Entrevista a Victoria Fernández. Una vida dedicada a la lucha contra el cáncer
Victoria Fernández trabaja en el grupo de Genética Humana dentro del Programa de Genética del Cáncer Humano dirigido por el Dr. Javier Benítez. En la actualidad forma parte de varios proyectos de investigación relacionados con el cáncer de mama y el cáncer de ovario hereditario cuyo objetivo es la búsqueda de nuevos genes de susceptibilidad a este tipo de canceres interrelacionados y asociados a enfermedades como la Anemia de Fanconi. También ha abordado en años anteriores otro tipo de proyectos basados principalmente en cáncer de colon hereditario y el diagnóstico molecular desde el punto de vista genético de otras patologías cancerígenas como las leucemias, linfomas etc.
También participa en un equipo de consulta sobre cáncer familiar, cuya finalidad es el diagnostico genético y consejo genético a familiares y pacientes de cáncer y que hasta hace unos años financiaba la Comunidad de Madrid.
Otra de sus funciones, es impartir docencia a estudiantes de formación profesional, residentes médicos y becarios procedentes de otros centros nacionales e internacionales que escogen el CNIO para realizar prácticas dentro de un amplio programa de formación en Cáncer familiar y citogenética. Y participa en un Master Internacional de Oncología que organiza el CNIO en colaboración con el Centro Europeo de Oncología destinado principalmente a licenciados y profesionales nacionales e internacionales.
Paralelamente asiste y participa en congresos y conferencias, así como a cursos y seminarios científicos, que son una buena herramienta de actualización y ampliación de sus conocimientos en los temas que aborda profesionalmente.
¿Qué es el CNIO?
Es el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) creado en 1998 por el Instituto de Salud Carlos III, y que se integra desde la primavera del 2008 en el Ministerio de Ciencia e Innovación. Su misión esencial es llevar a cabo una investigación de excelencia y tecnología innovadora en el ámbito del cáncer al Sistema Nacional de Salud y al Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología. Sus objetivos se basan en:
-Desarrollar una investigación que permita obtener nuevos y más eficaces métodos de diagnóstico y tratamiento de las enfermedades oncológicas.
-Trasladar el conocimiento científico a la práctica clínica y por tanto repercuta sobre el bienestar de los pacientes.
-Trasferir la tecnología desarrollada en el CNIO a empresas innovadoras.
-Establecer un sistema de gestión nuevo y más eficaz en el ámbito científico europeo.

¿Qué pasos has tenido que seguir para llegar hasta el CNIO?
Mi vida dentro de la investigación comenzó en el laboratorio de la Unidad de Hepatología de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid. Empecé como ayudante de investigación financiada por becas de colaboración de Multinacionales Farmacéuticas. Al mismo tiempo que realizaba el diagnostico molecular de las diferentes enfermedades hepáticas, formaba parte también de los Programas y Protocolos de Ensayos Clínicos que se llevaban a cabo por todo Europa para probar nuevos medicamentos dirigidos contra las hepatitis virales y el Carcinoma hepático. En verano, simultaneaba este trabajo con la Dirección de un laboratorio de Análisis Clínicos privado.
Por circunstancias ajenas, esta Unidad se cerró y me quede “momentáneamente en paro” Durante este tiempo (3 meses) me dedique a la docencia dentro de la ONG “Farmaceuticos Mundi” dando diversas conferencias por los colegios e institutos de Madrid.
Después salté al mundo del Deporte. Trabajé como Directora del laboratorio de Análisis Clínicos del Centro de Alto Rendimiento e Investigación del Deporte (CARID) y cambié los pacientes de “hospital” por “deportistas”. Tengo que decir que es un mundo fascinante en el que potencia el desarrollo de los deportistas cuidando al máximo su estado de salud y preparándolos día a dia para que alcancen el máximo en sus metas deportivas.
Y Por fin, en el año 2001 me hicieron una oferta para trabajar en el Programa de Genética Humana, en el CNIO dirigido por el Dr Mariano Barbacid.
¿Cambiarías algo de tu trayectoria académica o laboral?
Como muchos estudiantes, cuando terminé mis estudios escolares no sabía qué hacer ni que licenciatura universitaria estudiar. Al final escogí la Licenciatura de Farmacia en la Especialidad de Bioquímica. Y tras el doctorado realicé los estudios de especialidad en Análisis Clínicos. Desde la perspectiva de mi carrera profesional en la investigación, creo que quizás debería escogerse una Licenciatura en Biologia o Químicas. Pienso que ahora es buen momento para crear licenciaturas mixtas que abarquen ambas disciplinas e incluso las completaría con conocimientos de gestión de recursos, muy útiles a la de búsquedas y diseños de proyectos de investigación.

Victoria Fernández
¿Crees que se tendrían que realizar más inversión en investigación para poder llegar más a la gente?
Desgraciadamente la inversión destinada en España a la Investigación es muy baja y escasa comparada con otros países de la Unión Europea y menor aún si tomamos como referencia EEUU. Creo que con un mayor inversión no solo se llegaría a abordar con más profundidad las patologías mayoritarias como las enfermedades cardiovasculares y cancerígenas sino que también se podrían estudiar mejor “enfermedades raras” y de menor frecuencia en la población. Sin embargo, tengo que decir que en este sentido, ya se está abriendo una brecha a través de las “Redes virtuales de Investigación” asociadas al Ministerio de Ciencia y Tecnología” y que promete ser una vía muy eficaz y productiva.
¿Qué destacarías de tu profesión?
Destacaría el afán de superación y de vocación de la gente que trabaja en el mundo de la investigación que en muchos casos no tiene un reconocimiento acorde cuando se compara con otras profesiones.
¿Crees que existen diferencias entre hombres y mujeres en tu profesión?
Desgraciadamente como mujer creo que sí existen todavía bastantes diferencias. De hecho aunque los mejores resultados académicos y CV en la mayoría de los casos pertenecen a mujeres y son mayoría con respecto a los hombres en los centros de investigación, las mujeres trabajan más y son menos reconocidas en igualdad de condiciones a la hora de promocionarse profesionalmente. La ley de igualdad no deja de ser una “utopía” que no se ajusta a la realidad profesional.
¿Te ha sido fácil compaginar vida familiar y laboral?
Este es un tema complejo. En muy pocos casos es viable esta compaginación. En mi caso y creo que en el de muchas mujeres, hay un momento de tu vida en el que tienes que escoger la prioridad de una de ellas. Yo di preferencia a mi vida familiar en detrimento de mi carrera profesional. Tengo 3 hijos y una madre que me ha ayudado mucho en los periodos más difíciles del crecimiento de mis hijos. Por mi generación (un poco machista) he recibido poca o ninguna ayuda con las tareas domésticas, así como ayuda y apoyo a los estudios escolares de mis hijos por parte de mi marido. Además, hay que añadir negativamente el hecho de mi jornada con horario partido y la falta de flexibilidad laboral en muchas empresas, que dificulta aún más el poder abarcar y llegar a todos “los frentes”.
Esto ha impedido que haya tenido oportunidad para desarrollarme plenamente desde el punto de vista profesional y más en la investigación. Ya que en este campo la mujer accede a una cierta estabilidad económica tras varios años encadenando becas económicamente precarias en general y que hace que la posibilidad de estabilizarse familiarmente: accesos a una vivienda propia y tener hijos no se produzca antes de los 40 años.
En conclusión, realmente hay que ser una SUPERWOMAN para poder compaginar la vida familiar y laboral con igual éxito.
Alguien a quien admiras en el mundo de tu profesión
En general admiro a todas aquellas mujeres españolas con relevancia científica como Margarita Salas, María Blasco, etc…y que son un ejemplo a seguir de entusiasmo y constancia en la investigación.
Un consejo a un joven que sueña con dedicarse a la ciencia
Mi consejo sería decirle que realmente este “enamorado” de todo lo que conlleva el mundo de la investigación: el ansía por aprender y descubrir una cosas, poder ayudar con tus conocimientos a la gente y no perder nunca el entusiasmo. En mi caso puedo decir que para mí el trabajo diario es una adicción en la que te enganchas a primera hora de la mañana y no sabes cuando terminas, el tiempo pasa volando y disfruto con lo que hago.
Es un medio para conocer y colaborar con mucha gente dedicada a lo mismo en todo el mundo recibiendo y contrastando nuevas ideas y conocimientos científicos. Y también, puede ser una base para una posterior salida profesional dedica a la empresa pública o privada. El requisito fundamental para dedicarse a la ciencia es tener una verdadera vocación.







