Análisis para toma de conciencia
Explicación y localización demostrada del problema existente hoy en día en el campo de la investigación científica para futuras propuestas de soluciones.
El escaseo de mujeres en este sector tan importante hoy en día sigue estando vigente ya que existen datos reales que lo contrastan. En pleno auge de los descubrimientos científicos, no podemos permitirnos estar teniendo una selección primero tan injusta y segundo tan desmesurada de los colaboradores a este crecimiento ya que, ignorando la participación de la mujer estamos reduciendo las aportaciones a la mitad. Si bien es verdad que hay un menor número de mujeres dedicadas a este sector, ¿cuál puede ser la respuesta al porqué de esta situación?
Desde los más remotos orígenes de la ciencia, la mujer ha necesitado superar muchos más obstáculos para que su labor fuera reconocida o simplemente para situarse en el mismo puesto que sus compañeros hombres. Afortunadamente desde que alguien en un terreno tan frustrado llegue a la cima y vea reconocido todo su trabajo, el resto tendrán un obstáculo menos ya que tienen a partir de entonces el punto a favor de que si “alguien lo hizo”, sigue siendo posible. Tal fue el ejemplo de Marie Curie que consiguió no uno, sino dos Premios Nobel y sirvió de guía para muchas otras mujeres que dedicadas con mucho esfuerzo a este trabajo, consiguieron dejar su nombre para la posteridad en las revistas científicas. Desgraciadamente no es hasta mucho más tarde, o incluso, me atrevo a decir que todavía tendremos que esperar aunque espero que no mucho, cuando se superen todos y cada uno de los prejuicios y obstáculos que se ofrecen a una mujer para relucir en este campo. Tanto es así que a esta mujer a pesar de haber sido, incluso hasta día de hoy, la única mujer que ha conseguido dos veces un Premio Nobel, no se la dejó ingresar en la Academia de las Ciencias por motivos xenófobos.
He aquí de entrada una de las causas por las que existen menos mujeres dedicadas a esto pero no es el único motivo. Metiéndome de lleno en el terreno social y dejando a un lado el laboral, está el hecho de que aunque es lo que se acepta hoy en día como “algo a superar y cambiar por parte de la sociedad”, no se ha conseguido aún y es el doble trabajo al que se expone cualquier mujer trabajadora que quiera llevar a cabo una vida en familia.
Está demostrado además que en la concesión de premios científicos existen tendencias sexuales. Tanto es así que las mujeres que a ello han llegado ha sido siendo un 2,2 veces más productivas que sus compañeros hombres. Este estudio de 1997 financiado por el Consejo de Investigación Médico de Suecia supuso tal efecto que algunas organizaciones de investigación, universidades y gobiernos no pudieron ignorar una prueba documentada de discriminación.
Para resolver en parte el problema, la Unión Europea tomó la iniciativa de desarrollar programas para intentar conseguir una igualdad en la participación de las mujeres en la ciencia. Estos programas aportaban teorías como que el propio hecho de que una mujer se dedica a la ciencia, incita que otras mujeres despierten su valor para poder hacerlo y vencer los prejuicios impuestos por las estadísticas y la sociedad.
Como particularización de esta iniciativa destaco el Grupo de Helsinki sobre mujeres y ciencia que, constituido en 1999, lleva a cabo el promover la participación e igualdad de mujeres en el terreno científico. Se reúne varias veces al año y se llevan a cabo foros de apoyo entre mujeres científicas. Además anima a estas a explotar algunos valores que pueden aprovechar para llevar a la cima sus habilidades en esta área.
También cabe nombrar la Plataforma Europea de Mujeres Científicas cuyo principal objetivo es promover la igualdad de género en la investigación científica y hace incapié en seguir utilizando estadísticas para comprobar que la situación esté mejorando y si no es así seguir tomando medidas.
En definitiva, este post está escrito con el fin de tomar conciencia en el hecho de que realmente es un error seguir aceptando injusticias y discriminaciones de este tipo (y por supuesto de ninguno). El primer paso está dado ya que el problema está localizado, ahora sólo falta que toda la gente que pertenecemos al sector aportemos en mayor o menor medida nuestro granito de arena a las posibles soluciones para erradicarlo. Afortunadamente, la mujer va ocupando cada día lugares más privilegiados en instituciones científicas y personalmente confío en que podremos llegar a demostrar que la diversidad es un arma a favor de la ciencia.
En las imágenes: Hypatia y Marie Curie
Enlaces de interés:
http://www.mrc.ac.uk/index.htm
http://www.oemicinn.es/programa-marco/capacidades/ciencia-en-sociedad/ultimas-noticias/el-grupo-de-helsinki-cumple-10-anos-fomentando-la-participacion-femenina-en-la-ciencia
http://www.epws.org/
http://aupec.univalle.edu.co/informes/marzo98/mujerciencia.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Mujeres_en_la_ciencia










Mi post de hoy va dedicado a todas aquellas grandes mujeres que han sido olvidadas ó no valoradas suficientemente en el mundo de la ciencia. Supongo que entenderán que es imposible ir caso por caso y para eso hay otros posts muy interesantes.
Han sido muchas las mujeres cuyos nombres han quedado ocultos y no suelen aparecer en los libros de texto. Sin embargo, han sido muchas las grandes luchadoras, y sus aportaciones muy valiosas para el desarrollo de la ciencia y el avance de la humanidad.
Un campo muy importante en nuestra vida es la psicología. Se trata de la ciencia que estudia la conducta observable de los individuos y sus procesos mentales, incluyendo los procesos internos de los individuos y las influencias que se ejercen desde su entorno físico y social.El psicólogo es la persona que estudia el comportamiento humano en sus diferentes ámbitos desde un enfoque científico. De ahí que personajes tan importantes como Sigmund Freud, Carl Jung, Carl Rogers, Alfred Adler, Jean Piaget, Wilhem Wundt o Eric Berne, que provienen de áreas tan dispares como la medicina, la biología y la física, sean considerados como los padres de la psicología y que se les reconozca, dentro del gremio, su estatus como psicólogos.
A pesar de estos tropiezos, las mujeres jugaron un importante papel, a veces no reconocido por la psicología. Por ejemplo, la primera edición de American Men of Science (Cattell, 1906), publicó una lista de 186 psicólogos, 22 de los cuales eran mujeres. En esta lista no se incluía a otras 5 mujeres que eran miembros de una reciente asociación llamada American Psychological Association (APA). De entre los 50 psicólogos más famosos Catell reconoció 3 mujeres: Mary Whiton Calkins, Christine Ladd- Franklin y Margaret Floy Washburn.
Hoy me gustaría hablaros de una parte de la ciencia en la que las mujeres deberían participar activamente y en igualdad de condiciones. Se trata de la economía, que podemos encuadrarla dentro de las ciencias sociales que son el conjunto de disciplinas académicas que estudian el origen y el 
En 1835 se casó con William King, barón de King y conde de Lovelace.







Desde aquellos primeros pasos hasta nuestros días han pasado miles de años, con continuos cambios en el papel de la mujer en los engranajes sociales existentes en cada momento.
Actualmente, sobre todo en occidente, el reconocimiento y prestigio de la mujer se está restituyendo con un vigor y a una velocidad desconocidos. El futuro es la igualdad, no entendido por paridad entre hombres y mujeres, sino que todos y todas compartan los mismos derechos legales y sociales plenamente reconocidos; que nuestros méritos, sin ninguna clase de discriminación, nos permitan aspirar a los mismos puestos, y que las capacidades de cada cual sean lo determinante para ser la persona elegida para desempeñar un trabajo.




