Género y ciencia: una relación multidimensional
Se puede discutir sobre género y ciencia en muchos niveles. Es posible enfocarse en la discriminación que las mujeres sufren para trabajar en el mundo de la ciencia, pero también hay quienes utilizan una perspectiva más amplia e investigan el impacto del género en los cuestionamientos y los resultados científicos.
Una muestra interesante de esta última perspectiva se puede encontrar en una colección de ensayos editada por Londa Schiebinger hace un par de años (Gendered Innovations in Science and Engineering, Stanford University Press, 2008). En una entrevista disponible en www.insidehighered.com la profesora Schiebinger explica que las innovaciones hacia la equidad de género en la ciencia se pueden realizar en tres niveles:
1) Cambiando la participación de las mujeres en la ciencia. Generalmente esto se lleva a cabo mediante programas dirigidos a aumentar su número en la ciencia, haciéndolas más competitivas en un mundo de hombres.
2) Cambiando las instituciones de producción científica. En este nivel el trabajo se enfoca en la cultura cotidiana de los laboratorios, universidades y empresas, para que las mujeres puedan desarrollarse en igualdad de condiciones.
3) Cambiando el conocimiento. Varios pensadores han documentado cómo las desigualdades de género, enraizadas en las instituciones de la ciencia, han influido el conocimiento producido en estas instituciones.
En la entrevista se destaca que aunque los primeros dos niveles son importantes y requieren atención, no existirá igualdad de género en la ciencia hasta que los problemas correspondientes al tercer nivel no sean investigados y resueltos en profundidad.
En el mundo existen numerosas iniciativas que funcionan en cada nivel separado, pero también se pueden encontrar proyectos que intentan abordar el problema en toda su complejidad.
Un primer ejemplo de estos proyectos es la American Association of University Women (AAUW), cuyo objetivo es promover la equidad para mujeres y niñas en la ciencia mediante labores de apoyo, educación e investigación. Con más de 125 años de existencia la asociación tiene una red de 100.000 miembros, 1.300 ramas y 500 socios institucionales en los Estados Unidos. La Fundación Educativa de la AAUW es una de las mayores fuentes de financiación en el mundo para mujeres posgraduadas. La fundación destina anualmente alrededor de 3,5 millones de dólares a becas y premios, además de financiar investigación pionera en mujeres, niñas y educación. Además la AAUW tiene un fondo para tomar acción legal en contra de la discriminación a las mujeres en las instituciones de educación superior.
Un segundo ejemplo se encuentra en Europa. El proyecto genSET de la Comisión Europea, en el cual participa el CSIC de España, apuesta por atacar los primeros dos niveles identificados por Schiebinger transformando el tercer nivel, el del conocimiento. Este proyecto inició en 2009 y funcionará hasta 2012. genSET crea un foro para el diálogo sostenible entre líderes científicos, expertos en género, instituciones científicas y aquellos que definen estrategias científicas. Tiene cinco áreas prioritarias de acción, en las cuales las desigualdades de género y los sesgos pueden afectar las posibilidades de las mujeres: 1) la producción de conocimiento científico; 2) el proceso de investigación; 3) el reclutamiento y la retención del personal; 4) la evaluación del trabajo de las mujeres; 5) el sistema de valores para la excelencia científica. El proyecto busca mejorar la capacidad de acción individual y colectiva para aumentar la participación de las mujeres en la ciencia, y desarrolla, con talleres y seminarios, maneras prácticas de incorporar conocimientos de género a las instituciones científicas europeas. Los recursos producidos en genSET están disponibles en su sitio Web.
Para concluir cabe recordar que las categorías género y ciencia son producto de un complejo social y cognitivo que funciona en varios niveles, y que la investigación de las relaciones entre estas dos categorías promete lograr avances en la ciencia que resultarán beneficiosos para la sociedad en su conjunto.
Enlaces relacionados
Entrevista con Londa Schiebinger:
http://www.insidehighered.com/news/2008/04/21/schiebinger
American Association of University Women
http://www.aauw.org/
Museo en línea de la AAUW
https://svc.aauw.org/museum/
genSET
http://www.genderinscience.org
Instituto Clayman para la investigación en género
http://www.stanford.edu/group/gender/









También cabe nombrar la Plataforma Europea de Mujeres Científicas cuyo principal objetivo es promover la igualdad de género en la investigación científica y hace incapié en seguir utilizando estadísticas para comprobar que la situación esté mejorando y si no es así seguir tomando medidas.
Mi post de hoy va dedicado a todas aquellas grandes mujeres que han sido olvidadas ó no valoradas suficientemente en el mundo de la ciencia. Supongo que entenderán que es imposible ir caso por caso y para eso hay otros posts muy interesantes.
Han sido muchas las mujeres cuyos nombres han quedado ocultos y no suelen aparecer en los libros de texto. Sin embargo, han sido muchas las grandes luchadoras, y sus aportaciones muy valiosas para el desarrollo de la ciencia y el avance de la humanidad.
Un campo muy importante en nuestra vida es la psicología. Se trata de la ciencia que estudia la conducta observable de los individuos y sus procesos mentales, incluyendo los procesos internos de los individuos y las influencias que se ejercen desde su entorno físico y social.El psicólogo es la persona que estudia el comportamiento humano en sus diferentes ámbitos desde un enfoque científico. De ahí que personajes tan importantes como Sigmund Freud, Carl Jung, Carl Rogers, Alfred Adler, Jean Piaget, Wilhem Wundt o Eric Berne, que provienen de áreas tan dispares como la medicina, la biología y la física, sean considerados como los padres de la psicología y que se les reconozca, dentro del gremio, su estatus como psicólogos.
A pesar de estos tropiezos, las mujeres jugaron un importante papel, a veces no reconocido por la psicología. Por ejemplo, la primera edición de American Men of Science (Cattell, 1906), publicó una lista de 186 psicólogos, 22 de los cuales eran mujeres. En esta lista no se incluía a otras 5 mujeres que eran miembros de una reciente asociación llamada American Psychological Association (APA). De entre los 50 psicólogos más famosos Catell reconoció 3 mujeres: Mary Whiton Calkins, Christine Ladd- Franklin y Margaret Floy Washburn.
Hoy me gustaría hablaros de una parte de la ciencia en la que las mujeres deberían participar activamente y en igualdad de condiciones. Se trata de la economía, que podemos encuadrarla dentro de las ciencias sociales que son el conjunto de disciplinas académicas que estudian el origen y el 
En 1835 se casó con William King, barón de King y conde de Lovelace.












