Caroline Herschel

Caroline HerschelCaroline Herschel nació el 16 de marzo de 1750 en Hanover, Prusia. Hija de Isaac Herschel y Anna Lise Moritzen, nació en el seno de una familia de músicos, no obtuvo una educación especial sino la propia de la época para ser una buena madre y esposa, y así poder cuidar de sus hermanos, ya que esto fue lo que quiso su madre. Pero pronto sintió inquietud por las conversaciones que su padre mantenía con sus hermanos mientras les instruía sobre temas tan polifacéticos como la música, la filosofía, la astronomía, las matemáticas y el francés. Su interés por estos temas encontró el apoyo de su padre, pero su madre estaba en contra de esto, por lo que su padre tuvo que hacer partícipe de forma indirecta de sus conocimientos a Caroline.

Cuando los franceses ocuparon Hanover, su padre tuvo que marcharse a la guerra y dos de sus hermanos emigraron a Inglaterra como músicos. Cuando Caroline tuvo 22 años decidió irse con sus hermanos a aprender canto. Tuvo mucho éxito como soprano, pero cuando su hermano dejó la música, ella también la dejó, debido a la educación dependiente que había recibido; además solo se ponía a las ordenes de éste para cantar. Cuando su hermano, Sir Frederick William Herschel, se fue como astrónomo, nombrado por el rey, Caroline decidió irse con él, donde se formó junto a su hermano como ayudante, el cual le daba clases hasta que ella aprendió a formarse por sí misma.

Caroline trabajaba duramente por el día ayudando a su hermano y por la noche observaba las estrellas para al día siguiente hacer sus cálculos matemáticos. Cuando Caroline tuvo 32 años, su hermano decidió regalarle un pequeño telescopio, lo que hizo que ésta pudiese realizar trabajos de forma más independiente cuando no estaba su hermano. Cuando Caroline tuvo 37 años el rey Jorge III le asigno un salario como ayudante personal de su hermano, lo que le dio una pequeña libertad, para tener su propio observatorio. Más tarde, cuando su hermano se casó, dejaron de compartir casa.

Los años que vivió con su hermano fueron los mejores de la vida de Caroline debido a que gozó de una independencia económica y estuvo liberada de la carga de la casa y las tareas domésticas, lo que permitió que pudiese dedicarse con total libertad al estudio de la astronomía y se convirtiese en una celebridad científica. Descubrió junto con su hermano lo que suponía la primera prueba de existencia de gravedad fuera del sistema solar, además de demostrar que muchas estrellas eran dobles y estaban formadas por un sistema binario. Caroline fue la primera mujer en descubrir un cometa lo que fue de gran admiración y respeto para muchas personas, pero para otros significó rechazo, debido al pensamiento machista de la época. Durante años continuó con su catalogación de las nebulosas, sus cálculos fueron siempre de una especial precisión. Descubrió ocho cometas entre los años 1786 y1797. Más tarde sólo se dedicó a revisar y ordenar el catálogo estelar de John Flamsteed y en 1798 envió a la Royal Astronomical Society su «Índice de Observaciones de Estrellas Fijas de Flamsteed», con una lista de 560 estrellas que éste había omitido.

Caroline Herschel 2

A los 58 años Caroline se encontró ante el dilema moral de tener que elegir entre su educación tradicionalista como ama de casa, y su vocación científica debido a que durante cuatro años tuvo que cuidar de su hermano Dietrich. Con el fallecimiento de su hermano William, Caroline dejó Inglaterra y volvió de nuevo a Hannover. Durante esta época su trabajo fue más de catalogación que de observación.

En 1928 le concedieron la medalla de oro del Royal Astronomical Society de Inglaterra. En 1835, cuando tenía ya 85 años, recibió el nombramiento de miembro honorífico de la Royal Astronomical Society, convirtiéndose así, junto a la matemática y astrónoma Mary Somerville, en la primera mujer en ingresar en dicha institución. El nombramiento honorario se debió a que ser miembro de pleno derecho estaba vetado a las mujeres. Tres años más tarde fue miembro de la Royal Irish Academy, y en 1846, con motivo de su nonagésimo sexto cumpleaños, el rey de Prusia le otorgó la Medalla de Oro de la Ciencia. Caroline Herschel vivió noventa y ocho años, teniendo hasta entonces una salud física y mental inmejorable.

Referencias y links de interés

http://mujeresdeleyenda.blogspot.com/2011/03/caroline-lucretia-herschel.html

http://centros5.pntic.mec.es/sierrami/dematesna/demates56/opciones/investigaciones%20matematicas%200506/mujeresmatematicas/mujeres%20matematicas.htm

http://www.britannica.com/EBchecked/topic/263805/Caroline-Lucretia-Herschel

http://en.wikipedia.org/wiki/Caroline_Herschel

http://www.womanastronomer.com/caroline_herschel.htm

Entrevista con Irene Cruz-González

Entrevista con Irene Cruz-González, investigadora del Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), departamento de Astronomía Extragaláctica y Cosmología. Entrevista realizada por Honorio Sandberg.

Irene Cruz

La astronomía es el estudio de los objetos celestes más allá de la Tierra y del Universo en su conjunto. Es quizás la más antigua de las ciencias, aunque en sus inicios no tuviera ese nombre. En México la astronomía fue desarrollada por varias culturas prehispánicas con sorprendente precisión. En el México moderno se hace investigación astronómica en varios centros del país. El más grande de ellos es el Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que tiene bajo su responsabilidad el Observatorio Astronómico Nacional (OAN) de San Pedro Mártir (SPM), en el estado de Baja California; y en Tonanzintla, en el estado de Puebla. La sierra de San Pedro Mártir es uno de los dos mejores sitios en el hemisferio Norte (el otro es Hawai) para realizar observaciones astronómicas, debido a sus óptimas condiciones atmosféricas, que además cuenta con la adecuada infraestructura para un observatorio astronómico de competencia internacional. El Instituto de Astronomía tiene planes de desarrollo para el OAN que lo pueden llevar a convertirse en uno de los observatorios más importantes del mundo. El Instituto de Astronomía también participa en la maestría y doctorado en ciencias (astronomía) que otorga la UNAM.

¿Cómo surgió su interés por la astronomía?

Desde pequeña sabía que me interesaba la naturaleza -los bichos, los animalitos, las plantas, las montañas. Tenía un interés por entender cómo funciona lo que me rodea, y tuve la suerte de tener una educación que fomentó mis intereses, lo cual creo que siempre es muy importante. También hubo una serie de personajes en mi familia que me sirvieron de inspiración: tíos científicos, uno de mis hermanos era químico, otro es químico, mi hermana, antropóloga. Pero mi interés serio por la ciencia surgió en el bachillerato, cuando decidí que quería ser científica, y empecé a prepararme leyendo textos de matemáticas, física, etcétera; algunos de divulgación, y otros por autores más clásicos, como Fred Hoyle.

¿Qué pasos ha seguido para llegar a ser investigadora del Instituto de Astronomía?

Universidad Nacional Autónoma de MéxicoIngresé a la Facultad de Ciencias de la UNAM para estudiar la carrera de física, y ahí empecé a tener contacto con las áreas de la física relacionadas con la astronomía. Me dirigí al Instituto de Astronomía a buscar astrónomos, porque había decidido desde casi mi primer semestre que yo quería acercarme a este campo. Me dijeron que volviera en algunos semestres, porque todavía era yo muy joven, pero me invitaron a la biblioteca del instituto para que empezara a leer por mi cuenta. Avanzando la carrera, empecé a cursar asignaturas relacionadas con la Astronomía, con profesores como Paris Pishmish o Manuel Peimbert. Hice una tesis de licenciatura con Silvia Torre, y me decidí por hacer un posgrado fuera de México. Tuve el privilegio de ser admitida en la universidad de Harvard, en donde hice mi maestría y doctorado entre 1979 y 1984. Ahí trabajé con Giovanni Fazio, un astrónomo maravilloso, y después con John Huchra, quien dirigió mi tesis doctoral en el campo de galaxias activas. Después de esto volví a México, pues sentía la responsabilidad de regresar a hacer ciencia de primer nivel en mi país, dado que fue el Estado mexicano el que financió mis estudios en el extranjero. Así, en 1984 tuve la fortuna de obtener un trabajo en este Instituto de Astronomía, en donde estoy todavía.

¿Le ha resultado difícil compaginar su vida laboral y familiar?

Como toda mujer profesional, a veces sí y a veces no. A mí me ha interesado ser una mujer amplia, plena, en muchos aspectos, entre los cuales está el tener una pareja y tener hijos. Se puede decir que soy lo más normal en ese aspecto de ser mujer, y un tanto rara en el aspecto de ser una científica, una astrónoma en un país como México. Así que sí me ha costado, pero por otro lado ha sido algo que me ha interesado hacer. Tener hijos fue una experiencia maravillosa, una etapa divertida. Ahora mis hijos ya tienen 22 y 25 años y están en el proceso de ser hombres, serios, incluso. También ha ayudado que me casé con un matemático. Mi trabajo implica ausentarme frecuentemente para realizar observaciones en observatorios lejanos, y en esto ha sido fundamental mi pareja, quien se ocupaba de la casa. Además tengo muchos otros intereses aparte de la astronomía, e intento alimentarlos, porque estoy convencida de que mientras más cosas hagamos los seres humanos, nos convertimos en seres más completos. Todo esto suena difícil, pero no debe serlo necesariamente. Por otra parte, soy mujer y estoy muy orgullosa de serlo, y esto me ha dado la ventaja de dedicarme a muchas tareas al mismo tiempo: esta es una de las hermosas características de las mujeres.

¿Cuáles son las barreras principales para las mujeres en la ciencia hoy?

En países como el nuestro la principal barrera es la falta de sensibilidad de los gobiernos para invertir en ciencia y en educación, aunque este problema también existe en países primer mundistas. Invertir en ciencia básica es vital para un país. Así que tanto para mujeres como para hombres una gran barrera es la falta de trabajos. Esto lleva al envejecimiento de la planta de investigadores y docentes, lo cual causa un problema de innovación porque la ciencia novedosa se hace en gran parte por gente de 30 o 40 años. Otro problema, que puede ser una ventaja, es que los jóvenes de hoy están expuestos a una gran cantidad de información, lo cual a veces dificulta la toma de decisiones individuales. Creo que es necesario atreverse a decidir, aunque sea temporalmente. También creo que es importante acercarse a personas que estén en las áreas de interés de los jóvenes para conversar y enfocar sus intereses.

La crítica feminista a la ciencia observa que tanto el género como la ciencia son construcciones culturales, y que las categorías "hombre", "mujer" y "ciencia" son productos de un complejo social y cognitivo que es necesario investigar. ¿En su experiencia profesional usted ha experimentado la mutua influencia entre género y ciencia?

Sí y no. Como científico no hay género, aunque haya científicos y científicas. Las aportaciones y el trabajo no están sujetos a consideraciones de género. Sin embargo, en la carrera que hay que hacer para convertirse en científico sí pueden aparecer estos aspectos. Por ejemplo, en este instituto el 65% de mis colegas son hombres, mientras que el resto somos mujeres, entonces ahí podría haber una diferencia, pero yo no la atribuiría al género. Simplemente sucede que en las ciencias "duras" tiende a haber más hombres que mujeres.

¿Por qué cree que existe esta sobrerrepresentación de los hombres en las ciencias "duras"?

Posiblemente se deba a que en las escuelas desalientan a las niñas a estudiar matemáticas y ciencia. Pero yo estoy segura de que si se les enseñara de manera adecuada, más niñas decidirían hacer una carrera en ciencia.

¿No podría deberse esto último a que en la psicología popular lo "objetivo" y la razón tienden a ser identificados con lo masculino, mientras que lo "subjetivo", lo irracional y la naturaleza se identifican más bien con lo femenino?

Creo que aunque estas identificaciones puedan existir, no son pertinentes para la ciencia. Las aportaciones científicas de las mujeres no difieren de las de los hombres. Por ejemplo, en astronomía nos enfrentamos a un problema de investigación, y cómo lo abordamos depende de las herramientas observacionales, los datos disponibles y las teorías que generemos, pero no del género del investigador. No hay género en la ciencia.

Por último, ¿cómo le recomendaría a un joven interesado en la ciencia ejercitar sus habilidades mentales?

Entrevista con Irene CruzLeyendo mucho. Dependiendo de la edad, los más pequeños pueden empezar por textos de divulgación científica, y a medida en que maduren trasladarse a material más serio. Existen colecciones muy accesibles que tienen el propósito de acercar la ciencia a los jóvenes, como "Ciencia para todos" del FCE. También es importante utilizar Internet, pero siempre de manera crítica. Por ejemplo, en los últimos años han aparecido muchas afirmaciones pseudocientíficas creacionistas en Internet, las cuales hay que leer con un ojo muy crítico. En Wikipedia hay cosas muy buenas, y los institutos científicos como la NASA o el Museo de Historia Natural de Nueva York han hecho esfuerzos por mantener páginas Web accesibles y de alta calidad. Es decir, hay muchos espacios excelentes para hacer lecturas. Así que mi recomendación es leer bien y mucho. Y en definitiva nunca dejar de preguntarnos de dónde venimos y a dónde vamos. En esto la astronomía tiene mucho que ofrecer, porque venimos de las estrellas, estamos formados por polvo de estrellas, vivimos en una enorme galaxia y pertenecemos a un Universo infinito, por lo cual mientras más crezca nuestro conocimiento sobre estas cuestiones, más sabemos sobre nosotros mismos.

Mujeres en la Europa medieval

Mujeres en la Europa medieval 1Me gustaría situaros muchos años atrás, en una época que se parece más bien poco a la nuestra, y en el papel que la mujer tuvo en ese encuadre histórico. Les hablo de la Edad Media, que es el período histórico de la civilización occidental comprendido entre el siglo V y el XV.

En este largo periodo de mil años hubo todo tipo de hechos y procesos muy diferentes entre sí, diferenciados temporal y geográficamente, respondiendo tanto a influencias mutuas con otras civilizaciones y espacios, como a dinámicas internas. Muchos de ellos tuvieron una gran proyección hacia el futuro, entre otros los que sentaron las bases del desarrollo de la posterior expansión europea, y el desarrollo de los agentes sociales que desarrollaron una sociedad estamental de base predominantemente rural pero que presenció el nacimiento de una incipiente vida urbana y una burguesía que con el tiempo desarrollarán el capitalismo. Lejos de ser una época inmovilista, la Edad Media, vio cómo en sus últimos siglos los antiguos caminos (muchos de ellos vías romanas deterioradas) se reparaban y modernizaban con airosos puentes, y se llenaban de toda clase de viajeros (guerreros, peregrinos, mercaderes, estudiantes, goliardos).

Las circunstancias que rodean la vida del ser humano en general durante la Edad Media -inseguridad, guerras, epidemias, hambres, peso del poder feudal, tradición jurídica heredada a la vez de los romanos y del derecho germánico, y finalmente poder ideológico de la Iglesia- no pueden sino resultar todavía más perjudiciales a la parte femenina de la población.

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La ciencia medieval no respondía a una metodología moderna, pero tampoco lo había hecho la de los autores clásicos, que se ocuparon de la naturaleza desde su propia perspectiva. En ambas edades el desarrollo del conocimiento estaba desligado del mundo de la técnica, que estaba relegado al trabajo manual de artesanos y campesinos, responsables de un lento, pero constante progreso en las herramientas y procesos productivos.

Al contrario de lo que suele creerse, en la Edad Media existe, a nivel del saber y de la enseñanza, una relativa pero cierta igualdad. Empezando por las capas «bajas» de la sociedad, en su mayoría campesinas, se advierte una ausencia generalizada de instrucción, tanto para los hombres como para las mujeres; éstas participan así de las conversaciones y de la vida social en posición de igualdad con sus maridos o hermanos. En un tipo de sociedad en el cual reina el analfabetismo, la transmisión oral de la cultura se realiza tanto a través de la madre o del padre a los hijos, como entre vecinos o vecinas, etc.

A un nivel social un poco más alto se encuentra una mayor diferenciación, ya que los que más estudios prosiguen son los clérigos; y la clericatura se mantuvo celosamente reservada a los varones, a pesar de la rebeldía femenina contra ese «monopolio» expresada por la abadesa de Las Huelgas de Burgos y por la de Palencia en el siglo XIII. Esa contestación costó a las abadesas la confiscación de sus rentas y la excomunión. Sin embargo, desde el siglo VI, se exigía que las monjas supieran leer y escribir.

A partir del siglo XIII, con el desarrollo de la vida urbana, se crean escuelas comunales. En 1320 existía en Bruselas una escuela para niños y otra para niñas; en esta última enseñaban unas maestras pagadas por la ciudad. Si París, en 1272, disponía de once escuelas para niños y sólo una de niñas, en 1380 se contaban veinte más para las niñas. La enseñanza era gratuita e incluía lectura, cálculo, canto, escritura y enseñanza religiosa. Existían también, en esta época, escuelas «privadas» para niñas, principalmente en Flandes y Alemania.

Mujeres en la Europa medieval 3Durante ese mismo siglo XIII, las primeras universidades se convierten en los crisoles de la cultura europea. La mayoría de ellas eran fundaciones eclesiásticas y estuvieron prohibidas a las mujeres. Sin embargo, el ambiente intelectual y el afán de saber existían entre la población femenina, hasta el punto de que en Polonia, en el siglo XIV, una joven se disfrazó de hombre para ir a seguir los cursos de la universidad de Cracovia; al cabo de dos años, se descubrió el fraude y fue expulsada. Sin embargo, en Salerno, Italia, funcionó a partir del siglo X una escuela libre de medicina que otorgaba sus diplomas a mujeres, concediéndoles licencia para practicar la medicina y la cirugía. En Bolonia y en Montpellier también hubo gran número de estudiantes femeninas en medicina, algunas de ellas dejaron escritos tratados de ginecología. A partir de final del siglo XIII, se señala la presencia de mujeres practicando la medicina, la cirugía y la oftalmología en las grandes ciudades europeas como París, Londres, etc. La mujer, sin embargo, se vio poco a poco sustituida por el varón en la práctica del arte de la medicina y la cirugía, para desaparecer finalmente de esta profesión en el siglo XVI. De ésta y de todas las demás…

Con la aparición del libro impreso, la cultura se extendió mucho más rápidamente y propagó a través de toda Europa las ideas y los ideales renacentistas…, pero no alcanzó más que a los varones. El mundo intelectual y artístico se abre a nuevas influencias y a nuevos horizontes, pero excluye definitivamente a la mujer y se reduce a la parte masculina de la humanidad.

Desde la Edad Medía hasta nuestros días, el transcurrir de los años, decenios y siglos ha significado una evolución positiva, continua y ascendente de la mujer, tanto en lo que toca a la visión que de ella tiene la sociedad, como la que ella lleva sobre sí misma. A lo largo de esta evolución, algunas épocas, como el Renacimiento y el Siglo de Las Luces, jugarían un papel fundamental en la «liberación» de la mujer, hasta desembocar en la aparición del «feminismo» con las sufragistas de fines de siglo pasado, inicio a su vez de los movimientos actuales.

La conclusión que puedo sacar personalmente es la deuda histórica que tendremos siempre sobre esas mujeres sometidas a la sin razón. El único consuelo que nos queda es seguir luchando por todas ellas en su reconocimiento y en aras de la igualdad.

Fuentes y enlaces de interés

http://es.wikipedia.org/wiki/Edad_Media

http://www.vallenajerilla.com/berceo/florilegio/rucquoi/mujermedieval.htm

http://html.rincondelvago.com/mujeres-en-la-edad-media.html

http://www.artehistoria.jcyl.es/historia/contextos/1348.htm

http://centros3.pntic.mec.es/cra.eladio.laredo/trabajosalumnos/otanes/elmedievo.htm

Marguerite Thomas Williams

Ha sido realmente complicado encontrar información sobre Marguerite Thomas Williams, es más, no he podido localizar ninguna imagen ni de ella ni de alguno de sus trabajos. Puede que la causa esté en que, además de ser mujer en un mundo dominado por los hombres como el de la geología de principios del siglo XX, tenía origen afroamericano. Esta geóloga nació el 24 de diciembre del año 1895, y fue la primera mujer afroamericana (también incluso la primera entre los hombres) en obtener un doctorado en geología en Estados Unidos.

Margerite obtuvo el grado en geología por la universidad de Howard en el año 1923. El biólogo afroamericano Ernest Evertt Just, que ejerció como su tutor durante la carrera, la tuvo en consideración para un puesto dentro de dicha universidad, pero finalmente se lo adjudicó al joven Roger Arliner. Ante esto Williams no se rindió y consiguió trabajo como profesor ayudante en el Miner Teacher’s College en Washington D.C., donde ocupó una silla de la División de Geografía entre los años 1923 y 1933. El Miner Teachers Collage es hoy parte de la Universidad del Distrito de Columbia.

Miner Teachers College

En medio de este periodo, en el año 1930, pidió un permiso para obtener el título de Master en la universidad de Columbia. Continuó como profesora en el Miner Teachers Collage hasta que obtuvo el doctorado en geología por la Catholic University en el año 1942. Su tesis, titulada ‘The Study of the History of Erosion in the Anacostia Drainage Basin’, estudiaba a nivel local la erosión en la región de Anacostia, una región de Washington D.C. recorrida por el río del mismo nombre.

Una vez obtenido el doctorado, ascendió a profesor titular, donde desde el año 1943 al 1955 ejerció como profesora de Departamento de Ciencias Sociales.

Williams centró su carrera en la enseñanza de materias como la geografía y las ciencias sociales, además de cursos nocturnos en la universidad de Howard, más que en la investigación, aunque publicó algunos artículos y contribuciones en los periódicos y revistas.

Fue miembro de la Association of American Geographers; la Academy of Political and Social Science.

Se retiró en el año 1.955. Sus logros y el de otras y otros que la siguieron, fueron fomentados por la conciencia creciente en Estados Unidos de la importancia de la investigación científica en respuesta a las demandas de la 2ª Guerra Mundial. Es y fue una fuente de inspiración, en especial para las mujeres que tratan de seguir su ejemplo, aunque estas pioneras nos han dejado un camino algo menos duro.

Afortunadamente, en nuestra parte del mundo, hoy no hemos tenido que escuchar que las mujeres no estén preparadas mentalmente para tener éxito en matemáticas, geología, medicina o cualquier otra disciplina. Vivimos en una generación en la que se nos predica que la educación es el vehículo para una vida productiva y de éxito. Aunque aún hoy existe la preocupación de si nos enfrentaremos o nuestros hijos se enfrentarán a diferentes oportunidades en función de su género o raza, es evidente que la esperanza de que esto no pase en el futuro está bien fundamentada si miramos al pasado y vemos cómo esta mujer y otras de las se habla en este blog, han conseguido elevarse por sus propios medios.

¿Qué métodos utilizaron estas mujeres para lograr el éxito en un campo de juego tan desigual? ¿De qué forma podemos ser inspiración a nuestro futuro para construir una sociedad en la que no existan ni las formas más sutiles de discriminación? Sea cual sea nuestro grado de anonimato, edad o generación a la que pertenezcamos, cada uno de nosotros tenemos un papel importante en la ruptura de barreras y eliminación de estereotipos. Si ellas lo consiguieron, nosotras también lo haremos.

Enlaces de interés

http://www.blackpast.org/?q=aah/williams-marguerite-thomas-1895-1991

https://webfiles.uci.edu/mcbrown/display/marguerite_williams.html

http://www.jstor.org/pss/2962707

http://www.nrc.gov/reading-rm/doc-collections/commission/speeches/1999/s99-21.html

http://courses.washington.edu/wost/Win02/readings/BioTimeline.pdf

Género y ciencia: una relación multidimensional

Género y ciencia 1Se puede discutir sobre género y ciencia en muchos niveles. Es posible enfocarse en la discriminación que las mujeres sufren para trabajar en el mundo de la ciencia, pero también hay quienes utilizan una perspectiva más amplia e investigan el impacto del género en los cuestionamientos y los resultados científicos.

Una muestra interesante de esta última perspectiva se puede encontrar en una colección de ensayos editada por Londa Schiebinger hace un par de años (Gendered Innovations in Science and Engineering, Stanford University Press, 2008). En una entrevista disponible en www.insidehighered.com la profesora Schiebinger explica que las innovaciones hacia la equidad de género en la ciencia se pueden realizar en tres niveles:

1) Cambiando la participación de las mujeres en la ciencia. Generalmente esto se lleva a cabo mediante programas dirigidos a aumentar su número en la ciencia, haciéndolas más competitivas en un mundo de hombres.

2) Cambiando las instituciones de producción científica. En este nivel el trabajo se enfoca en la cultura cotidiana de los laboratorios, universidades y empresas, para que las mujeres puedan desarrollarse en igualdad de condiciones.

3) Cambiando el conocimiento. Varios pensadores han documentado cómo las desigualdades de género, enraizadas en las instituciones de la ciencia, han influido el conocimiento producido en estas instituciones.

En la entrevista se destaca que aunque los primeros dos niveles son importantes y requieren atención, no existirá igualdad de género en la ciencia hasta que los problemas correspondientes al tercer nivel no sean investigados y resueltos en profundidad.

En el mundo existen numerosas iniciativas que funcionan en cada nivel separado, pero también se pueden encontrar proyectos que intentan abordar el problema en toda su complejidad.

Género y ciencia 3Un primer ejemplo de estos proyectos es la American Association of University Women (AAUW), cuyo objetivo es promover la equidad para mujeres y niñas en la ciencia mediante labores de apoyo, educación e investigación. Con más de 125 años de existencia la asociación tiene una red de 100.000 miembros, 1.300 ramas y 500 socios institucionales en los Estados Unidos. La Fundación Educativa de la AAUW es una de las mayores fuentes de financiación en el mundo para mujeres posgraduadas. La fundación destina anualmente alrededor de 3,5 millones de dólares a becas y premios, además de financiar investigación pionera en mujeres, niñas y educación. Además la AAUW tiene un fondo para tomar acción legal en contra de la discriminación a las mujeres en las instituciones de educación superior.

Un segundo ejemplo se encuentra en Europa. El proyecto genSET de la Comisión Europea, en el cual participa el CSIC de España, apuesta por atacar los primeros dos niveles identificados por Schiebinger transformando el tercer nivel, el del conocimiento. Este proyecto inició en 2009 y funcionará hasta 2012. genSET crea un foro para el diálogo sostenible entre líderes científicos, expertos en género, instituciones científicas y aquellos que definen estrategias científicas. Tiene cinco áreas prioritarias de acción, en las cuales las desigualdades de género y los sesgos pueden afectar las posibilidades de las mujeres: 1) la producción de conocimiento científico; 2) el proceso de investigación; 3) el reclutamiento y la retención del personal; 4) la evaluación del trabajo de las mujeres; 5) el sistema de valores para la excelencia científica. El proyecto busca mejorar la capacidad de acción individual y colectiva para aumentar la participación de las mujeres en la ciencia, y desarrolla, con talleres y seminarios, maneras prácticas de incorporar conocimientos de género a las instituciones científicas europeas. Los recursos producidos en genSET están disponibles en su sitio Web.

Para concluir cabe recordar que las categorías género y ciencia son producto de un complejo social y cognitivo que funciona en varios niveles, y que la investigación de las relaciones entre estas dos categorías promete lograr avances en la ciencia que resultarán beneficiosos para la sociedad en su conjunto.

Enlaces relacionados

Entrevista con Londa Schiebinger:
http://www.insidehighered.com/news/2008/04/21/schiebinger

American Association of University Women
http://www.aauw.org/

Museo en línea de la AAUW
https://svc.aauw.org/museum/

genSET
http://www.genderinscience.org

Instituto Clayman para la investigación en género
http://www.stanford.edu/group/gender/

“Reflexiones sobre género y ciencia”: una mirada panorámica

"Mujer y ciencia": la primera impresión que me produjo el título de este blog fue que la discusión se enfocaría en las luchas que las mujeres llevan a cabo para ocupar un lugar en igualdad de condiciones en la producción institucionalizada de conocimiento científico. A su vez, esta impresión me hizo plantearme una serie de problemas (¿la lucha le corresponde sólo a las mujeres? ¿qué papel jugarían los hombres en estas reivindicaciones?), los cuales me llevaron a profundizar un poco, y a preguntarme por el significado de las categorías mujer y hombre, y sobre todo, por la relación que mantienen con la categoría ciencia.

Evelyn Fox KellerCon estas cuestiones en mente, encontré, navegando por la Web, una referencia a un libro, cuya lectura me ha resultado muy estimulante: Reflexiones sobre género y ciencia, de la científica Evelyn Fox Keller, publicado en 1985. El libro consiste en una colección de ensayos que la autora comenzó a escribir a mediados de la década de los setenta, cuando una pregunta alteró la jerarquía sobre la que se basaba su trabajo como investigadora en biofísica matemática: "¿En qué medida la naturaleza de la ciencia está enmarañada con la idea de lo masculino, y qué implicaciones tendría para la ciencia si esto fuera de otra manera?"

Tengo entendido que estos ensayos, y el trabajo de la Dra. Fox Keller en general, son un punto de referencia obligado para el estudio de las relaciones entre género y ciencia. Aunque sé que muchos de ustedes ya han leído el libro, dedicaré este post a resumir sus argumentos generales y a citar los ejemplos que usa para ilustrarlos, con el propósito de que aquellos que no lo conozcan se animen a darle una hojeada, y también para organizar en mi cabeza las impresiones que la primera lectura me ha causado.

En las primeras líneas de la "Introducción", la autora disipa cualquier equívoco que el título de este blog podría contener: un estudio sobre género y ciencia no estudia a la mujer per se, sino que, partiendo del reconocimiento de que género y ciencia son categorías construidas socialmente, enfoca el análisis en las dinámicas de las fuerzas cognitivas, sociales y emocionales que crean y reproducen a los hombres, a las mujeres, y a la ciencia. En consecuencia, Keller se interesa por cómo la construcción social de las mujeres y los hombres ha afectado la formación de la ciencia.

Francis BaconLa autora explica que sus dudas han podido dar fruto gracias a la conjunción de dos corrientes académicas más o menos separadas: por un lado, los estudios sociales sobre la ciencia, y por otro, la teoría feminista moderna. Como es bien sabido, la primera de estas corrientes propone que el avance científico no está determinado únicamente por el progresivo perfeccionamiento de la lógica interna de las teorías científicas, sino que otros factores que no necesariamente tienen que ver con evidencia empírica o necesidad teórica juegan un papel decisivo en el proceso. La segunda corriente aborda, específicamente en relación con las ciencias naturales, la "mitología popular según la cual la objetividad, la razón y la mente están asociadas a lo masculino, mientras que la subjetividad, el sentimiento y la naturaleza lo están a lo femenino" (p. 5). Más, las propuestas feministas le permiten a Keller aplicar el lema "lo personal es político" para invertir las suposiciones que sustentan esta mitología, y retar de una manera radical las pretensiones de objetividad absoluta de la ciencia moderna.

Los ensayos se agrupan en tres partes. La primera, llamada "Los lazos históricos entre mente y naturaleza", trata sobre cómo se ha formado el concepto de naturaleza en tanto que objeto principal de estudio de la ciencia. En esta primera parte se encuentra un ensayo titulado "Amor y sexo en la epistemología de Platón", el cual me pareció especialmente interesante. La segunda parte, "El mundo interno de sujetos y objetos", investiga desde la psicología la idea de que la ciencia moderna es autónoma, en el sentido de que, a diferencia de por ejemplo la astrología o la alquimia, está libre de proyecciones humanas y es objetiva; se propone que la ciencia moderna también proyecta una serie de aspiraciones humanas, la autonomía, la alienación y el desinterés. Por último, en la tercera parte, "Teoría, práctica e ideología en la construcción de la ciencia", Keller investiga las relaciones entre los tres elementos que aparecen en el título de la sección, para considerar las posibilidades de avanzar hacia nuevos paradigmas científicos.

Platón

Así, el libro intenta explicar tanto las limitaciones como los éxitos de la ciencia, y es "una reclamación, desde dentro de la ciencia, de la ciencia como un proyecto humano y no sólo masculino, y también una renuncia a la división emocional e intelectual del trabajo la cual mantiene a la ciencia como un ámbito reservado a lo masculino" (p.178). Pienso que este es un texto que vale mucho la pena, por su agudeza teórica y elegante estilo, y por los problemas que suscita en relación con temas que nos afectan a todos cotidianamente.

Espero que mi agreste resumen haya servido de algo. Agradecería mucho si alguien me pudiera referir más bibliografía de este tipo

Referencias

Fox Keller, Evelyn, Reflections on Gender and Science, Yale University Press; 10 edition (1996). Versión en castellano: Reflexiones sobre género y ciencia, Edicions Alfons el Magnanim, (1991).

Sitios Web

http://plato.stanford.edu/entries/francis-bacon/

http://www.ciudadpolitica.com/modules/news/article.php?storyid=651

http://www.womenwriters.net/archives/whittoned1.htm

http://web.mit.edu/sts/people/keller.html

http://www.mujeresenred.net/

Florencia Bascom

La profesora y doctora Florencia Bascom nació en el año 1862 en Williamstown (Massachusetts, USA). Fue la menor de los seis hijos de Juan Bascom, profesor de oratoria y retórica en el Williams College y defensor del sufragio y la coeducación.

Florencia Bascom

Fue una de las primeras geólogas en Estados Unidos, pero no solo eso, sino que además sus colegas afirmaban que era una de las más importantes del país.

Se doctoró en la Universidad Johns Hopkins en 1893 y fue profesora en la Universidad de Bryn Mawr, lo que tiene un mayor valor tiene si se considera que en aquella época no era fácil para una mujer poder estudiar y obtener títulos. A pesar de ello, ella, sin rendirse, obtuvo dos títulos universitarios (Artes y Letras en 1882 y Ciencias en 1884) y una maestría de la Universidad de Wisconsin, convirtiéndose en la segunda mujer norteamericana que obtuvo un doctorado en geología (María Holmes fue la primera que obtuvo un doctorado en geología de la Universidad de Michigan en 1888).

Pero mientras estudiaba en la Universidad Johns Hopkins, se vio obligada a sentarse detrás de una pantalla en la esquina del aula para no perturbar a los estudiantes varones, y su admisión en el programa de doctorado tuvo que hacerse en secreto.

Florencia Bascom fue la primera en muchas cosas, como por ejemplo, la primera mujer contratada por el Servicio Geológico de EE.UU en el año 1896, donde continuó hasta 1936. También fue la primera mujer en presentar un artículo ante la Sociedad Geológica de Washington (1901) y la primera mujer elegida ante la Sociedad Geológica de Washington (1924), donde no se eligió a otra hasta después de 1945.

Florencia Bascom2Después de unirse a la Universidad Bryn Mawr College, Bascom fundó su departamento de geología, que se convirtió en el lugar de formación para las geólogas más consumado de principios del siglo XX. Sus antiguas alumnas solían emplear las palabras "rigurosa", "incisiva" y "coherente" para describirla. En una carta de 1931 al profesor Herman Fairchild, escribió: "Siempre he afirmado que no hay ningún mérito en ser el único de una especie. Tengo un orgullo considerable por el hecho de que algunos de los mejores trabajos realizados en geología hoy por las mujeres, a la altura del realizado por los hombres, ha sido hecho por mis alumnas, que son jóvenes tan notables que serán un crédito para la geología".

Era una experta en cristalografía, mineralogía y petrografía. Fue enseñada por los líderes de metamorfismo y cristalografía, incluyendo Roland Irving y Charles Van Hise (Universidad  de Wisconsin), George Huntington Williams (Johns Hopkins), y Víctor Goldschmidt (Heidelberg, Alemania), y trabajó en estos campos desde su infancia, considerándosela una experta en las rocas cristalinas de los Apalaches. Su contribución más temprana está en su tesis doctoral.

Publicó más de 40 artículos, incluyendo artículos en el USGS Bulletins and Folios. Además, publicó investigaciones sobre la geomorfología del Piamonte, en particular la procedencia de los depósitos superficiales. Nombró el cráter de Bascom en Venus y el asteroide 6084 Bascom descubierto en 1985 fue bautizado así en su honor.

Ida Ogilvie (1945) comentó sobre ella: "Probablemente nadie sabrá nunca de todas las dificultades, que se encontró, pero poco a poco, logró su propósito de hacer de su departamento, uno de los mejores del país".
Aún hoy, las contribuciones de Bascom a la geología del Piamonte siguen siendo valorados y utilizadas por los geólogos que trabajan en esa zona.

Después de retirarse en el Bryn Mawr College, regresó a su ciudad natal de Williamstown, donde murió en 1945 de una hemorragia cerebral.

http://www.worldlingo.com/ma/enwiki/es/Women_in_geology

http://gsa.confex.com/gsa/2006AM/finalprogram/abstract_114300.htm

http://www.windows2universe.org/people/modern_era/bascom.html&lang=sp

http://en.wikipedia.org/wiki/Florence_Bascom

http://www.findagrave.com/cgi-bin/fg.cgi?page=gr&GRid=24573802

http://gsahist.org/gsat/gt98feb8_9.pdf

Científicas y educadoras

"Científicas y educadoras: las primeras mujeres en el proceso de construcción de la Didáctica de las Ciencias en España" es el título que lleva una reciente publicación de María de los Ángeles Delgado Martínez, licenciada en Física y Química por la universidad de Murcia en 1957 y doctora en Pedagogía. María de los Ángeles ha dedicado los últimos años a una labor investigadora admirable en la historia de la educación vinculada a la ciencia. Y este libro es el fruto de su estudio.

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La primera parte de la obra, "Ciencia, género y educación en los orígenes de la España contemporánea", pone su interés en resaltar el papel de las mujeres en el mundo de la ciencia y su transmisión. En él se desarrolla un análisis cruzado entre la historia de las disciplinas científicas y la educación de las mujeres en sus dos vertientes: la educación recibida y la educación transmitida.

A lo largo del estudio se hace un análisis de cómo las mujeres, una vez que consiguieron entrar en el mundo universitario, hacerse un hueco en él y a posteriori, hacer valer sus títulos e investigaciones, contribuyeron a la enseñanza y a la didáctica de las Ciencias Experimentales, bien desde las escuelas primaria y secundaria, bien desde las escuelas de maestras que recibían el nombre de "escuelas normales".

En este libro podemos encontrar historias interesantes sobre la aceptación de la educación en ciencias para las mujeres en los siglos XVIII y XIX. En primer lugar, en las escuelas normales se acepta la incursión en el currículum de estudios femeninos de "ciencias experimentales" por la aplicabilidad que estas materias pudieran tener a la vida de familia.

Ya en los años 20 del siglo XX son más numerosos los estudios en ciencias experimentales llevados a cabo por mujeres y la presencia femenina aumenta en los diferentes cursos además de que las mujeres también comienzan a asistir a las facultades de ciencias para realizar estudios superiores.

Un tema que se convierte en protagonista en aquel momento es el de la metodología para la enseñanza de las ciencias tanto en las escuelas normales como en las de primaria, secundaria y superior. Es el momento en el que la carencia de estudios generalizados en ciencias de los años anteriores se pone de relieve en tanto que las estudiantes que llegan a las escuelas normales poseen sólo en el mejor de los casos nociones muy básicas de ciencia.

Por ello que se impulsó el desarrollo de trabajos que tienen como objetivo conocer de qué manera se pueden integrar los estudios de ciencias en los currículos académicos elementales de tal manera que estos conocimientos pudieran ser realmente asimilados por los alumnos y alumnas. Aparece una escuela pedagógica como reconoce la autora, o al menos, un interés generalizado en las mujeres por el "cómo enseñar bien" dados los retrasos existentes no sólo en la acumulación de conocimientos si no en la capacidad de discurrir y de solucionar problemas.

Dado este interés de las profesoras en enseñar bien su materia y en formar correctamente a sus alumnas, muchas de ellas solicitaron permisos para viajar al extranjero, a Inglaterra, a Francia, a Bélgica, para conocer de primera mano de qué manera se enseñaba a las estudiantes las materias en ciencias experimentales.

Y de aquel interés por la pedagogía en las ciencias experimentales, estas primeras mujeres que se relacionaron en España con la enseñanza de estas materias publicaron estudios que en muchos de los casos se convertirían posteriormente en los propios libros de texto con los que en las escuelas se enseñaba las ciencias.

Así Matilde Ridocci en 1901 presenta el texto "Nociones de Física, Química e Historia Natural para las Escuelas Normales" en el que no sólo trata los temas más destacados de las diferentes materias sino que recoge un listado de posibles experimentos a realizar, tales como la inversión de un sólido en un líquido, que pudiera hacer comprender al alumno las leyes físicas más básica y su reconocimiento y aplicabilidad en el mundo real.

Nociones de Física, Química e Historia Natural para las Escuelas Normales

Es por tanto esta publicación de María de los Ángeles Delgado Martínez, un libro de interés general. Con él, no sólo nos podemos hacer una idea de la historia de las ciencias experimentales en nuestro país sino también, acercarnos a las protagonistas que hicieron posible su difusión y conocer cómo lo hicieron: los obstáculos que debieron superar, los recursos con los que contaban y la motivación que las llevó a ello. Una obra didáctica en todos los términos pero también entretenida -sin perder el rigor académico- y ¡¡¡llena de curiosidades!!!

Algunos links de interés

http://ultimahora.es/vips/quien-es-quien/m-angeles-delgado-margalida-comas-fue-una-mujer-de-una-fortaleza-moral-admirable.html

http://books.google.es/…/

http://ca.wikipedia.org/wiki/Matilde_Ridocci_i_Garcia

http://www.lecturesdugenre.fr/Lectures_du_genre_2/Guerena_files/GUERENA.pdf

http://saludycomunicacion.wordpress.com/2010/04/06/margalida-comas-una-pionera-de-la-pedagogia-de-las-ciencias/

Aspasia de Miletus, medicina antes de Cristo

Regresando al pasado más antiguo de Roma, segundo siglo antes de Cristo, nos encontramos una de las excepciones de dicha época que destacó por su admirable aportación a la ciencia médica y en general a la historia y la sociedad de la época.

Aspasia perteneció a una familia adinerada, de la que recibió una excelente educación. A pesar de que nació en la actual Turquía, vivió prácticamente toda su vida en Atenas, posiblemente debido a que su marido tenía que desarrollar su trabajo como político allí.

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Muchas celebridades posteriores referenciaron la obra de Aspasia, como Platón, Cicerón, Plutarco y, por supuesto, el político Pericles, con quien no sólo mantuvo una relación, sino que se cree que estuvo casada con él, ya que al parecer tuvieron un hijo del que se sabe que ingresó en el ejército y fue ejecutado en la batalla de Arginusas. Queda constancia de esta relación ya que Pericles, en todos sus escritos recuerda y pone en gran estima la obra y trabajo de Aspasia. Otros no dejaron tantos elogios escritos sobre ella ya que insinuaban que trabajaba en un burdel como hetera (mujer de compañía de clase alta de la época que tenían independencia económica y pagaban impuestos). También afirmaban que Lisicles (otro político de la época) era su amante. Actualmente, estas notas han sido puestas en duda ya que los que se referían a Aspasia de aquella forma eran escritores satíricos, cuya intención era difamar a Pericles, aunque bien es cierto que su segundo marido sí fue Lisicles, con quien concibió un hijo.

Pericles dejó entrever en sus decisiones político-sociales la influencia de Aspasia. Era un hombre con el poder de tomar decisiones importantes en aquella época, y basaba sus criterios en la relación que mantenía con ella, por lo que algunos llegaron a pensar que las decisiones de estado realmente las tomaba Aspasia. Además, se acusaba a Aspasia de corromper a las mujeres de la época para satisfacer las fantasías perversas de Pericles. Todas estas acusaciones la llevaron a tener diversos procesos judiciales por lo que se cree que eran infamias dictadas con el único fin de molestar a Pericles, ya que los acusadores en general eran siempre enemigos políticos suyos. Aunque esta influencia sobre Pericles se considera negativa, me permito recalcar que algunos testimonios afirman que era Aspasia quien escribía los discursos a Pericles e, independientemente de sus preferencias políticas, esto es un ejemplo de su notable independencia y desarrollo cultural individual.

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Figura 1. Busto de Aspasia (izquierda) y busto de Pericles (derecha).

A pesar de todo, Aspasia enseguida se hizo un hueco en el entorno de amistades de Pericles, en donde destacaba no tanto por su belleza como por su brillante conversación. Llegó a convertir su casa en un centro de reunión intelectual, atrayendo así a los más famosos pensadores de la época, entre los que se hallaba el filósofo Sócrates.

A pesar de ser experta en retórica, su obra destacó por sus contribuciones a la medicina. Basó su aportación científica en los trabajos de autores notables como Pitágoras, del que la fascinaba su teoría de que todo era número y armonía.

Aunque su verdadera obra quedó extraviada tras diversos acontecimientos sociales, los médicos sucesores que basaron sus avances en el trabajo de Aspasia dejaron constancia de éste. Aetius, quien además de médico, era escritor, fue el que más contribuyó a la difusión su obra. Trabajó como médico personal del emperador Justiniano I y escribió una enciclopedia médica basada en el trabajo realizado por Aspasia.

Aspasia basó su trabajo científico-médico en estudios relacionados con obstetricia (temas relacionados con el parto y su manera de llevarlo), ginecología y cirugía. De todos sus avances, Aetius alabó principalmente su diagnóstico sobre la posición fetal, prevención del embarazo a mujeres en las que suponía un riesgo, y la posible aparición de varices y hernias en el útero durante el embarazo. También destacó su desarrollo de remedios para el post-operatorio, basados en lociones naturales, normalmente hechos con hierbas maceradas. La más sorprendente aportación que hizo a la medicina fue, la previsión y diagnóstico de métodos para inducir abortos.

Sin duda, un caso excepcional digno de mención que a pesar de haber tenido lugar en la Grecia más antigua, ha conseguido llegar a nuestros días y recibir el reconocimiento merecido.

Páginas relacionadas

http://usuarios.multimania.es/mujeresenlaciencia/aspasia.htm

http://es.wikipedia.org/wiki/Aspasia_de_Mileto

http://mujeresriot.webcindario.com/Aspasia_de_Mileto.htm

http://uncajonrevuelto.arte-redes.com/?p=282

http://es.wikipedia.org/wiki/Aetius_de_Amida

Clémence Royer, científica y filósofa francesa

Clémence Royer nació en Nantes, Francia, el 21 de abril de 1830. A los tres meses, con la revolución de julio, su familia - cuyo padre era un acérrimo realista - dejó Nantes para instalarse en Praga. En 1835, Royer, regresó a Francia y su padre fue juzgado y absuelto. En la década de 1840, Royer, se trasladó a París, y la joven Clémence fue internada en el Sagrado Corazón de Mans. Se quedó allí tan sólo dos años, pues su comprensión del mundo no pudo adaptarse a la mística católica de la escuela.

Clemence Royer
Clemence Royer

En 1848 se encontraba en París, dónde la revolución la hizo republicana lo que no complace en absoluto a su familia. Cuando su padre murió en 1849, se encontró abandonada a su propia suerte, sin un centavo. Tras pasar tres exámenes oficiales (el Certificado de Primaria, el Certificado de Educación Superior y el examen del Ayuntamiento) pudo inscribirse en los cursos del Conservatorio de Artes y Oficios.

Luego, se trasladó a Gales, a un internado donde recibió un sueldo por enseñar francés y piano. En 1855 dejó su trabajo y, después de una corta estadía en París, se retiró a las montañas de Suiza para realizar un estudio sistemático de todas las ramas del saber en auge del momento. Su edad era tan sólo de veinticinco años.

En 1857 se trasladó a Lausana, Suiza, donde continuó obstinadamente en la profundización del conocimiento humano. En 1858, conoció a Pascal Duprat, profesor de Economía en la Academia de Lausana, que se convirtió en su compañero de vida. Así termina la vida solitaria y autodidacta de Clémence y comienza su trabajo como conferenciante y escritora.

Los escritos de Clémence Royer:
Sus escritos son muy diversos y pasa de largo la prueba tanto del ensayo (Teoría del impuesto en 1862) como de las novelas (Los Mellizos de Hellos en 1864). Pero su obra fue ante todo de ciencia y filosófica, sobre todo en tanto que considera que no existe separación entre la ciencia y la filosofía.
Clémence publicó cuatro libros principales: "Orígenes del Hombre" en 1869,"El bien y la ley moral" en 1881, "La constitución del mundo" en 1900, basadas en la dinámica ontológica de los átomos, e "Historia del cielo" en 1901. Mientras tanto, también produce numerosos folletos, escribe artículos para diccionarios y enciclopedias y es colaboradora habitual en publicaciones periódicas.

Durante la década de 1860, conoce la obra de Charles Darwin. En 1862 tradujo al francés "El origen de las especies" y escribió su prefacio a través del que tuvo la oportunidad de publicar su posición ante "la evolución". Este prefacio produjo muchas discusiones. La esencia de su pensamiento defiende que la teoría de Darwin "no es tanto una teoría nueva como una refutación de hechos y leyes de la doctrina de Lamarck". Pero sin duda, lo más importante del prólogo de Clémence Royer es una crítica profunda de la revelación cristiana, de la providencia divina y de la distinción absoluta entre el hombre y la bestia.

El pensamiento de Clémence Royer

La ontología fue uno de los dominios abordados por la autora, es decir, la ciencia del "ser" en sí misma. En su lucha contra el positivismo, ataca el sistema de Auguste Comte, y especialmente su doctrina de lo incognoscible. Para ella, el positivismo es una metafísica que deja el campo libre a aquellos que quieren poner a Dios en el principio del mundo, pues lo incognoscible es el soporte ideal para cualquier enfoque fideísta.

A cambio, Clemencia Royer propone una filosofía de fondo a la que llama sustancialismo racional. Ella parte de la existencia de un sustrato universal, inmutable y eterno, que sería la realidad permanente y a su vez anterior, contemporánea y posterior a los cambios que podemos observar en el mundo. Más allá de esta breve explicación, Clémence llega a la siguiente conclusión: "no hay incognoscible, sino lo desconocido, no hay que preocuparse de una causa primera porque el mundo - como la sustancia - es eterno en sus causas y sus efectos". Esta eternidad excluye la idea de una "causa de causas", una causa "libre" o "Dios" que impliquen un comienzo del mundo. El principio está allí, aún se desconoce, pero podemos saber y el resto no es dominio de lo real.
Por último Clémence Royer dedicó sus escritos a la biología y las diferencias de género. Lo que le interesa es cómo se pueden producir las diferencias de sexo en los seres orgánicos. Para este plan, las respuestas de Darwin que proponen la independencia de las características anatómicas e histológicas de los seres vivos, no le satisfacen. En su artículo sobre "Cómo mejorar la difícil situación de las clases trabajadoras" Clémence defiende la hipótesis de que no siempre existe reproducción sexual si no que "la sexualidad es un accidente natural". Inicialmente, el hermafroditismo dominó las especies y sólo después apareció la regularidad bajo la forma de una sexualidad "dioica" (término botánico describe las plantas que tienen flores masculinas y flores femeninas separadas). Por tanto, Clémence considera que es obligado señalar que, en los seres humanos, hay una diferencia entre los sexos. Diferencia que Clémence constata, pero no explica.

Clémence Royer y la emancipación de las mujeres

Sin embargo, Clémence defiende que la diferencia de género no puede justificar la injusta dominación de un sexo por otro. Ella considera que si la evolución ha tenido la necesidad de la dominación masculina sobre las mujeres, esta dominación es sin duda inútil. La civilización moderna autoriza, más todavía, exige, que las mujeres ganen terreno.

Clémence Royer luchó por los derechos civiles de la mujer, aunque, en cambio, no luchó por los derechos políticos. Por ejemplo, no reclamó el derecho a votar porque defendía que mientras que los hombres se han convertido en racionalistas, las mujeres siguen estando bajo la influencia de la Iglesia. Por lo tanto consideraba necesario educar a las mujeres antes de darle el derecho a voto. Sin duda, una perspectiva interesante de debatir.

Clémence Royer, murió en 1901 adelantándose a muchas teorías científicas, humanistas y filosóficas del siglo XX.

Algunos enlaces y artículos interesantes

http://fr.wikipedia.org/wiki/Cl%C3%A9mence_Royer

http://faculty.msmc.edu/lindeman/dg10.htm

http://masoneriahumanista.blogspot.com/2010/01/clemence-royer.html

http://www.droit-humain.cl/portal/index.php?option=com_content&view=article&id=12:ilucroyer&catid=9:catilustres&Itemid=20

http://www.triplov.com/Coloquio_07/Juan-Arteaga/antropologia-feminista.htm

http://www.uv.mx/cienciahombre/revistae/vol22num3/articulos/mujeres/index.html