glass ceiling index mide las oportunidades de las mujeres, comparadas con los hombres, de alcanzar un puesto en los niveles más altos de la jerarquía. Un índice de 1 indicaría que no hay diferencias en la promoción de hombres y mujeres. A índices más altos más espeso es el cristal que impide el avance femenino. En el caso de Alemania, el índice es 1,6, mientras el índice para España es de 2,4.

Fuente: “Techo de cristal” y “suelo pegajoso”. La situación de la mujer en los sistemas alemán y español de ciencia y tecnología. Obdulia Torres González y Bernadette Pau. Revista CTS, nº 18, vol. 6, Agosto de 2011 (pág. 35-59)

Científicas (en España) en cifras 2011

fig11.png Científicas en cifras 2011 es un estudio elaborado por la Unidad de Mujeres y Ciencia (ahora dependiente del Ministerio de Economía y Competitividad). Es la segunda publicación sobre la situación de la mujer en Ciencia e Investigación en España. La presentación sistemática de estos datos se inició en 2007 con la publicación de Académicas en cifras 2007. Con su publicación se pretende dar a conocer la situación de las mujeres en la carrera formativa e investigadora en nuestro país y su evolución a lo largo del tiempo.

A continuación os presentamos los principales resultados y tendencias que se observan en este estudio (el documento completo lo podéis encontrar en la página de la UMyC):

Tal y como ocurre en el resto de la Unión Europea, las mujeres también constituyen una minoría en la profesión científica en España, alcanzando sólo el 37,50% del total del personal investigador en la Universidad pública en 2009. En promedio, en 2009 las mujeres representan aún el 37,5% de los investigadores en la Educación Superior y el 43,57% en el sector público: 39,51% en el CIEMAT; 67,51% en el Instituto de Salud Carlos III; 57,27% en el INIA; 45,29% en el IEO; 20,35% en el IAC; 42,34% en el IGME; y 32,73% en el CSIC. Ahora bien, su proporción aumenta más rápidamente que la de los hombres: en promedio, un 4,49% cada año entre 1995 y 2009 vs. 2,21% para los hombres en la Universidad pública española.

Por lo que respecta a la carrera formativa, España presenta proporciones similares a la Unión Europea en cuanto a mujeres matriculadas en educación superior (abrumadora en el área de Ciencias de la Salud (74%) y claramente mayoritaria –aunque ligeramente inferior- en Humanidades (62%) y Ciencias Sociales (58%)). La presencia de mujeres en las áreas de Ciencias (35%) y, sobre todo, en Ingeniería es todavía minoritaria (30%). Ahora bien, a pesar de esta presencia minoritaria, el avance en la proporción de alumnas matriculadas en Ingeniería ha sido superior en España (30%) que en la UE-15 (25%).

 

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La proporción de mujeres doctorandas en España supera también a la UE-15 en todas las áreas de conocimiento. La evolución temporal durante el periodo aquí analizado es muy favorable a la presencia de mujeres, especialmente en los campos de especialización donde su incidencia era minoritaria (por ejemplo, en Ingeniería y Tecnología, observamos un incremento notable de un 4% a casi un 30% de presencia de mujeres con doctorados recientes). Es precisamente en estas áreas de conocimiento (Ciencias Naturales, Ingeniería y Ciencias de la Agricultura) donde, a pesar de exhibirse la menor proporción de mujeres, la proporción de doctoradas supera la de la UE-15. Una vez iniciada la carrera docente e investigadora, observamos que en los últimos años las mujeres han alcanzado la paridad en género en las categorías profesionales del profesorado ayudante, ayudante doctor y contratado doctor, con una presencia relativa de 61,31%, 55,4% y 48,13%, respectivamente, en 2008-2009.

Por el contrario, la presencia relativa de las mujeres es mucho menor en las categorías del profesorado titular (37,34%) y muy reducida en las Cátedras (15,36%). Observamos una sostenida tendencia al alza hacia una mayor representación femenina en dichos niveles durante el periodo 1995-2009 aunque esta es lenta e insuficiente por lo que las diferencias entre sexos son todavía persistentes. A pesar de los bajos niveles de representación femenina en las Cátedras, las pautas de distribución de las mujeres en esta categoría profesional según área de conocimiento no difieren mucho de las encontradas en otros países europeos: la proporción más elevada la encontramos en Humanidades (24,42%) y la más reducida en Ingeniería y Tecnología (9,05%).

 

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En el caso de las Titularidades, observamos el mismo patrón aunque los porcentajes son más altos en todas las áreas de conocimiento. Las profesoras titulares prácticamente logran la paridad en Humanidades (45,36%), seguidas de Ciencias Naturales (42,64%), Ciencias Sociales (40,14%). Sin embargo, sólo uno de cada tres profesores titulares es mujer en Ciencias de la Agricultura (33,66%) y Ciencias Médicas (33,24%) y una de cada cuatro en Ingeniería y Tecnología (24,92%).

Por lo que respecta a las distintas universidades públicas, hallamos una sustantiva heterogeneidad dentro del marco general. Tan sólo once universidades presentan una proporción de mujeres catedráticas superior al 20% y sólo en la UNED, al menos una de cada cuatro Cátedras corresponde a una mujer. Asimismo, la proporción de catedráticas es inferior al 13% en dieciséis universidades e incluso no se llega a un 10% de mujeres catedráticas en la Universidad Politécnica de Cataluña, Huelva, Politécnica de Cartagena, Rey Juan Carlos, Almería, Carlos III de Madrid, Politécnica de Madrid, Miguel Hernández de Elche, Jaén y Castilla la Mancha.

En cuanto al profesorado titular, existe sólo una universidad en la que se consigue la paridad entre mujeres y hombres, siendo la proporción de mujeres incluso ligeramente superior a la de los hombres: la UNED (52.17%). La Complutense de Madrid (45,85%), Santiago (44,44%) y León (44,20%) se encuentran también próximas a estos niveles de paridad. Por el contrario, en las Universidades Politécnicas de Cartagena (15,20%), Cataluña (22,20%), Madrid (24,39%) y Valencia (27.15%) y en la Universidad Pompeu Fabra (28,99%), encontramos una proporción de mujeres titulares inferior al 30%. Así pues, la UNED y la Complutense de Madrid son las universidades públicas con las proporciones más altas de catedráticas y profesoras titulares. Por el contrario, las universidades Politécnicas de Cartagena, Cataluña y Madrid cuentan con los niveles más bajos de mujeres en Cátedras y Titularidad.

 

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A lo largo de la década, se ha producido un descenso en el Índice de techo de cristal en la Universidad pública española. Significa que, a pesar de las dificultades que las mujeres encuentran en su promoción profesional en la Universidad, la situación es ligeramente más favorable y optimista de cara al futuro por el efecto generacional. Sin embargo, el índice se sitúa en 2.34, por encima de la media en la UE (1.8 en 2007) y existen diferencias importantes según el área de conocimiento (los valores van de 2 en Humanidades a 3.06 en Ciencias Médicas).

 

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Por otra parte, los Organismos Públicos de Investigación (OPIs) presentan en general niveles inferiores de segregación vertical respecto a la Universidad aunque existen también importantes diferencias entre ellos y por sexos, según la rama de conocimiento. En el CIEMAT, la presencia de mujeres es menor y más concentrada en las primeras categorías de la carrera investigadora en Energía e Ingeniería y en Astronomía y Astrofísica. En el Instituto de Salud Carlos III, la presencia de mujeres es masiva y muy superior a la de hombres a lo largo de toda la carrera investigadora aunque esta disminuye cuanto mayor es el escalón de la carrera, siguiendo la tendencia general de “seniority” o segregación vertical.

 

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En el INIA, encontramos paridad entre la proporción de mujeres investigadoras funcionarias (54,83%) y laborales (54,61%). Sin embargo, dentro del personal investigador laboral, la temporalidad afecta más a las mujeres que a los varones: el 44,44% del personal laboral fijo y el 64,79% del personal laboral temporal son mujeres. Datos similares se presentan para el IEO: el 79% del personal funcionario se dedica a la investigación y de estos, el 43,2% son mujeres pero la proporción de mujeres es superior a la de los hombres entre el personal investigador laboral: 54,12% vs. 45,88%. En el IAC, existe una abrumadora presencia de varones en el personal investigador. De los 28 investigadores funcionarios en plantilla, sólo 2 son mujeres. Aquí, las dificultades que encuentran las mujeres para la promoción científica son incluso superiores a las observadas en la Universidad pública española (índice de techo de cristal equivalente a 3.39). Tres cuartas partes del personal en plantilla del IGME, el 75,26%, se dedica a la investigación (359). De ellos, la mayor parte son funcionarios (82,45%) pero dentro de estos, las mujeres sólo alcanzan el 39,53%. Además, la presencia de mujeres desciende a medida que aumenta el nivel dentro del personal funcionario: tan sólo un tercio de las mujeres investigadoras (33,33%) ocupan el nivel 29 y la proporción desciende para los niveles 28 (15,79%) y 26 (25%).

 

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En el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la mayor presencia de mujeres se concentra actualmente en la categoría de científicas titulares (40,99%). Sin embargo, la evolución ha sido más intensa en las escalas de Investigador Científico y Profesor de Investigación a lo largo de la década. Ahora bien, en el CSIC existe también un modelo de tijera en la carrera investigadora: a lo largo de estos diez últimos años se ha producido un descenso en el gap por género dentro de una misma categoría pero la presencia de mujeres es mayor en las escalas inferiores del personal investigador. Además, las mujeres están infrarrepresentadas en algunas áreas de conocimiento, especialmente si consideramos la escala científica superior.

 

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Libro blanco: sobre la situación de las mujeres en la ciencia española

fig12.pngEl pasado 17 de octubre se presentó el Libro blanco sobre la situación de las mujeres en la ciencia. El documento ha sido elaborado por la Unidad de Mujeres y Ciencia del MICINN, con la colaboración de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA), que ofrece las claves para conocer la realidad de la mujer en la ciencia española.

El libro pone de relieve que aún queda camino por recorrer para corregir la desigualdad de género en la ciencia, sobre todo en los niveles más altos de la jerarquía académica, al tiempo que pretende ser un documento de base que ayude a trabajar en la corrección del desequilibrio que supone la escasa presencia de mujeres en el mundo científico, especialmente en sus escalones más altos.

La ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, ha participado en la presentación. Ha explicado que el Gobierno ha trabajado activamente para corregir este desequilibrio con iniciativas tan importantes como la nueva Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, que da un salto importante en materia de promoción del papel que las mujeres deben jugar, incorporando la perspectiva de género. Esta nueva ley, ha subrayado, “incorpora obligaciones orientadas a garantizar que el sistema español de ciencia, tecnología e innovación, avance hacia una situación de igualdad efectiva de género”.

“Podemos decir sin dudarlo que disponemos actualmente en nuestro país de un marco legal modélico. Así lo reconoció recientemente la catedrática de la Universidad de Stanford, Londa Schiebinger, una experta mundial en este ámbito cuando afirmó que si la legislación española se aplica adecuadamente en el futuro, España se pondrá a la cabeza entre los países modelo de buena práctica internacional”, ha señalado la ministra.

Garmendia ha destacado la necesidad de seguir trabajando en esta línea con medidas al más alto nivel político y de decisión. También, ha dicho, “hay que incidir en las causas de tipo estructural, en los estereotipos y practicas institucionales y personales que generan sesgos y barreras cuyos efectos negativos para las carreras de las mujeres son muy reales”.

En este sentido, el libro revela que aunque el 60% de las personas tituladas en la universidad española son mujeres y se gradúan con mejores expedientes que los varones, sólo el 23% del profesorado de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el 15% de las cátedras de universidad están ocupadas por mujeres.

El Libro Blanco también constata que en los últimos 20 años el porcentaje de catedráticas sólo ha aumentado en un 6%. Suele pensarse que esta baja presencia de mujeres en el escalón más alto de la carrera científica se debe a la tardía incorporación de las mujeres a la carrera académica y que el simple paso del tiempo conducirá por si sólo a una equiparación.

Sin embargo, ha explicado la ministra, la experiencia internacional muestra, que, “sin medidas activas como las que el Gobierno ha tomado con la Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, la presencia de mujeres en el sistema científico no sólo no avanza en proporción al número de mujeres cualificadas para acceder a los puestos más altos de la carrera, sino que, en algunos casos y momentos, incluso puede retroceder”.

Podéis encontrar algunas reflexiones acerca de este estudio en el blog de FEDEA, donde una de las autoras del estudio, Sara de la Rica, comenta las principales conclusiones que ha generado este estudio. A raiz de la presentación de este Libro, algunos artículos han sido publicados en los medios: El Pais, El Mundo y ABC.

Fuente: SINC

“Reflexiones sobre género y ciencia”: una mirada panorámica

"Mujer y ciencia": la primera impresión que me produjo el título de este blog fue que la discusión se enfocaría en las luchas que las mujeres llevan a cabo para ocupar un lugar en igualdad de condiciones en la producción institucionalizada de conocimiento científico. A su vez, esta impresión me hizo plantearme una serie de problemas (¿la lucha le corresponde sólo a las mujeres? ¿qué papel jugarían los hombres en estas reivindicaciones?), los cuales me llevaron a profundizar un poco, y a preguntarme por el significado de las categorías mujer y hombre, y sobre todo, por la relación que mantienen con la categoría ciencia.

Evelyn Fox KellerCon estas cuestiones en mente, encontré, navegando por la Web, una referencia a un libro, cuya lectura me ha resultado muy estimulante: Reflexiones sobre género y ciencia, de la científica Evelyn Fox Keller, publicado en 1985. El libro consiste en una colección de ensayos que la autora comenzó a escribir a mediados de la década de los setenta, cuando una pregunta alteró la jerarquía sobre la que se basaba su trabajo como investigadora en biofísica matemática: "¿En qué medida la naturaleza de la ciencia está enmarañada con la idea de lo masculino, y qué implicaciones tendría para la ciencia si esto fuera de otra manera?"

Tengo entendido que estos ensayos, y el trabajo de la Dra. Fox Keller en general, son un punto de referencia obligado para el estudio de las relaciones entre género y ciencia. Aunque sé que muchos de ustedes ya han leído el libro, dedicaré este post a resumir sus argumentos generales y a citar los ejemplos que usa para ilustrarlos, con el propósito de que aquellos que no lo conozcan se animen a darle una hojeada, y también para organizar en mi cabeza las impresiones que la primera lectura me ha causado.

En las primeras líneas de la "Introducción", la autora disipa cualquier equívoco que el título de este blog podría contener: un estudio sobre género y ciencia no estudia a la mujer per se, sino que, partiendo del reconocimiento de que género y ciencia son categorías construidas socialmente, enfoca el análisis en las dinámicas de las fuerzas cognitivas, sociales y emocionales que crean y reproducen a los hombres, a las mujeres, y a la ciencia. En consecuencia, Keller se interesa por cómo la construcción social de las mujeres y los hombres ha afectado la formación de la ciencia.

Francis BaconLa autora explica que sus dudas han podido dar fruto gracias a la conjunción de dos corrientes académicas más o menos separadas: por un lado, los estudios sociales sobre la ciencia, y por otro, la teoría feminista moderna. Como es bien sabido, la primera de estas corrientes propone que el avance científico no está determinado únicamente por el progresivo perfeccionamiento de la lógica interna de las teorías científicas, sino que otros factores que no necesariamente tienen que ver con evidencia empírica o necesidad teórica juegan un papel decisivo en el proceso. La segunda corriente aborda, específicamente en relación con las ciencias naturales, la "mitología popular según la cual la objetividad, la razón y la mente están asociadas a lo masculino, mientras que la subjetividad, el sentimiento y la naturaleza lo están a lo femenino" (p. 5). Más, las propuestas feministas le permiten a Keller aplicar el lema "lo personal es político" para invertir las suposiciones que sustentan esta mitología, y retar de una manera radical las pretensiones de objetividad absoluta de la ciencia moderna.

Los ensayos se agrupan en tres partes. La primera, llamada "Los lazos históricos entre mente y naturaleza", trata sobre cómo se ha formado el concepto de naturaleza en tanto que objeto principal de estudio de la ciencia. En esta primera parte se encuentra un ensayo titulado "Amor y sexo en la epistemología de Platón", el cual me pareció especialmente interesante. La segunda parte, "El mundo interno de sujetos y objetos", investiga desde la psicología la idea de que la ciencia moderna es autónoma, en el sentido de que, a diferencia de por ejemplo la astrología o la alquimia, está libre de proyecciones humanas y es objetiva; se propone que la ciencia moderna también proyecta una serie de aspiraciones humanas, la autonomía, la alienación y el desinterés. Por último, en la tercera parte, "Teoría, práctica e ideología en la construcción de la ciencia", Keller investiga las relaciones entre los tres elementos que aparecen en el título de la sección, para considerar las posibilidades de avanzar hacia nuevos paradigmas científicos.

Platón

Así, el libro intenta explicar tanto las limitaciones como los éxitos de la ciencia, y es "una reclamación, desde dentro de la ciencia, de la ciencia como un proyecto humano y no sólo masculino, y también una renuncia a la división emocional e intelectual del trabajo la cual mantiene a la ciencia como un ámbito reservado a lo masculino" (p.178). Pienso que este es un texto que vale mucho la pena, por su agudeza teórica y elegante estilo, y por los problemas que suscita en relación con temas que nos afectan a todos cotidianamente.

Espero que mi agreste resumen haya servido de algo. Agradecería mucho si alguien me pudiera referir más bibliografía de este tipo

Referencias

Fox Keller, Evelyn, Reflections on Gender and Science, Yale University Press; 10 edition (1996). Versión en castellano: Reflexiones sobre género y ciencia, Edicions Alfons el Magnanim, (1991).

Sitios Web

http://plato.stanford.edu/entries/francis-bacon/

http://www.ciudadpolitica.com/modules/news/article.php?storyid=651

http://www.womenwriters.net/archives/whittoned1.htm

http://web.mit.edu/sts/people/keller.html

http://www.mujeresenred.net/

Científicas y educadoras

"Científicas y educadoras: las primeras mujeres en el proceso de construcción de la Didáctica de las Ciencias en España" es el título que lleva una reciente publicación de María de los Ángeles Delgado Martínez, licenciada en Física y Química por la universidad de Murcia en 1957 y doctora en Pedagogía. María de los Ángeles ha dedicado los últimos años a una labor investigadora admirable en la historia de la educación vinculada a la ciencia. Y este libro es el fruto de su estudio.

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La primera parte de la obra, "Ciencia, género y educación en los orígenes de la España contemporánea", pone su interés en resaltar el papel de las mujeres en el mundo de la ciencia y su transmisión. En él se desarrolla un análisis cruzado entre la historia de las disciplinas científicas y la educación de las mujeres en sus dos vertientes: la educación recibida y la educación transmitida.

A lo largo del estudio se hace un análisis de cómo las mujeres, una vez que consiguieron entrar en el mundo universitario, hacerse un hueco en él y a posteriori, hacer valer sus títulos e investigaciones, contribuyeron a la enseñanza y a la didáctica de las Ciencias Experimentales, bien desde las escuelas primaria y secundaria, bien desde las escuelas de maestras que recibían el nombre de "escuelas normales".

En este libro podemos encontrar historias interesantes sobre la aceptación de la educación en ciencias para las mujeres en los siglos XVIII y XIX. En primer lugar, en las escuelas normales se acepta la incursión en el currículum de estudios femeninos de "ciencias experimentales" por la aplicabilidad que estas materias pudieran tener a la vida de familia.

Ya en los años 20 del siglo XX son más numerosos los estudios en ciencias experimentales llevados a cabo por mujeres y la presencia femenina aumenta en los diferentes cursos además de que las mujeres también comienzan a asistir a las facultades de ciencias para realizar estudios superiores.

Un tema que se convierte en protagonista en aquel momento es el de la metodología para la enseñanza de las ciencias tanto en las escuelas normales como en las de primaria, secundaria y superior. Es el momento en el que la carencia de estudios generalizados en ciencias de los años anteriores se pone de relieve en tanto que las estudiantes que llegan a las escuelas normales poseen sólo en el mejor de los casos nociones muy básicas de ciencia.

Por ello que se impulsó el desarrollo de trabajos que tienen como objetivo conocer de qué manera se pueden integrar los estudios de ciencias en los currículos académicos elementales de tal manera que estos conocimientos pudieran ser realmente asimilados por los alumnos y alumnas. Aparece una escuela pedagógica como reconoce la autora, o al menos, un interés generalizado en las mujeres por el "cómo enseñar bien" dados los retrasos existentes no sólo en la acumulación de conocimientos si no en la capacidad de discurrir y de solucionar problemas.

Dado este interés de las profesoras en enseñar bien su materia y en formar correctamente a sus alumnas, muchas de ellas solicitaron permisos para viajar al extranjero, a Inglaterra, a Francia, a Bélgica, para conocer de primera mano de qué manera se enseñaba a las estudiantes las materias en ciencias experimentales.

Y de aquel interés por la pedagogía en las ciencias experimentales, estas primeras mujeres que se relacionaron en España con la enseñanza de estas materias publicaron estudios que en muchos de los casos se convertirían posteriormente en los propios libros de texto con los que en las escuelas se enseñaba las ciencias.

Así Matilde Ridocci en 1901 presenta el texto "Nociones de Física, Química e Historia Natural para las Escuelas Normales" en el que no sólo trata los temas más destacados de las diferentes materias sino que recoge un listado de posibles experimentos a realizar, tales como la inversión de un sólido en un líquido, que pudiera hacer comprender al alumno las leyes físicas más básica y su reconocimiento y aplicabilidad en el mundo real.

Nociones de Física, Química e Historia Natural para las Escuelas Normales

Es por tanto esta publicación de María de los Ángeles Delgado Martínez, un libro de interés general. Con él, no sólo nos podemos hacer una idea de la historia de las ciencias experimentales en nuestro país sino también, acercarnos a las protagonistas que hicieron posible su difusión y conocer cómo lo hicieron: los obstáculos que debieron superar, los recursos con los que contaban y la motivación que las llevó a ello. Una obra didáctica en todos los términos pero también entretenida -sin perder el rigor académico- y ¡¡¡llena de curiosidades!!!

Algunos links de interés

http://ultimahora.es/vips/quien-es-quien/m-angeles-delgado-margalida-comas-fue-una-mujer-de-una-fortaleza-moral-admirable.html

http://books.google.es/…/

http://ca.wikipedia.org/wiki/Matilde_Ridocci_i_Garcia

http://www.lecturesdugenre.fr/Lectures_du_genre_2/Guerena_files/GUERENA.pdf

http://saludycomunicacion.wordpress.com/2010/04/06/margalida-comas-una-pionera-de-la-pedagogia-de-las-ciencias/

Annie Jump Cannon, una estrella entre las estrellas

Annie Cannon1

De nuevo nos encontramos ante otro ejemplo femenino cuyo desarrollo científico ha llegado hasta el día de hoy. Annie Jump, nacida el 11 de Diciembre de 1863 en Dover (Delaware), fue una notable astrónoma que nos dejó a la vista una exhaustiva clasificación estelar que es prácticamente la que usamos hoy en día.

Annie Cannon2Su innata pasión por observar las estrellas (que heredó de su madre) la llevó a estudiar astronomía. Ingresó en el Wellesley College (uno de los centros para mujeres de USA) donde estudió Física y posteriormente Astronomía. En el 1884 ya se había graduado y se dedicó a viajar por Europa desarrollando una gran afición a la música y la fotografía. Tanta fue su pasión por la fotografía que en 1892 visitó España para observar y fotografiar un eclipse solar.

Annie Cannon3En 1894, justo cuando tiene lugar la muerte de su madre, Annie vuelve a Wellesley para seguir con un curso superior de Astronomía. Para entonces, había perdido prácticamente todo el oído debido a una enfermedad y posiblemente debido a esto, se vio un poco apartada de reuniones y concentraciones sociales y se dedicó completamente a la astronomía. Tras el curso avanzado de Astronomía se matriculó en Radcliffe (donde además era profesora junior de Física) en las clases del profesor Edward Charles Pickering, que era director del Harvard College Observatory y para el que posteriormente trabajó catalogando estrellas variables y clasificando los espectros de las estrellas observadas desde la estación de Arequipa.

Annie Cannon4Entre el personal de Harvard había algunas mujeres, a las que llamaban, de forma poco profesional, "computadoras" (por realizar el trabajo de clasificación de estrellas y reducción de datos complejos) o "registradoras" (porque registraban los datos). Cobraban 50 centavos la hora y su trabajo no estaba muy bien valorado.  Su esfuerzo (junto al de Williamina P.S. Fleming) estaba dedicado al proyecto del profesor Pickering que consistía en registrar, clasificar y catalogar los espectros de todas las estrellas hasta la novena magnitud. El esquema de clasificación espectral por la temperatura superficial que usó en dicho proyecto se convirtió en el universal y gracias a él consiguió catalogar 225.000 estrellas (llegando incluso a la cifra de 300 estrellas por hora sin apenas error ya que llegaba hasta la magnitud once de su espectro). Además descubrió unas 300 estrellas variables y 5 novas. Gracias a este trabajo, enseguida Annie vio recompensada su labor obteniendo un puesto fijo en el observatorio de Harvard pero aun así, por el hecho de ser una mujer, no fue un puesto de astrónoma como el que hubiera recibido un hombre sino que se le ofreció el cargo de conservadora de fotografías astronómicas. Tan injusto fue el reconocimiento que recibió que incluso un astrónomo propuso al rector de la universidad que el nombre de Annie debía figurar en el catálogo de la universidad para así recibir un reconocimiento oficial y éste se negó, por lo que su trabajo apareció bajo el nombre de Henry Draper Catalogue. A pesar de ello, en el año 1925 tuvieron que ceder y presentar el nombre de Annie Cannon en el catálogo de la universidad ya que había ganando tanto prestigio, que incluso en la universidad de Oxford la nombraron Doctor Honoris Causa (el primero concedido a una mujer). Annie Cannon5Además en 1923 había sido elegida como una de las mujeres americanas más importantes con vida; en 1931 la National Academy of Sciences le dio la medalla Henry Draper; en el 1932 le concedieron el premio Ellen Richards e incluso el cráter Cannon de la luna fue nombrado así en honor a ella. Aun así, y pese a ser conocida en todo el mundo como la astrónoma más notable de su época, en Harvard se le siguió negando su merecido reconocimiento oficial, hasta que en el año 1938, fue nombrada profesora regular de Astronomía.

En 1940 se jubiló del observatorio, pero continuó su labor científica hasta su muerte (1941) en Cambridge (Massachusetts).

La clasificación llevada a cabo por Cannon es la usada hoy en día. Para mantener el ritmo de toma de datos que consiguió alcanzar (300 estrellas por hora), Annie designaba alfabéticamente cada espectro estelar según su tipo. Actualmente, la secuencia de clases espectrales establecida por Cannon, OBFGKM, se recuerda con una regla nemotécnica dada por la famosa frase: "Oh Be a Fine Girl-Kiss Me!". Dicha clasificación está basada principalmente en la temperatura. Las estrellas O son las más calientes y de color azulado mientras que las M son las más frías y de color rojo. La diferente temperatura a la que se encuentran las estrellas hace que estas tengan espectros diferentes debido a que los electrones ocupan diferentes orbitales atómicos en su atmósfera estelar. A continuación están las tablas de los distintos tipos de espectros establecidos por Annie con sus correspondientes características.

Annie Cannon6

De nuevo tenemos un caso de contribución femenina a la ciencia muy poco reconocido socialmente y bastante influente ya que, como vemos, sentó las bases de la clasificación estelar desarrollando un método tan bueno que hasta el día de hoy, es el patrón oficial en Astronomía.

Annie Cannon7

Algunos enlaces de interés

http://en.wikipedia.org/wiki/Annie_Jump_Cannon

http://www.astrogea.org/surveys/Annie_Cannon.htm

http://www.sdsc.edu/ScienceWomen/cannon.html

http://www.wellesley.edu/Astronomy/Annie/index.html

http://365daysofastronomy.org/2009/04/13/april-13th-edward-annie-and-williamina-discuss-spectral-classification/

Mujer y Ciencia en España: situación en el CSIC

En un artículo publicado recientemente resumíamos los principales resultados de una encuesta sobre los Recursos Humanos en Ciencia elaborada por el Instituto Nacional de Estadística. Para completar la situación de las mujeres científicas en España, vamos a ver los resultados más importantes del Informe de Mujeres Investigadores 2009 elaborado por la Comisión Mujer y Ciencia del CSIC. El estudio se refiere a los Recursos Humanos del CSIC a fecha de 31/12/2008.

En primer lugar, veamos la situación en la que se encuentra la Mujer dentro del CSIC:

DISTRIBUCIÓN DEL PERSONAL POR SEXO/RELACIÓN LABORAL

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Y con respecto a la Investigación:

PERSONAL INVESTIGADOR EN %

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R y C se refiere al programa Ramón y Cajal, que tiene como objetivo principal fortalecer la capacidad investigadora de los grupos e instituciones de I+D, tanto del sector público como del privado, mediante la contratación de investigadores que hayan obtenido el grado de doctor, durante un periodo de cinco años.

Dentro del CSIC existen tres figuras de científicos, que vienen detalladas en la gŕafica como CT: Científico Titular, IC: Investigador Científico, y PI: Profesor Investigación. Queda claro que en este último cuerpo científico la diferencia entre hombres y mujeres es mayor. En cambio, entre los futuros investigadores, los becarios predoctorales, el porcentaje de mujeres es superior. Tal vez dentro de veinte años volvamos a ver esta estadística, y hombres y mujeres estén en igualdad en los puestos de mayor responsabilidad.

DISTRIBUCIÓN DEL PERSONAL CIENTÍFICO POR ÁREA DE CONOCIMIENTO

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El área de conocimiento donde hay una mayor participación de mujeres es la de Ciencia y Tecnología de Alimentos, donde incluso supera al porcentaje de hombres. En este pdf podéis encontrar información sobre los objetivos, metodología y proyectos del Eje Estrátegico de Alimentos dentro del CSIC, y aqui los Institutos que la componen.

En cambio, en el área de Ciencia y Tecnologías Físicas el porcentaje de mujeres en el personal científico es el más bajo. Los Institutos en los que se realizan investigaciones dentro de este área son muy diversos, desde el Centro de Astrobiología hasta el Instituto de Robótica e Informática Industrial.

En los siguientes gráficos podemos ver la distribución del personal científico en las dos áreas con mayor y menor porcentaje de mujeres.

CIENCIA Y TECNOLOGÍA DE ALIMENTOS

 

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 CIENCIA Y TECNOLOGÍAS FÍSICAS

 

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Resulta interesante ver que sucede con las futuras generaciones de investigadores:

PERSONAL BECARIO POR ÁREA Y SEXO

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Área 1: Humanidades y CC. Sociales, Área 2: Biología y Biomedicina, Área 3: Recursos Naturales, Área 4: Ciencias Agrarias, Área 5: Ciencia y Tecnologías Físicas, Área 6: Ciencia y Tecnología de Materiales, Área 7: Ciencia y Tecnología de Alimentos, Área 8: Ciencia y Tecnologías Químicas. 

Podemos comprobar como de nuevo, en el área de Ciencia y Tecnologías Físicas (área 5), el porcentaje de mujeres es inferior al de hombres. Hay un 60,71% de hombres frente a un 39,29% de mujeres. Sin embargo la diferencia entre ellos es inferior a lo que sucede en el caso del Personal Investigador. Por otra parte, el área con un mayor porcentaje de mujeres es el de Ciencias Agrarias.

Resulta prometedor que en el personal becario un 58,97% sean mujeres. Esto me hace pensar que en un futuro próximo las diferencias entre mujeres y hombres en la Ciencia será menores, y veremos porcentajes similares tanto en los investigadores en formación como en los profesores de investigación, sea cual sea el área de conocimiento.

Fuente: Comisión Mujer y Ciencia del CSIC

¿Por qué no hay más mujeres en ciencias?

¿Por qué no hay más mujeres en ciencias?

Why aren’t more women in science? Se trata de un libro publicado recientemente, en el que se invita al debate sobre el porqué de la escasez de las mujeres en ámbitos científicos. Han aparecido reseñas en diferentes medios yo la he descubierto, en la prestigiosa revista Science. Los editores del libro invitan a la reflexión, a partir de la lectura de las diferentes contribuciones que completan el libro. Las posibles respuestas a la pregunta que tiene por título el libro no son unánimes y cada cual puede hacer su propia consideración.

Ciertamente, desde hace algo más de un año esta cuestión ha suscitado gran interés en la sociedad en general.

  • Se han desarrollado programas especiales para destacar el papel de las mujeres en la sociedad, como se puede ver a través de nuestros enlaces desde este blog.
  • Se han publicado estadísticas facilitando el número de mujeres que ocupan altos cargos o puestos de responsabilidad en universidades, consejo superior de investigaciones científicas, etc.
  • Desde la Unión Europea, han surgido proyectos como Women in Nano en el cual participan investigadoras de 9 países, que trabajan en Nanociencia y Nanotecnología (desde aquí saludo al blog de Nanotecnología).
  • Etc.

Probablemente, la respuesta a la pregunta no es fácil y desde luego, considero que lo importante no es el número de mujeres en sí, sino que las mujeres que quieran trabajar en ciencia puedan hacerlo.

Desde este blog de mujer y ciencia, abrimos la posibilidad de encontrar algunas respuestas a esa pregunta. Y animo a las mujeres que trabajan en ciencia nos cuenten sus experiencias y su trabajo.